La presidenta Cristina Kirchner no incluyó ayer entre sus anuncios la ampliación del cupo de exportación de carnes, de 40.000 a 45.000 toneladas mensuales, una medida que habría caído bien entre las entidades rurales, ya que la venían reclamando desde hace tiempo. Pero la resolución estaba anoche a la firma de Martín Lousteau, quien a pesar del paro del campo deberá dictarla. ¿El motivo? Anoche venció la norma que regulaba los embarques de carne.

La nueva resolución, tal como informó Clarín, implica elevar en 5.000 toneladas mensuales los permisos para exportar carne que la Secretaría de Agricultura concede a los frigoríficos. Pero no soluciona la necesidad de fijar reglas para transparentar los mecanismos de distribución. Y es que en los últimos meses varias empresas recibieron permisos de exportación (se denominan ROE) por fuera de los marcos legales.

Dentro de Agricultura, la encargada de administrar los cupos es la ONCCA. Pero, según diversas fuentes, quienes tienen trato cotidiano con el sector frigorífico son el jefe de Gabinete de Agricultura, el santacruceño Carlos Milicevic, y su asesor Marcelo Delfino. El endeble marco legal da pie a sospechas sobre favoritismos.

Y es que diversas resoluciones de Economía —como la que venció ayer— han venido definiendo que los cupos para una empresa sean equivalentes a 50% del volumen de sus exportaciones de carne en 2005. Pero la ONCCA concedió a muchas firmas excepciones y cupos adicionales que escapan a esa norma.

Una muestra del desorden reinante es que el organismo otorgó a varias plantas "excepciones" que vencieron el 31 de mayo pasado. Pero esas empresas continuaron exportando luego de esa fecha, sin la resolución correspondiente que prorrogara dicha excepción. En 10 meses, los ROE sin respaldo legal sumarían 12.000 toneladas de carne. Valen no menos de US$ 50 millones.

¿Y cómo pudo suceder? Sencillamente porque la ONCCA siguió incorporando esos cupos en el SIO (el sistema informático que destraba los embarques). Ningún organismo audita esa red. Y son muy pocos los funcionarios con clave de acceso.

En otros casos, se autorizó que el cupo de una empresa sea ejecutado por otra firma vinculada, aún cuando Economía dispone que "los cupos deberán ser exportados por sus respectivos adjudicatarios y no podrán ser objetos de cesión o transferencia".

La información sobre esos la emisión de ROE brilla por su ausencia. Y el misterio sobre los cupos y las excepciones es tal que la última distribución de la ONCCA, realizada por resolución del 20 de febrero, no fue publicada en el Boletín Oficial.