Refrescantes, llenas de sabor y, hasta diuréticas, hay sopas para todos los paladares. Te pueden servir como appetizer o entrada de otro plato, acompañadas de un buen vino blanco. Tomá nota de estas dos recetas y elegí la que más te guste…
De remolachas
(4 porciones)
Necesitas:
500 g. de remolachas
2 cdas. de cebolla muy picada
4 cdas. de crema
1 cda. de dill picado
1 cda. de hinojo picado
1 l. de caldo de pollo
1 cdta. de azúcar
sal y pimienta negra
Preparación:
Herví las remolachas sin quitarle la piel. Salteá la cebolla junto con el
hinojo. Agregá el caldo y las remolachas peladas y cortadas en cuartos. Llevá a
hervor y dejá enfriar a temperatura ambiente. Licuá junto con la crema, el dill,
sal y pimienta.
Dejá enfriar y serví.
De tomates
(4 porciones)
Necesitas:
4 tomates
1 cebolla
4 tazas de caldo de verduras
Sal, pimienta y orégano
Preparación:
Lavá los tomates. Colocalos en una cacerola con agua hirviendo durante 3
minutos. Retiralos y pasalos por agua fría para pelarlos y sacarle las semillas.
Luego, picá la cebolla y licuala junto a los tomates y una taza de caldo. Herví
la preparación con el caldo durante 5 minutos.
Retirá, salpimentá y serví espolvoreando con orégano. La podes disfrutar fría, a
temperatura ambiente o caliente.
Importante: estas recetas, al tener una destacada cantidad de cebolla, ayuda a
que el cuerpo no retenga líquidos, y los elimine fácilmente. Además, aportan
fibras e hidratos de carbono.