A menos de cinco días del vencimiento de la tregua dispuesta por el campo tras el paro desatado por el aumento a las retenciones de la soja, se aguarda con expectativa el reinicio de las negociaciones entre el Gobierno y las cuatro entidades del agro.

Tras la renuncia de Martín Lousteau al Ministerio de Economía, el jefe de Gabinete tiene previsto llamar a los presidentes de la Rural, CRA, Coninagro y Federación Agraria para una reunión en la Casa Rosada. No hay confirmaciones de cuándo podría concretarse la convocatoria, pero será seguro en las próximas horas.

En este clima, tanto el Gobierno como las entidades emitieron esta mañana nuevas señales de acercamiento.

Reparar. Consultado sobre la posibilidad de que el Gobierno flexibilice el régimen de retenciones Aníbal Fernández insistió con que las retenciones "no se tocan", pero enseguida aseguró que hay que "encontrar la vuelta para que los segmentos que tengan asimetrías se reparen". "Esta es la verdadera discusión que debe darse entre las entidades y el Gobierno", sostuvo en declaraciones a radio 10.

Por su parte, Eduardo Buzzi, líder de Federación Agraria, se motró optimista frente a la posibilidad de que la nueva etapa de diálogo produzca resultados, aunque planteó condicionamientos.

"No se puede querer avanzar y retroceder al mismo tiempo, que es lo que el Gobieno ha hecho hasta ahora, tanto con las carnes como con la leche y las economías regionales", planteó el dirigente.

No obstante, en declaraciones al canal de noticias TN, concedió: "Si las cosas se ordenan, si se pone disciplina en que el ministro [de Economía] es el ministro y sus secretarios son sus secretarios y aparecen condiciones más claras, es más fácil superar la crisis".

Sin nombrarlo, aludió así al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno y a sus polémicas irrupciones en las negociaciones entre el Gobierno y el campo.

Mismo reclamo, otro contexto. Los ruralistas volverán a la Casa de Gobierno con el mismo reclamo que provocó la huelga de 21 días y que dominó el debate en los casi treinta días de tregua: la anulación del sistema de retenciones móviles anunciado el 11 del mes pasado. Además, pretenden discutir medidas, y lograr avances, para la carne, la leche y el trigo.

Lo hacen con un ojo puesto en el clima que se vive en las bases, que aguardan señales concretas antes del viernes próximo, cuando vence la tregua dispuesta por el campo a principios de mes.

Una de las posibilidades que cobra fuerza entre los ruralistas es la de acordar una extensión del plazo de un mes para seguir negociando con el Gobierno. La renuncia de Lousteau y su reemplazo por Carlos Fernández, que se hizo cargo de Economía el viernes pasado, abrieron esa posibilidad.

Más allá del viernes. Una decisión en ese sentido dependerá, no obstante, de la contundencia de las definiciones que se logren en las próximas horas. En declaraciones hechas en las últimas horas, referentes de las cuatro entidades dieron señales de su voluntad de extender la tregua siempre y cuando las señales del Gobierno sean lo suficientemente claras.

En este contexto, y pese a que los funcionarios que participan de las negociaciones insisten en que no habrá cambios en el régimen de retenciones anunciado, en las últimas horas empezó a cobrar fuerza la posibilidad de hacer "retoques" que sirvan para superar la crisis.

La especulación y las dudas empezarán a despejarse en cuanto los dirigentes del campo y los hombres del Gobierno vuelvan a sentarse a la misma mesa para debatir cara a cara.