Luego del revuelo que se originó en torno a una nota del diario La Nación que afirmaba que la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, se había reunido en secreto con la máxima autoridad del Poder Judicial, Ricardo Lorenzetti, para dialogar sobre la (in)constitucionalidad de la Resolución 125, la Corte Suprema de Justicia (CSJN) respondió que “sólo opina a través de sus sentencias”.
El presidente de la CSJN se vio en un apriete cuando el ex jefe de Estado Néstor Kirchner lo incitó a que desmienta la polémica versión. A una jornada de absoluto silencio la siguió otra que rompió con él a través de un escueto comunicado.
"La función del Poder Judicial es ocuparse de las cuestiones de Estado y no intervenir en los debates políticos, y en caso de controversias sólo opina a través de sus sentencias", con estas breves líneas, Lorenzetti se sacó un peso de encima.
El comunicado no lleva la firma de los integrantes de la Corte, sino de la dirección de prensa de la misma. Lo que aseguraba el artículo del medio citado cobró fuerza porque fuentes de la Corte habían confirmado los contactos, aunque rechazaron que se haya concretado un encuentro secreto.