"Hacer un gasto faraónico con el dinero de las retenciones móviles hizo enfurecer al campo, dividiendo a los argentinos en dos bandos. Lo mal asesorada que está la Presidenta diciendo que la pobreza ha disminuido, las encuestas dicen que de 7 millones que había antes de tomar el poder, hoy, son 12 millones los pobres. Sino basta recorrer el norte argentino, Santiago del Estero, por ejemplo.
En todas las arterias hay un mendigo pidiendo. La tozudez nos está costando miles de millones de pérdida, parando el país por 80 días, se pierde la cuota Hilton, no se siembra el trigo, se cierran los tambos, un verdadero caos, la ganadería y agricultura en Chaco y Santiago no existe. Hay montes de espinillo y ranchos con vinchucas por falta de medios, "tractores, arados, sembradoras, sin incentivos", sería bueno que en lugar del derroche de viajes en avión, helicópteros, dos vestidos diarios a estrenar, piqueteros en colectivos y comida a Salta, mande ese dinero para mejorar los ranchos con techos de tierra y paja llenos de vinchucas, pobreza y falta de trabajo.
Mientras nuestros vecinos uruguayos y brasileños aprovechan la bonanza de precios internacionales, de los alimentos, desplazándonos de todos los excelentes negocios que ellos hacen, nosotros estamos peleando por el "tren bala", descuidando los trenes obsoletos que tenemos en todas las provincias.
Hoy el panorama es así: la Presidenta goza de escaso consenso, su entorno conformado por el ex presidente a la cabeza sólo piensa en el largo plazo electoral, el sector agropecuario además de las retenciones tiene una catarata de reclamos imposibles de atender, por lo menos en el corto plazo y una sociedad que se divide apoyando a uno u otro sector, o por momentos a uno y por momentos a otro.
El impacto de este fenómeno es sumamente negativo, ya se están viendo los efectos en la economía y en la política. Sin diálogo, sin acuerdos y sin consenso esto es muy difícil que llegue a buen puerto, las casas de comercios no te dan más crédito, los intereses son excesivos, la situación es muy mala: Queda en manos de la Presidenta tomar la posta del conflicto.
Sabemos que los extremos no son saludables. Si sólo somos escépticos y descartamos todo lo que nos quieren enseñar o proponer, nunca aprenderemos nada, nos encerraremos en nuestra propia "esquizofrenia" y nos autoconvenceremos de que "sólo los malos gobiernan" (a pesar de los muchos casos que lo confirman).
Como sociedad, debemos ser políticos, tenemos que intentar contribuir a una sociedad mejor. Dudemos de todo pero investiguemos, no nos quedemos en la crítica.
Ser un buen ciudadano se fortalece con la educación y es una responsabilidad de todos.
Para finalizar, una frase de Mafalda que puede sintetizar varios pensamientos "¿No sería más progresista preguntar dónde vamos a seguir en vez de dónde vamos a parar"".
El Independiente