Gustavo Picolla, gerente del Mercado a Término de Buenos Aires, señaló que "hay mucha volatilidad de precios. Esto puede ser bueno, si el valor sube y el productor lo sabe aprovechar, o muy mala, si los precios se vienen abajo".
Durante su disertación, explicó los dos canales de comercialización: el mercado físico o disponible y los mercados de futuros o forward.
“Los mercados a futuro son descubridores de precios. El productor no tiene por qué conocerlos en detalle, pero sí debe saber para qué están y cuál es su función. No olvidemos que estamos ante momentos muy volátiles en los cuales se deben tomar seguros, atendiendo por sobre todas las cosas a los márgenes propios de producción”, disparó Picolla.
El encargado de cerrar las jornadas fue Teo Zorraquin, titular de la consultora ZM & Asociados, quien se refirió sobre los cambios en la matriz del negocio agrícola.
Según el consultor, lo ocurrido en los primeros meses de 2008, con el denominado conflicto con el campo, junto a factores mundiales que afectan el financiamiento, los costos de los insumos y los precios de los commodities, generaron un violento cambio de entorno del negocio agrícola.
“Hay dos escenarios: uno de corto plazo, la campaña actual, la cual ha sufrido muchas amenazas desde el entorno político tales como la inflación y el alto aumento de costos de los insumos, y en el escenario de mediano o largo plazo, un factor que todavía no ocurrió pero que puede llegar a ocurrir, es la baja de los valores de arrendamiento de los campos”, predijo Zorraquin.
“Es un año agronómico, en donde hay que cuidar mucho los rindes, no desarmar equipos, no bajar potencial tecnológico, plantear estrategias defensivas y moverse en curvas de máxima eficiencia”, resumió Zorraquin.
En pos de una agricultura sustentable
Es sabido que el negocio agrícola es un negocio de largo plazo, en donde la decisión del productor es de carácter estratégico: “me quedo o no me quedo. Y si me quedo, debo asegurarme los elementos para llegar a la otra parte de la orilla”.
Hay que saber diferenciar en donde está uno posicionado. Este es un año muy financiero. Hoy por hoy, hacer márgenes y calcular cuánto va a dar la renta del cultivo, es casi un ejercicio virtual.
El sector más amenazado es el de la carne. El trigo es el segundo producto sensible. Y la leche también es otro de ellos.
En cambio, es distinto estar posicionado en girasol o en soja. Este último producto es el que mas competitividad encuentra en el mercado. Pero también es cierto que estar en un solo producto, es riesgoso.
Estas jornadas son un lujo por la cantidad de gente que asiste año a año, y demuestra la potencia y la avidez de conocimientos que hay en el sector.
La difusión de información ayuda mucho porque permite que aquellos que toman decisiones, puedan hacerlo mejor.
El clima que se vive, lamentablemente no es muy bueno en materia de negocios.
Es importante no resignar el factor productividad, siempre y cuando las prácticas de manejo para lograrla sean económicamente viables.
Esto no significa que por eso debamos volver a la época del monocultivo con baja fertilización, porque sabemos que económicamente es mucho más perjudicial y es un condicionante a largo plazo.
Realmente sería muy bueno que pueda haber más ánimo y reinversiones.
Y si hay alguien que invierte y reinvierte sus ganancias, es el productor agropecuario, el verdadero motor de la cadena agrícola.

Por Julia A. Luzuriaga
Noticias Agrositio