Son muchos los que se quejan de la disminución del nivel de actividad por las dificultades para transitar, aunque los cortes de rutas no sean atribuibles a las cuatro entidades del agro.
Las autoridades han querido responsabilizar al campo de todos los males, muchos de los cuales sin duda existen. Pero el gobernador mendocino, Celso Jaque, llegó al máximo al acusar a los sojeros de vulnerar los derechos humanos. La falta de combustibles y los interminables desvíos por caminos rurales para poder trasladarse por tierra dificultan muchas actividades.
La Unión Industrial Argentina, jaqueada por la política cambiaria oficial, que redujo notablemente el tipo de cambio real, pidió en un comunicado de manera enfática que se levanten las medidas de fuerza hasta que el Congreso decida qué hacer con las retenciones. El Gobierno azuza las diferencias empresariales tratando de aislar al campo y dejarlo como responsable de todos los males, aunque los cortes hayan sido responsabilidad en muy buena medida de los transportistas de granos.
La economía se está enfriando, pero el invierno es, hasta ahora, más benigno que el de 2007, no obstante lo cual hay problemas con el suministro eléctrico. Claro que desde la asociación de distribuidoras también culparon a los cortes de rutas. Los más alarmados por los cortes e inconvenientes que generan son, en muchos casos, los sectores y empresarios que mejor relación tienen con la actual administración. Muchos de los desastres que vaticinaron días atrás no se han cumplido, pese a que los problemas persisten y, en algunos casos, hasta se agravan. Pero ha habido denuncias, como las realizadas por Elisa Carrió, de que sectores muy afines a las autoridades exageran para presionar a los dirigentes agropecuarios y forzarlos a rendirse en su lucha por la eliminación de las retenciones móviles.
Nadie, sin embargo, se ha mostrado más interesado que el Gobierno en mostrar al paro del campo como el causante de todos los males. Desde los aumentos de precios que están en las quejas públicas de las autoridades y el índice de precios de Guillermo Moreno no detecta hasta muertos por accidentes de tránsito en medio de la niebla y el humo. El Gobierno no modera la propia voz y busca sumar voces empresariales contra el campo.