“La regulación y la intervención del Estado están desincentivando la producción. En lugar de seguir el camino del crecimiento, que veníamos sosteniendo desde los últimos 10 años, este año se calcula que vamos a tener una caída del 7%”, aseguró Gustavo Oliverio, Presidente de la Fundación Producir Conservando durante el diálogo que mantuvo con “Siempre que llovió.., paró”.

“La realidad es que sorprende el autismo del Gobierno y el insistir con las mismas reglas, que en muchas actividades como la lechería y la ganadería han tenido un impacto nefasto. Decisiones como dejar en manos del Estado el comercio exterior, algo que se estaría evaluando, van a enrarecer el ambiente de negocios y no van a generar nada positivo para el comercio , el ingreso de divisas y para el desarrollo de nuevos empleos, agroindustrias y el desarrollo de todo lo que se dice se quiere favorecer”, destacó.

De acuerdo a Oliverio, el retroceso de muchas producciones es la manifestación de lo que piensa el Campo acerca de la actual política agropecuaria. “El productor ya está mostrando su reacción: una caída estimada del 7 % en la producción de esta campaña, debería ser un llamado de atención. La Argentina venía creciendo a una tasa promedio del 2,5 o 3 %, de acuerdo al periodo que se tome, caer un 7 % en un solo año, antes de la crisis financiera, es una señal. Si esto no es registrado, el país va a seguir cayendo en producción. La Argentina va a decrecer en actividades que han sido el patrón y el gran componente de su desarrollo económico durante los últimos años”, indicó.

Para el analista, “sorprende que se siga insistiendo con sistemas de 20 o 30 años atrás, que no dieron ningún resultado. Sorprende que los legisladores del interior del país no registren el monumental movimiento económico que se dio cuando el sector agropecuario creció y cuando en todas las actividades teníamos récords de producción y expectativas no menores. Pienso que en algún momento caerá alguna ficha y se comenzará a reaccionar en la buena dirección; sueño con esto y creo que todos los argentinos lo hacen”.

Oliverio señaló que “ es interesante ver como la Argentina cambió desde el punto de vista productivo: en épocas del control del comercio, de regulaciones, de la Junta Nacional de Granos –que operaba directamente- ,de los pollos de Mazzorín, teníamos una producción de 40 o 50 millones de toneladas y una tasa de crecimiento muy chica. En otros momentos; a pesar de la falta de políticas agropecuarias, se produjo un crecimiento importante como resultado de una tecnología que fue aplicada masivamente por el productor, que tuvo disponible y que la adoptó en un tiempo récord. Con un marco general de negocios con estabilidad económica y reglas de juego que daban un horizonte para los negocios a futuro. En síntesis: ningún país ha sido exitoso en su crecimiento con políticas de regulación y con el comercio exterior en sus manos”.