El XVI Congreso Aapresid, que se lleva a cabo en la Bolsa de Comercio de Rosario hasta mañana, cerró el martes su primera jornada con un exponente de lujo: el profesor de la Universidad de Harvard Otto Solbrig se explayó sobre las distintas energías disponibles y su posibilidad de utilización en el corto y mediano plazo en el país.

“La energía del futuro no tendrá una sola fuente como en el presente. Una mezcla de fuentes reducirán la dependencia del petróleo: eólica, solar, geotérmica, hidráulica, biomasa, fósil y nuclear. Cada país determinará a qué tipo de energía le dará primacía”, fue la conclusión de su exposición, que fue seguida atentamente por más de 600 personas.

La charla se tituló “Sobre mitos y sueños: cómo sustituir al petróleo”, y contabilizó las diferentes alternativas energéticas comenzando con la eólica y su virtual disponibilidad en la Patagonia Argentina. También hizo un repaso sobre la energía solar y su modo de funcionamiento en los grandes desiertos, donde grandes paneles la absorben y la envían a los lugares de uso.

Un dato sobresaliente de su exposición fue la afirmación de que la energía atómica “podría sustituir toda las otras fuentes de energía, porque tiene mucha capacidad”. Y agregó: “Si bien en Francia, el 90% de la energía se genera de esta manera, el mundo está asustado después de la catástrofe nuclear de Chernobyl (*). Por eso, su miedo y su resistencia en gran parte de las sociedades”.

El profesor de biología evolutiva marcó también la necesidad de usar fuentes renovables de energía: “Las fuentes de energía fósil son diversas: carbón, petróleo, y gas natural. De éstas, el petróleo por ser líquido –y por lo tanto mucho más transportable–, es la fuente más popular en el momento. Pero como vimos hay fuertes indicios que se puede acabar pronto. Hay por lo tanto urgencia en encontrar fuentes alternativas de energía”.

En este marco entonces, entran en escena los biocombustibles que son “una alternativa ya que están basados en la energía del sol fijada por las plantas en el presente y no el pasado. Por lo tanto el CO2 producido en su combustión puede ser captado nuevamente y de esa manera puede ser reciclado. Teóricamente son por lo tanto ideales para suplantar al petróleo desde un punto de vista ecológico. Sin embargo en la práctica hay problemas que crean cuellos de botella de difícil solución”, subrayó.

(*) “El accidente de Chernóbil” ocurrió en dicha ciudad de Ucrania el 26 de abril de 1986, y fue el accidente nuclear más grave de la Historia, ya que fue el único que ha alcanzado la categoría de nivel 7 (el más alto) en la escala INES. La cantidad de material radiactivo liberado que se estimó fue unas 500 veces mayor que la liberada por la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945.

Desde la Bolsa de Comercio de Rosario- Noticias Agrositio