• La Oportunidad En MAIZAR desarrollamos un plan que propone que para abastecer la creciente demanda, el área sembrada con maíz y sorgo en la Argentina , debería crecer hasta alcanzar las 10 millones de hectáreas en la campaña 2016/2017. Así, se multiplicaría por cinco el valor de nuestras exportaciones de maíz, se exportarían 1.5 millones de toneladas de carne vacuna, se duplicaría la producción actual de leche, se triplicarían las exportaciones aviarias, y no se importaría más carne de cerdo. Además, las ventas de maquinaría agrícola se triplicarían o cuadruplicarían, y se lograría producir biocombustibles para obtener energía a costos menores que la importación de hidrocarburos. El plan permitiría crear 1.5 millones de nuevos puestos de trabajo.

    Para alcanzar ese futuro, el maíz necesita medidas que incentiven su producción. El potencial de la cadena del maíz argentino solo podrá desarrollarse si la producción crece a gran escala y si aumenta su transformación interna en productos de más valor.  

 

  • Mercados

    Todavía existe, en ciertas zonas del país, un gran stock de maíz que no encuentra un mercado donde ser comercializado pues la industria ya se aseguró su provisión del cereal hasta la próxima campaña. Esto está presionando fuertemente a la baja de los precios en el mercado interno justo cuando la producción está planificando la siembra de la próxima campaña.

     La falta de demanda incide negativamente sobre la producción futura de maíz en todo el país, pero se hace sentir especialmente en el NOA, región que tiene el mayor potencial de crecimiento pero cuya oportunidad puede verse perjudicada porque el productor no encuentra un mercado donde colocar su producción. Hay que tener en cuenta que el maíz es el grano forrajero por excelencia y que, por lo tanto, existe una gran cantidad de maíz que no ingresa al circuito comercial y que queda en los establecimientos.

    Por ese motivo, es fundamental que se abran nuevamente los registros de exportación, dándole al productor un horizonte previsible y transparente y para que el cultivo de maíz recupere su rentabilidad y pueda competir con otros cultivos.  

 

  • Retenciones  

 

Las lluvias registradas en los últimos días permiten comenzar la siembra de maíz. Con la caída de las cotizaciones en el mercado mundial, una disminución de las retenciones aplicadas al cultivo podría estimular la producción de este insumo indispensable para toda la cadena alimenticia argentina con toda la tecnología necesaria para lograr los mayores rindes.

 

 

 

 

 

  • Balance de Nutrientes

     Es fundamental que se sancione rápidamente, y con vigencia para la campaña de maíz que está comenzando, el Proyecto de Ley Nro. S2217/08 “CREANDO EL PROGRAMA DE PROMOCIÓN Y USO DE FERTILIZANTES Y AGROQUÍMICOS” presentado por la Senadora Silvia Giusti, presidenta de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Senadores, que permite deducir de la liquidación anual de impuesto a las ganancias el 50% del gasto realizado en fertilizantes y agroquímicos por los productores agropecuarios, en el ejercicio en el cual fueron aplicados dichos productos.

     El proyecto, que apunta a favorecer el balance de nutrientes extraídos de la tierra, ya fue aprobado por la Comisión de Agricultura y está a la espera del dictamen conjunto de las Comisiones de Agricultura y Presupuesto de la Cámara de Senadores para luego pasar al recinto para su aprobación y envío a la Cámara de Diputados.