Cuando intentamos poner una pequeña carpa en la Plaza del Congreso estuvimos de dos a tres días pues pese a que habíamos pedido la autorización municipal la misma no había salido todavía por los tiempos que lleva dicha tramitación. Conozco mucho el tema por mi relación con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, e incluso apelando a mis buenos oficios inenté acelerar las gestiones,y allí fuí puesto en conocimiento de la necesidad de cumplir con la reglamentación del Espacio Público.

Me dolió porque la misma era de muy pequeño tamaño y era puesta con mucho respeto por parte del Centro de Estudiantes de Agronomía de la UBA y jóvenes con familiares y ligados a la actividad agropecuaria.

En todo momento tomó intervención la seccional del Congreso quien con actitud tan firme que había decenas de policias y de la Guardia de Infanteria se desplazaban ante cualquier intento de colocar la misma.

Tuvo que colaborar para que la situación no terminara en represión desde Mario Llambias hasta Chiche Duhalde y finalmente el mismo vicepresidente de la Nación..

Recién al otro día y tras muchos días cuando se tuvo la autorización pudimos colocar la misma, pese a lo cual siempre tuvimos la permanente observación, cuidado y hasta el secuestro de una camioneta por parte de las autoridades policiales.

La diferencia y la desigualdad ante la ley es tan evidente que ahora los Inspectores municipales son rechazados directamente por los militantes kircheneristas, se observa nula o escasa presencia policial y además por supuesto las carpas puestas por el oficialismo son inmensas y parecen mini- estadios al lado de la diminuta carpa de los estudiantes de Agronomía.

Estas líneas son porque me gustaria poder explicarles a esos jovenes de agronomia y tantos que participan un artículo olvidado en la Constitución Nacional: el articulo 16, que marca claramente el principio de la igualdad ante la ley.

Si alguno de ustedes puede ayudarme a explicarselo a nuestra juventud se los agradecería.

Por Miguel Saredi - Grupo Pampa Sur