En este último la corrección fue 30% desde principios de julio, mientras que en la soja ese porcentaje fue menor (14% desde mediados de julio).
Varios factores confluyeron para provocar estas caídas, con mayor fuerza sobre el maíz, baja del petróleo desde los máximos de 145 U$D/barril hasta 123,5 U$d/barril hoy. Clima que continúa siendo ideal para el desarrollo del maíz, erosionando toda la suba por prima climática que tuvimos desde mayo por las inundaciones. A todo esto, se sumó el hecho de que el maíz era el que mantenía una posición récord comprada por parte de los fondos, lo cual en definitiva traía un riesgo implícito si se generaba una liquidación de esas posiciones. La suma de los factores negativos favoreció liquidación de posiciones largas, que a su vez activaron stops de venta generando una espiral de caídas en los precios.
Por otro lado, sobre el final de julio el dólar tuvo una revaporización respecto al resto de las monedas de los países importadores, generando expectativas de menor capacidad de compra de esos países.
Resumiendo, todos los factores de riesgo que existían se presentaron en un mismo momento.

¿Qué podemos esperar en el plano internacional?

Desde el punto de vista fundamental (oferta y demanda) no habría razón para ver mayores bajas en el maíz, luego de la reciente corrección y teniendo en cuenta que a pesar de que se estime en este momento rindes récord en maíz, el cultivo viene muy atrasado y queda tiempo para definir el rinde final, y así y todo la relación stock/consumo sigue en niveles históricamente bajos (6%). Desde el punto de vista técnico, el mercado ha quedado sobrevendido lo cual debería generar un rebote técnico. En el caso de la soja, desde el lado de Oferta y Demanda, la situación es similar, agregando que el período crítico del desarrollo de cultivo es en agosto, aunque tiene un margen mayor de corrección desde el punto de vista técnico. A pesar de estos comentarios que harían pensar en que los precios no deberían continuar bajando, el mercado estará concentrado en la decisión política y económica de regular con mayor fuerza a los fondos especulativos que participan en el mercado energético. Actualmente, este tema es uno de los más importantes a seguir ya que una liquidación en este mercado traería mayor liquidación en maíz y soja. El otro punto a seguir es la evolución del dólar.

El mercado local

Luego de la esperada derogación de la Res 125, el mercado intenta volver a la normalidad, aunque no hay que olvidar que esta resolución no fue la única que distorsiona el libre funcionamiento del mercado. La res 543, por la cual los exportadores deben declarar ventas al exterior, teniendo la mercadería comprada y además exigiendo el embarque en el plazo de 45 días, hace por un lado que burocráticamente todo el proceso de autorización sea más lento, generando atrasos en permisos e inclusive, en los embarques autorizados. Además, se les exige a los exportadores pagar en forma retroactiva los derechos de exportación por la mercadería vendida y que no estaba comprada al 7 de noviembre 2007 (cuando las retenciones pasaron de 27% a 35% para la soja), esto genera la posibilidad de que de nuevo los compradores hagan un mayor descuento en el precio pagado al productor para asumir este pago retroactivo.

En cuanto al trigo, la derogación de la Res. 125 no generó efecto positivo en los precios pagados, por un lado porque la vuelta a los valores del 10 de marzo aumentaron el porcentaje de retenciones, y porque la exportación está bien abastecida y no necesita participar más como comprador. En este contexto, la molinería sería el único participante pagando mejores precios de acuerdo a la calidad. Para la cosecha nueva, de continuar la política de intervención en los mercados mediante la restricción a las exportaciones, se dificultará un libre mercado con varios participantes. Por lo tanto, sobre la base de un FAS teórico de 202 US$/tn, parece oportuno asegurar ventas para cubrir costos y arrendamientos si se puede negociar en torno a ese precio.

Con respecto a la soja, es el grano más retenido por los productores, el efecto de la derogación de la Res 125 tuvo un impacto positivo significativo, aunque fue opacado por la fuerte corrección que sufrió Chicago desde mediados de julio. Para lograr una mayor normalización del comercio, debería reverse la res 543. Al existir la misma, harían compras gradualmente, lo cual limitaría los efectos de la presión de demanda, que existiría en un mercado normal, con un producto demandado mundialmente. Es preferible guardar soja al resto de los granos, esperando una recuperación de los precios internacionales en agosto. Seguimos recomendando la compra de spread de calls noviembre en Chicago.

Por otro lado, el maíz es el que menos posibilidades de mejoras de precios tiene localmente, considerando la posición comprada de la exportación y las dificultades que encuentran los exportadores para cumplir con las declaraciones y permisos de embarque. Sigue existiendo el riesgo de que se formalice el cierre de registro de exportación de este producto. Por otro lado, la derogación de la 125 llegó junto con una corrección del 30% en Chicago, lo cual deterioró por completo cualquier posible mejora por ese motivo. En este contexto, es preferible vender maíz disponible antes que seguir reteniéndolo. Hay que aprovechar la fuerte corrección internacional para hacer compra de spread de calls de baja inversión en Chicago.

Por último, el mercado local de girasol, es uno de los más perjudicados por la política de intervención y restricción de exportaciones del gobierno. Si bien la derogación de la Res 125 logró una mejora en los precios (80$/tn) la misma, llegó en medio de baja de precios de aceites. Por otro lado, las aceiteras siguen con dificultades para concretar negocios de aceites con el exterior e inclusive embarcar los ya declarados, lo cual hace que trasladen descuentos por incertidumbre y demoras al precio pagado al productor. A pesar de esto sigue siendo bueno retenerlo esperando mejoras de los precios hacia septiembre cuando las fábricas tengan que hacerse nuevamente de mercadería.