El maíz, un cultivo relevante para una agricultura sustentable, con
rotaciones y adecuado uso del suelo, es un insumo clave para la ganadería, la
avicultura, el sector porcino, las industrias de la molienda húmeda y seca, y
los biocombustibles.
MAIZAR ha propuesto aumentar la producción de maíz y sorgo hasta conseguir 10
millones de hectáreas sembradas y producir cerca de 80 millones de toneladas de
granos forrajeros en la campaña 2016/2017 con el objetivo de agregar valor en
todos los eslabones de la cadena y abastecer tanto al mercado local como al
internacional.
Para lograrlo, es preciso que el productor enfrente reglas claras en el largo
plazo y políticas que incentiven la producción. Por este motivo, MAIZAR confía
en que se logre una rápida apertura de los mercados que permita el pleno
desarrollo de toda la cadena de valor del maíz.
Estas medidas crean incertidumbre entre los compradores externos de maíz, atentan contra la operatoria futura de los mercados, reducen los contratos forward, perjudican la provisión de insumos, desalientan la producción de granos y reducen el ingreso de divisas para el país.
El cultivo de maíz posee un enorme potencial de crecimiento basado en las proyecciones de expansión de la economía mundial, el aumento de la demanda de alimentos y el surgimiento de nuevos usos como los biocombustibles. Tanto la demanda de maíz como la de productos de su transformación crecen sostenidamente en los mercados mundiales ofreciendo una oportunidad incomparable para el desarrollo de toda la cadena MAIZAR, en su objetivo de desarrollar todas las actividades que tengan al maíz.