Con una lista de objetivos y reclamos mancomunados, el viernes, las cuatro entidades rurales se reunieron para definir cómo seguirán las negociaciones con el Gobierno, con fecha para el martes próximo con las autoridades nacionales. “Hubo acuerdos positivos, lo tenemos que decir; pero sabemos que falta mucho y si no hay estímulo y apoyo, el productor deja la soja o se va a la ciudad”, expresó Luciano Miguens, presidente de Sociedad Rural (SRA), a Agrositio.
El referente de la entidad destacó que “éste no es un reclamo de cuatro dirigentes, o un grupo de productores, sino que es un reclamo necesario para todo el país porque si el campo funciona, los pueblos del interior crecen, generan polos de desarrollo y no se produce la expulsión del productor hacia las grandes ciudades”.
Miguens resaltó que si bien hay “temas para poner sobre la mesa”, hubo “logros en el tema de la carne y el trigo” y lo que “se ha conseguido es que el campo sea considerado de una manera distinta a la opinión generalizada que se tenía de él hace dos o tres meses”. El martes, el principal tema a tratar será el de las retenciones móviles, y aguardan que el flamante ministro de Economía, Carlos Fernández, sea quien los reciba.
Sobre la unificación de los reclamos destacó: “Hasta el mismo Gobierno a veces nos trata de dividir o busca de alguna manera modificar esta unión que hoy tenemos porque ese ha sido uno de los temas más importantes, esta unión muy fuerte de las cuatro entidades”.
En este sentido, recalcó la homología de los pedidos al Gobierno: “Parecía increíble que teniendo los mismos plazos para traer hoy a la mañana (por el viernes) cada uno las ideas de su entidad para compatibilizarlo en la reunión, todas trajimos las mismas propuestas con alguna pequeña diferencia, pero era una posición muy equivalente entre las cuatro entidades”.
Asimismo, se refirió al acuerdo cárnico: “La satisfacción por la situación de la carne es poder exportar libremente, pero sabemos que el consumo en Argentina es cada vez más importante, ahora estamos pasando los 70 kilos anuales por persona”. Y agregó: “Lo que no es justo es que se crea que el productor quiera que los precios se dolaricen, y que se le venda al consumidor local con precios internacionales, porque sabemos que eso no es así”.