Carnicerías cerradas, góndolas vacías y precios más caros para algunos alimentos básicos producto de la huelga agropecuaria que cumplió su 19 jornada fue ayer el panorama que mostraban algunos comercios y supermercados del centro bahiense.
"Tuvimos que cerrar el sábado porque no teníamos nada para vender", explicó uno de los carniceros del supermercado Burgos, mientras, a falta de otra tarea, aprovechaba para pintar de blanco los caños laterales del puesto.
La situación se repetía en otros negocios del rubro, hecho que se extendió al faltante de lácteos frescos (leche en caja) y leche en polvo.
En frutas y verduras, los puestos minoristas de la ciudad mostraban los mayores faltantes en zanahoria, lechuga, bananas y papas.
"No hay nada de papa negra y el kilo de banana ya sale más de 6 pesos. En una situación normal, sale alrededor de 4 pesos", manifestó Sandra de Sauer, una de las titulares de un puesto de frutas y verduras en el Mercado Municipal.
Agregó que esa mercadería viene del norte de la Provincia y Santa Fe, algunas de las zonas donde el lock out agropecuario tiene más fortaleza.
Los precios al público, como era de esperar, ya acusan incrementos en algunos productos puntuales, tales como cortes cárnicos, frutas y verduras.
A modo de ejemplo, la papa blanca se incrementó (en promedio) más de un 30% --el kilo valía $ 3,90 y ahora no baja de $ 5,40-- en solamente una semana e igual suerte corrió para su sustituto más cercano, la papa negra.

Fuertes pérdidas. Más de dos toneladas de frutas y verduras en mal estado que tuvieron que ser tiradas, 1,3 millones de pollos bebé sacrificados y miles de litros de leche desperdiciados fueron apenas algunas de las consecuencias del paro agropecuario.
En Gualeguaychú, como gesto de protesta contra el gobierno, productores de esa ciudad entrerriana arrojaron naranjas a la ruta desde el acoplado de un camión.
"Durante el último fin de semana, llegaron a este Mercado unos 230 camiones que fueron perjudicados por los piquetes en las rutas. Y hemos tirado unas 2 toneladas de mercadería en mal estado", afirmó el presidente de la Cámara Frutihortícola, Fabián Zeta.
Las imágenes de camiones volcando y desechando cientos de kilos de tomates, zanahorias, zapallos y otras frutas y verduras constituyen un golpe bajo para un país con importantes índices de pobreza e indigencia.
La protesta también afectó a las exportaciones de granos y carnes, que prácticamente están detenidas mientras decenas de buques se mantienen cerca de los puertos hasta poder cargar.