Tras los cacerolazos en todo el país a favor de la protesta en el campo y después del duro discurso de la Presidenta, el Gobierno volvió a ratificar su postura. Mantendrá sin cambios nuevo esquema móvil de retenciones y las subas de este gravamen que detonaron la protesta agropecuaria.

Una de las caras visibles de este conflicto que comenzó hace dos semanas, el ministro de Economía, Martín Lousteau, aseguró esta mañana que "no hay absolutamente ningún elemento" que indique la necesidad de modificar la política de retenciones, y ratificó el llamado "a la cordura" de los productores.

Para el funcionario, el cacerolazo de anoche fue "montado por dirigentes que no están ideológicamente de acuerdo con el Gobierno, donde se manifestó la clase media alta urbana que no tiene absolutamente nada que ver con el campo".

El ministro añadió, en diálogo con radio América, que "los líderes de la oposición incentivaron" las protestas callejeras de ayer, cuando "la gente gritaba contra el Gobierno, estaba diciendo ´que se vaya´ por una medida legítima".

Lousteau completó su análisis de los cacerolazos de ayer. "Lo que vieron ayer no les tiene que haber gustado a los productores. ¿Qué tiene que ver el pequeño productor con la gente en Santa Fe y Callao?", se preguntó en declaraciones a canal 13.

"Antidemocrático". Por otra parte, el jefe del Palacio de Hacienda volvió a cuestionar el paro. Lo describió como "una actitud que linda con lo antidemocrático" y dijo que el Gobierno espera que el sector "recupere la cordura".

Además, aseguró que quienes cortan las rutas son "los únicos responsables" de que se acentúe el desabastecimiento y advirtió que el Gobierno "tomará medidas" contra quienes obstruyen el traslado de alimentos a los comercios.

"Irá preso". En el mismo sentido, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, amenazó con la posibilidad de que el Gobierno aplique la ley de abastecimiento, que prevé multas y penas de prisión.

"Iremos trabajando producto por producto y liberando los espacios para que lleguen [a los comercios]. Veremos cuál es la línea de productos que tenemos que mover y el que no lo entienda irá preso", señaló en declaraciones a radio 10.

En línea con Lousteau, puso en duda la espontaneidad de los cacerolazos que comenzaron tras las palabras de la Presidenta en la Casa de Gobierno.

"Es una enorme mentira que haya sido motivado por el discurso, había gente con remeras impresas, con carteles escritos en computadora. No tiene nada de malo, pero tampoco nada de espontáneo, ya que venía siendo planeado desde las 4 de la tarde", aseguró.

Dos semanas. El agro inició hoy una nueva jornada de protesta con cortes de ruta que se intensifican en varios puntos del país. La medida de fuerza cumple así su 14º día consecutivo y se afianza como la más larga en la historia reciente de la Argentina.

Como ocurre desde hace poco más de una semana, el Mercado de Liniers no registró esta mañana ningún ingreso de vacunos. El mercado concentrador cumple el tercer día de operaciones de la semana con los más de 5000 corrales vacíos.

En el terreno político, la expectativa está centrada en las declaraciones que puedan hacerse desde la Casa Rosada y el impacto que tendrán en la posibilidad de permitir el diálogo entre el Gobierno y el campo, hasta ahora intransigentes en sus posturas.

Siguen los cortes. Productores de todo el país, por su parte, continuarán con los cortes de ruta que comenzaron hace dos semanas y que ayer se intensificaron a partir del profundo malestar que generaron las palabras de la Presidenta.

Cumplirán así con su anuncio de ayer de que el paro se mantendrá por tiempo indeterminado. En rigor, hasta que el Gobierno dé marcha atrás con el aumento a las retenciones anunciado el 11 de marzo pasado.

Durante el acto de ayer en la Casa Rosada, la jefa del Estado dijo que no se iba a dejar extorsionar, calificó los bloqueos del agro de "piquetes de la abundancia" y acusó al sector de "no querer entender ni cambiar".

Choque en la Plaza. El discurso presidencial provocó anoche cacerolazos en distintos puntos del país y una movilización a la Plaza de Mayo que terminó con incidentes luego de que un grupo de piqueteros encabezados por Luis D’Elía enfrentara a los golpes a las personas que se habían acercado a la Casa Rosada con sus cacerolas.