La gran pregunta que los doctores Vicente Massot* y Agustín Monteverde* se hacen es: “¿Llegó a su fin la guerra de posiciones —donde abundan las maniobras y faltan las batallas— entre el gobierno y el ruralismo?” Aunque se pactó una nueva tregua, las rondas de negociaciones continuarán y “nadie puede saber si estamos ante el final de la disputa o si nos hallamos ante uno más de los reiterados tires y aflojes que han jalonado esta pulseada”.
Los autores del informe semanal señalaron que “tanto el sector ruralista como el gobierno nacional desean alumbrar una solución, que ponga un epílogo al conflicto. Los hombres del campo intuyen que, cuanto más tiempo transcurra y en tanto y cuanto no se acerquen las posiciones opuestas, más posibilidades habrá de que la ciudadanía ajena a la disputa termine cansándose y le quite el apoyo”.
En cuanto al oficialismo, el “kirchnerismo, por primera vez desde que se iniciaron las medidas de fuerza en su contra parece darse cuenta de los jirones que ha ido dejando en el camino de la crisis por no decidirse, de una buena vez, a revisar el tema de las retenciones móviles”, reflexionaron.
Los especialistas opinan que si el Gobierno cede a retocar el régimen de retenciones, el conflicto podría disolverse en la inmediatez. “¿En qué consistiría esa corrección?”, se cuestionan Massot y Monteverde. “Según los expertos, en mantener las retenciones móviles pero bajando su techo del 95% a un porcentaje que debería conciliarse entre las partes. Si esto fuese así, Kirchner siempre podrá decir que las retenciones móviles no se tocaron y que, por lo tanto, su administración no cedió al chantaje”, apuntaron.
“En la vereda opuesta, los dirigentes agrarios podrán sostener, a su vez, que lograron cuanto deseaban. A esta altura, pues, si existiere ánimo de negociar en serio, el tema de las retenciones sería semántico”. Y agregaron que “faltaría determinar —aspecto que no es menor— quién debería pagar lo que la actual administración nacional dejaría de percibir si baja el techo de las retenciones”. Pero eso es tema aparte.
En cuanto a la “predisposición de negociar en serio”, el informe semanal indica que “la condición necesaria no es otra más que el convencimiento del gobierno y de los ruralistas de que en la pulseada pueden perder ambos”.
En este sentido, “la condición suficiente es que unos y otros tengan en claro cuál es su posición de mínima o, dicho de manera distinta, qué estén dispuestos a ceder para, a cambio, recibir algo”, sostuvieron.
*Agustín Monteverde es doctor en Economía y profesor de las Universidades del CEMA y del Salvador, y socio-director de Massot/Monteverde & Asoc. *Vicente Massot es politólogo, autor de Las ideas de esos hombres y socio-director de Massot/Monteverde & Asoc.