El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, anunció ayer que el gobierno de su país adquirirá participaciones en los bancos estadoundenses a fin de restablecer la confianza en los mercados y se concretó así una de las medidas más mencionadas durante los últimos días.
Se elaborará "un programa estándar que estará a disposición de una gran gama de entidades financieras", explicó Paulson al margen de un encuentro de los siete países más industrializados del mundo (G-7).
Según el secretario, el objetivo será generar incentivos para que los capitales privados se sumen a la iniciativa pública.
"Estamos desarrollando estrategias para usar la autoridad de comprar y asegurar créditos hipotecarios y obtener patrimonio en instituciones financieras, como se estima necesario para promover la estabilidad del mercado financiero", indicó Paulson.
El programa es parte del plan de rescate de 700.000 millones de dólares aprobado la semana pasada por el Congreso, que dio amplios poderes al gobierno de Washington para comprar créditos hipotecarios "tóxicos" de bancos que tienen problemas en Estados Unidos.
A pesar del plan de comprar acciones, Paulson señaló que el gobierno estadounidense no espera obtener derecho a voto sobre las decisiones de los bancos. El secretario del Tesoro precisó, además, que el programa que Estados Unidos adopta por primera vez desde la Gran Depresión de los años 30 estará destinado a complementar los esfuerzos de bancos para obtener capital fresco de fuentes privadas.
Por otr parte, reguladores estadounidenses tomaron ayer el control de dos pequeños bancos en Michigan e Illinois, elevando la cifra de quiebras bancarias a 15 en lo que va del año. La Corporación Federal de Seguro de Depósito (FDIC por su sigla en inglés) informó que embargó a Main Street Bank de Northville en Michigan y a Meridian Bank de Eldred en Illinois.