La desaparición de los sistemas habituales de formación de precios en las Bolsas de Cereales genera incertidumbre y afecta principalmente a los pequeños y medianos productores.

La ausencia de señales de precios que otorgan los Mercados de Futuros desalientan las inversiones, redundando en una menor producción con la consecuente caída de ingresos fiscales.

Las limitadas expectativas de suba en las cotizaciones locales generan una fuerte oferta estacional en el período de cosecha, retrotrayendo el comercio de granos a mecanismos primitivos que dejar sin defensa principalmente a los productores, concentrando el limitado esquema formativo de precios en pocos participantes.

Los Mercados de Futuros argentinos habían logrado convertirse en líderes mundiales en la formación de precios agrícolas en Sudamérica. Este liderazgo se perderá a favor de otros mercados internacionales.

Profundamente preocupados y reconocida nuestra vocación mediadora, ofrecemos toda nuestra colaboración para evitar los daños que producirá el sistema de retenciones móviles en la distribución del riesgo de variación de precios resultante de alícuotas incrementales.