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El ministro de Gobierno de Entre Ríos, Adán Bahl, sostuvo que "el gobernador (Sergio) Uribarri no recibirá a nadie del sector agropecuario hasta que no cesen las medidas de fuerza y las intimidaciones en la provincia", indicó la agencia Télam.

"No puede un sector pretender intimidar no sólo a las autoridades provinciales, sino incluso a los trabajadores que se desempeñan en la Casa de Gobierno, haciendo una demostración de fuerza para las cámaras de televisión en un asambleísmo que cada día se denota más digitado y que impide generar condiciones para reencauzar el diálogo", enfatizó anoche Bahl a los medios de prensa.

El ministro se preguntó "¿A dónde iría la democracia en Entre Ríos si quienes reclaman nada más que por obtener más ganancias -ya que no hay aquí otro trasfondo social- lograran imponer sus demandas siempre en base a hechos consumados y apretando públicamente a los gobiernos y al resto de la población?".

Y en cuanto a la posibilidad de que los dirigentes rurales se reúnan con él, fue determinante: "El gobernador no recibirá a ningún sector ni a ningún dirigente en la medida en que mantengan estás medidas de fuerza que lo único que hacen es obstaculizar el diálogo a nivel nacional y se mantienen para reforzar posicionamientos internos de algún que otro dirigente a los que las pantallas de televisión nacional han mareado convirtiéndolos en inminentes candidatos para cualquier elección".

Asimismo, recordó que "el gobernador Urribarri, aún estando de acuerdo con las políticas de la Presidencia, ha sido un incansable actor para el reencuentro de las posiciones y la vuelta al trabajo y a la producción".

Y pidió a los productores que "no se dejen ilusionar por los cantos de sirenas de algunos dirigentes políticos que hace sólo algunos años -cuando les tocaba gobernar- sostenían posiciones muy distantes a las conciliadoras que sustentan hoy irresponsablemente".

Bahl también criticó "la memoria selectiva del sector", ya que "en los "90 desaparecieron 110.000 productores agrarios en la Argentina y no sonó una sola cacerola".

"Ahora cuando se les pide un aporte de sus ganancias extraordinarias y parece que fueran expoliados pobres de absoluta pobreza y en verdad pertenecen al sector al que mejor le ha ido en estos años, en donde el pueblo argentino ha realizado un enorme esfuerzo para sostener un dólar alto para que ellos tengan una alta rentabilidad", concluyó enfáticamente el funcionario.