Más de cien camiones, camionetas y autos salieron ayer desde Basavilbaso y llegaron a Gualeguaychú para reclamar al Gobierno la solución al conflicto que mantiene con el campo. Entre las consecuencias inmediatas analizan matar más de un millón de pollitos bebé.
La “Marcha federal basavilbasense en apoyo al campo”, que había partido en la
mañana de ayer desde el cruce de las rutas provinciales 39 y 20, a la altura del
acceso oeste de Basavilbaso, llegó aproximadamente a las 16 al kilómetro 53 de
la Ruta 14, en Gualeguaychú. La impresionante caravana de vehículos, que cubrió
más de diez kilómetros, integró en los reclamos a productores rurales,
contratistas, comerciantes, camioneros y empresarios del transporte automotor de
carga de todo el departamento Uruguay y departamentos vecinos.
La manifestación llegó a Gualeguaychú con estridentes bocinazos y desplegando
banderas argentinas, de la provincia y agrarias. También carteles y pancartas
con claras consignas contra la política agropecuaria del Gobierno nacional,
particularmente las retenciones a las exportaciones agropecuarias, según informó
FM Riel.
Tras recorrer en silencio varias arterias de Basavilbaso, la caravana pasó
frente a la sede del Gobierno municipal, donde se escucharon algunos bocinazos,
y tomaron la ruta 39 en dirección a Villa Mantero.
La marcha, compuesta por unos cien vehículos, puso momentáneamente fin al
piquete que distintos sectores mantenían desde el lunes 2 de junio en el cruce
de las rutas 39 y 20.
PEDIDO. “Hoy todos juntos, más que nunca, pedimos que el Gobierno
ponga fin a este conflicto, el que ya se advierte en cada rincón de nuestros
pueblos del interior. No podemos seguir de esta manera, el país no puede perder
más terreno”, dijo un chacarero.
“Es increíble que no adviertan el desastre que provocó una medida equivocada (la
aplicación de retenciones móviles a las exportaciones de soja) y la actitud
soberbia de las autoridades”, se quejó.
Sacrificarían pollos bb y tirarán leche
Más de 1.300.000 pollitos bb deberán ser sacrificados a más tardar este fin
de semana, si no se levanta el paro que los transportistas realizan en protesta
porque el sector agropecuario aún no reanudó la mayoría de las exportaciones.
Así lo denunció ayer el titular del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas
(CEPA), Roberto Domenech, quien alertó que este paro es “mucho más amplio y
violento que los anteriores, están todas las rutas cortadas y existe mucha
tensión”.
“Nuestro sector faena 2.100.000 pollos diarios y las cámaras frigoríficas ya
están repletas y no hay dónde almacenar la mercadería. Para colmo, ya no tenemos
maíz para alimentar a los animales”, denunció el dirigente.
Por su parte, representantes de la industria láctea advirtieron ayer que se
dispone a derramar otra vez leche como consecuencia del paro de transportistas
que impide el traslado de la producción, y alertaron que esto provocará
desabastecimiento en los centros urbanos.
Las empresas asociadas al Centro de la Industria Lechera advirtieron que la
continuidad de los bloqueos de rutas “traerá como consecuencia inmediata e
inevitable el cese de actividades y el desabastecimiento de productos lácteos”.
“Nos vemos obligados a comunicar que de no levantarse los bloqueos de las rutas
que continúan impidiendo el traslado de leche cruda y demás insumos a las
plantas industriales para su elaboración, no será posible evitar la penosa
situación de tener que tirar leche, ya sea por la imposibilidad de recolección o
de procesamiento de la misma”, indicaron.
Además, la entidad alertó que “se pondrá en alto riesgo de desabastecimiento al
mercado en el muy corto plazo”.