GUALEGUAYCHU.- Un corte de ruta peculiar es el de esta ciudad. Pasan por la ruta 14 camiones con ganado, cítricos o cualquier cosa que transporte algún pesado vehículo con patente argentina. Pero anoche un centenar de camiones permanecía bloqueado por identificarse con chapas brasileñas. Los transportistas extranjeros se sentían discriminados y rehenes de un conflicto ajeno. Y aumentaban la presión para pasar por el piquete. Ese es hoy el foco del conflicto aquí.

Por la mañana, se produjo un incidente de consideración. Un camionero brasileño quiso retomar su camino cansado de esperar y alguien arrojo a su paso una cinta de púas. Nadie se hizo cargo de provocar el reventón de tres neumáticos. El propio líder agropecuario de la zona, Alfredo De Angeli, aseguró desconocer lo que pasó. "No sabemos quién fue, pero fue solucionado y el camionero quedó muy conforme", dijo el líder de la protesta en la asamblea nocturna.

Otro de los referentes rurales de aquí, Juan Ferrari, fue quien calmó la situación minutos después de producido el incidente al ofrecer el pago de nuevas cubiertas al trabajador brasileño. Los neumáticos fueron cambiados en la ruta y el camionero fue autorizado a continuar su viaje como contrapartida al mal momento vivido.

De Angeli varias horas después dio con una de las claves del suceso. "Hay que fortalecer la mañana, nos descuidamos, fue un error."

Quienes conocen de los piquetes más importantes que tuvo la Argentina, como en Tartagal-Mosconi, Corrientes o La Matanza, saben que los dirigentes de una protesta en las rutas aseguran la ausencia de peleas con su presencia permanente en los bloqueos. En este corte, los dirigentes con poder de decisión están durante muy pocos momentos. Se cierran así canales necesarios de diálogos y soluciones.

Eso se vio con relación a los camioneros brasileños, que debieron conversar con los comandantes de la Gendarmería sobre su situación ante la falta de una palabra autorizada en el piquete. Mucho oficio tuvieron que demostrar los gendarmes para tranquilizar a los extranjeros y evitar que fueran éstos los que cortasen totalmente la ruta 14.

Cuatro de esos camioneros brasileños conversaron con LA NACION. Paulo Sánchez Martins, Ricardo Andrade, José Wilson y Maximiliano Pereira estaban en la cabecera de la fila de camiones desde las 5 de ayer. Se preguntaban por qué ellos eran detenidos y los argentinos pasaban. Comentaban las vicisitudes de un viaje fracturado cuatro horas en Paso de los Libres, otras seis horas en Chajarí y todo el día en Gualeguaychú. A 270 kilómetros al norte, en Chajarí, anteanoche se enfrentaron camioneros llegados desde Brasil y los manifestantes rurales.

Bloqueo total

Hoy puede resultar más complicado el día con los camiones. Sucede que una agrupación de transportistas locales decidió apoyar el paro agropecuario y trasladar sus vehículos a este lugar. Existe la posibilidad cierta de que la ruta 14 sea bloqueada totalmente por unas cuantas horas.

Más allá del sistema de protesta, durante la asamblea nocturna de 200 personas, De Angeli aguijoneó al gobernador bonaerense Daniel Scioli que ayer no recibió a los representantes de entidades rurales bonaerenses.

Sabiéndose transmitido en directo por varios canales de televisión, De Angeli reclamó al gobernador Scioli que elija si "se queda con la caja o con el pueblo".

Esa mecánica de dejar sólo dos posiciones es el eje político de esta etapa del reclamo agropecuario. De Angeli ya había pedido antes aplausos para el ex gobernador entrerriano Jorge Busti (PJ) por hablar con las entidades que impulsan el paro. Con el campo o contra el campo. Aplausos o silbidos en la tribuna mientras los camiones pasan. Salvo los brasileños, aunque no lleven nada relacionado con esta huelga.

Por Daniel Gallo
Enviado especial