El conflicto entre el gobierno nacional y el campo impactó en la recaudación impositiva de marzo, que debido en gran medida al freno que provocó el paro agropecuario en el nivel de actividad y, sobre todo, en las exportaciones, tuvo el peor desempeño en más de un año.
La ingresos tributarios crecieron un 26,9% en marzo con relación al mismo mes de 2007, el peor aumento interanual desde diciembre de 2006, que además quedó muy rezagado respecto del de los primeros meses de este año. En febrero, la mejora había sido del 46,8%; en enero, del 49,5%. La recaudación sumó $ 17.689,4 millones a las arcas oficiales el mes pasado, según informó ayer la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
El crecimiento del consumo, que junto con la inflación apuntaló la recaudación del IVA, sumado a la mejora en las ganancias de las empresas, los salarios y el empleo formal, impulsaron la mejora de la recaudación, que, de todos modos, se ubicó también muy por debajo de lo que arrojaban los pronósticos privados.
Los analistas consultados mensualmente por el Banco Central esperaban, según sus estimaciones de febrero, una recaudación de $ 20.130 millones el mes pasado. Esa cifra hubiera arrojado una variación interanual del 44,4%, más cercana a la de enero y febrero. El dato es ahora anecdótico: esos pronósticos se realizaron antes de que estallara el paro agropecuario. Pero sirve, de todos modos, para tener una noción del impacto que el conflicto tuvo sobre las arcas públicas.
Embarques demorados
El país no exportó -ni importó- todo lo que preveía debido al freno que impuso la protesta del agro en el nivel de actividad. Por ende, aumentaron menos de lo que se esperaba los ingresos por retenciones. Otro dato lo refleja: el mes pasado, el complejo cerealero y oleaginoso, los más importantes de la oferta exportadora -que agrupa a granos, aceites y harinas, entre otros derivados-, no pudieron comercializar unas 2,2 millones de toneladas, indicaron fuentes del sector. "Se demoraron los embarques porque el grano no llegó al puerto o no pudo ser molido, con lo cual el barco no pudo salir en la fecha establecida", indicaron.
El dato clave fue la evolución interanual de la recaudación por retenciones: pasó de crecer un 141,2% en febrero a mostrar una suba del 49,5% en marzo, pese a que sólo en las últimas semanas de ese mes se detuvo el alza en los precios internacionales. "Se frenó el comercio. Lo que impulsaba la recaudación en los primeros meses era el comercio, y ahora se frena, aunque no es un factor de cambio estructural. Los ingresos deberían recuperarse porque en algún momento los cereales se van a vender", dijo Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein & Asociados.
En las empresas del sector esperan poder concretar esas operaciones una vez que se destrabe el conflicto. Mientras tanto, ya hablan de pérdidas. "En algún caso específico, un contrato de exportación puede caerse por el atraso, pero en todo caso es una pérdida comercial de la empresa sobre el contrato, y no sobre la producción. La exportación probablemente se realice en otro momento. Se coloca en otro lado", indicaron. ¿Quién se beneficia? Brasil, que, mientras dure la protesta, puede captar contratos de exportación de soja -entre otros productos- que deja de vender la Argentina.
El Gobierno justificó las cifras en el feriado largo de Semana Santa y el Día Nacional de la Memoria. "Hay que tener en cuenta lo siguiente: marzo tuvo 18 días hábiles este año, a diferencia de marzo del año pasado, que tuvo 22 días hábiles, es decir, hay cuatro días de diferencia entre un mes y otro y eso significa un efecto concreto en la recaudación", dijo el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, en una conferencia de prensa en la Casa Rosada, junto al jefe de la AFIP, Carlos Fernández, que presentó las primeras cifras de su gestión. Ninguno habló de un impacto por el paro agropecuario. Cada día de recaudación implica ingresos por unos 300 millones de pesos, según estimaciones oficiales, por lo que el feriado ocasionó una reducción de los ingresos en torno de los $ 1200 millones.
Según el comunicado oficial difundido ayer, el aumento de la recaudación se debe "principalmente al desempeño de los ingresos obtenidos en el impuesto al valor agregado, los derechos de exportación y el impuesto a las ganancias, que explican el 66,4%" del aumento de marzo.
Así, el primer trimestre dejó ingresos por $ 59.022,54 millones, un 41,1% más que en el mismo período del año anterior. Más allá del impacto negativo del paro -que probablemente se revierta este mes-, en los primeros tres meses del año los ingresos por retenciones fueron los que más crecieron en la comparación interanual: 110,7%, con lo cual aportaron $ 7940,5 millones. Por detrás se ubicaron los ingresos por el IVA (aumentaron un 37,3%), el impuesto a las ganancias (31,2%) y el llamado impuesto al cheque (35,6%).
Por Rafael Mathus Ruiz
De la Redacción de LA NACION