El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció hoy que el país
producirá más trigo para dejar de depender de las importaciones de Argentina,
que suspendió las ventas externas del cereal, materia prima de productos básicos
de la canasta familiar de Brasil, como el pan.
“Plantaremos más trigo para no depender tanto de Argentina”, señaló Lula,
durante el lanzamiento de obras por 216,7 millones de reales (unos 129,7
millones de dólares) del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) en la
ciudad de Campinas, a 100 kilómetros al norte de Sao Paulo, según indicó Canal
Rural.
El jueves pasado, el secretario de Desarrollo brasileño, Ivan Ramalho, aguardaba una respuesta de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, sobre cuándo Argentina le iba a vender otra vez trigo a su país, pero no hubo contestación a su pedido.
La preocupación del país vecino tiene sus bases en que siete de los diez millones de toneladas anuales que consume suelen provenir de la Argentina y el cierre del registro de exportaciones ya estaba impactando en los precios del pan brasileño y otros derivados.
Ese mismo día, la Asociación Brasileña de las Industrias del Trigo (Abitrigo) anunció que va a pedir al Gobierno la suspensión de la Tarifa Externa Común (TEC) del 10 % para la importación de más de tres millones de toneladas del cereal que sería comprado a Estados Unidos y Canadá.
El ministro de Agricultura, Reinhold Stephanes, la semana pasada dijo que
"Brasil está produciendo el 40 % de sus necesidades de trigo y pretende en la
próxima zafra lanzar un programa de incentivos para volver a producir el 60 % de
sus necesidades".
El trigo argentino llega con tarifas más baratas de importación porque este país hace parte del Mercado Común del Sur (Mercosur), que además lo integran Brasil, Uruguay y Paraguay, mientras Venezuela está en proceso de adhesión como miembro pleno.
Brasil importa cerca de siete millones de toneladas de trigo, equivalentes al 70 por ciento de la demanda interna, mientras que Argentina produce 15 millones de toneladas del cereal y apenas consume cinco millones de ellas, para convertirse en el mayor exportador mundial de este cereal.
El miércoles, representantes del sector y delegados de ambos Gobiernos estuvieron reunidos sin éxito en Buenos Aires para tratar de reactivar a partir de mayo las exportaciones argentinas de trigo, suspendidas desde el año pasado para evitar una presión inflacionaria con su manutención en el mercado interno.
Una nueva reunión entre representantes del sector, sin participación de representantes del Gobierno, fue programada para la primera quincena de mayo en Brasil, informó Canal Rural.
En Campinas, Luíz “Lula” da Silva aludió a la crisis por la escasez de los alimentos y manifestó que “hay más pobres comiendo, gracias a Dios”. En este sentido, precisó: “Hay más chinos, indios, africanos y brasileños comiendo y la producción no creció como la demanda. Es una crisis en la que puede ser muy corta la falta de frijol, pero eso no se aplica para el arroz ni el trigo”.
El jefe de Estado de Brasil destacó el crecimiento de su nación: “Este país, que un día fue tratado como insignificante, es hoy el mayor exportador de carne, de soja, de café, de jugo de naranja del mundo. Brasil es un gigante que despertó para que el mundo lo respete”, agregó.
A su vez, defendió el alza en los precios de los alimentos, al calificarla de “pasajera” y exenta de peligro. “Queremos probar que es posible producir alcohol y biocombustible y producir alimentos para llenar nuestra barriga y la de mucha gente”, aseguró Lula.