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Hace 20 años, en Argentina se consumían 100 toneladas de raigrás anual por año. Diez años atrás, el consumo se había incrementado a dos millones de kilos anuales y, actualmente, ronda los seis millones de kilos. El ingeniero agrónomo Joaquín González Bonorino, presidente de la firma Gentos, dialogó con Agrositio para explicar las causas de este hecho.
“El raigrás anual tiene una serie de características en su uso que lo ubican y hacen que este crecimiento se haya dado así”, comenta González Bonorino, y enumera: “es una planta que macolla en forma continua y reacciona muy bien, mejor que la avena a todo lo que es el sistema pastoril; tiene un hábito de crecimiento más parecido a lo que es un césped que a lo que es un cereal; y no produce tantos problemas de desbalance nutricional como lo hacen algunos cereales en los pastoreos iniciales ”.
En resumen, se trata de una planta que produce por un período más largo de tiempo, no produce desbalances nutricionales al inicio y, por otro lado, genera una mejor reacción al pastoreo de lo que pueden ser verdeos de invierno en cereales.
Zonas para utilizarlo. Material Diploide y Tetraploide
Otra de las ventajas que tiene el raigrás anual es la diversidad genética. En los últimos 7/ 8 años se ha ampliado el espectro de cultivares y, hoy, “tenemos materiales que se adaptan perfectamente a lo que son suelos de menores condiciones o de menor aptitud agrícola”, expresó el presidente de Gentos.
“Los diploides normalmente poseen una menor cantidad de hojas que los tetraploides, pero estos diploides poseen una mayor adaptación a lo que son suelos de peores condiciones, o suelos donde el clima es más inestable y por lo tanto no tenemos garantías de tener un régimen hídrico adecuado a lo largo del ciclo”, explicó Bonorino.
En cuanto a los materiales tetraploides, aseguró que “poseen una mejor calidad de forraje, una mayor calidad nutricional de la planta, pero a su vez requieren de condiciones tanto de suelo como de clima algo mejores de lo que le requieren los diploides”.
Consejos al productor
Hay varios consejos que el especialista citó y que se pueden aplicar también a la siembra de pasturas, además del raigrás anual. Aquí están:
1) Lo primero que debe hacer el productor es identificar qué es lo que busca en la siembra de ese raigrás. Una vez que define eso, debe solicitar información de cuáles son los materiales que más se adaptan a la necesidad que tiene.
2) Las siembras tempranas. Cuanto más temprano sea la siembra, mejor se comportará como verdeo de invierno, en función de cada zona. La siembra del raigrás anual la recomendamos entre el 15/02 y el 15/03, dependiendo de la zona donde esté ubicado.
3) Plan de fertilización. El raigrás anual tiene una gran respuesta en kilos de materia seca producida a cada kilo de nitrógeno agregado, con lo cual casi no tiene sentido sembrar un verdeo de raigrás anual si no está analizado un plan de fertilización que lo acompañe.
4) Consejos generales en cuanto a plantación de pasturas: sanidad, control de malezas, y un buen manejo del sistema pastoril.
La Ganadería incrementa su demanda
“Si bien el tambo es el que hoy está demandando más, el raigrás anual en la producción de carne es lo que menos se está viendo afectado en su consumo”, aseguró el especialista.
En este sentido, concluyó: “El uso de raigrás anual como verdeo de invierno es de la especie en todo el espectro de las semillas forrajeras que no sólo no están cayendo, sino que se está incrementando su consumo año a año”.