Buenos Aires – En el marco de su Programa Nacional de Supresión de la Carpocapsa (PNSC) el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) llevó a cabo el Acto de Apertura de las ofertas presentadas en la Licitación Pública Internacional N° 01/2008 para la provisión de dispenser de feromonas sintéticas para carpocapsa, correspondiente al Programa BID 1950/OC-AR de Gestión de la Sanidad y Calidad Agroalimentaria.
Los dispensers serán utilizados, en la temporada 2008/2009, en las provincias
de Río Negro y Mendoza para la aplicación de la Técnica de Confusión Sexual (TCS)
que emplea el PNSC.
Durante el acto estuvieron presente Mariela Torres, por la Unidad de Financiamiento Internacional (Ufin) y Juan Pecker y Hector Mignoli, por la Unidad de Gestión del Proyecto (UGP), así como también representantes de las cuatro empresas que presentaron cotizaciones: Agricheck S.R.L, B.A.S.F. Argentina S.A., Agroroca S.A. y Cheminova Agro de Argentina S.A.
La licitación se realizó según diez lotes diferenciados por zona de aplicación y tipo de duración del producto obteniéndose cotizaciones para todos ellos.
La documentación presentada ha pasado en forma inmediata a consideración de la Comisión de Evaluación designada para la licitación.
Vale recordar que la carpocapsa afecta principalmente a los frutales de pepita o pomáceas, tales como manzanos, perales, membrillos y nogales, que se constituyen como sus hospederos primarios. La presencia de la plaga, además del perjuicio directo que ocasiona sobre la fruta -por su condición de plaga cuarentenaria- afecta su colocación como fruta fresca en algunos mercados externos que la imponen como limitante fitosanitaria. Esto genera pérdidas en la producción regional superiores a los 30 millones de dólares al año teniendo en cuenta los valores históricos de daño.
El objetivo del PNSC es lograr la supresión de la plaga Cydia pomonella a fin de reducir el impacto que su daño provoca y llegar -al final de la estrategia planteada en 5 años- con una densidad poblacional del insecto por debajo del 0,1% de daño a cosecha y mantener dicho valor en el largo plazo, con el mínimo número de aplicaciones de insecticidas de amplio espectro, sin modificar o incrementar la densidad poblacional de otros artrópodos.