El INTA Rafaela comenzó a estudiar las aptitudes del cultivo de la soja para ensilar, y en el ensayo más reciente se compararon dos cultivares de distintos grupos de maduración (Gm): Gm VI y Gm VIII, en tres momentos de corte, correspondientes a los estados R3, R5 y R7, según informaron desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
De estudio se dedujo que el mayor rendimiento de materia seca (MS) se obtuvo con el cultivar del Gm VIII cortado en estado R7, que alcanzó 12.240 kg/ha, mientras que el menor lo produjo el cultivar del Gm VI cortado en R3, con 5.526 kg/ha. El forraje obtenido se procesó en microsilos, para luego determinar las características fermentativas y nutritivas de cada tratamiento.
A su vez, el comunicado de la entidad destaca que se analizaron: acidez (pH), relación nitrógeno amoniacal/nitrógeno total (NH3/NT), proteína bruta (PB), fibra por detergente neutro, fibra por detergente ácido, lignina por detergente ácido y extracto etéreo. Y no se observaron diferencias significativas en las características fermentativas entre cultivares, con excepción del Gm3 cortado en R5, cuyo contenido de nitrógeno amoniacal resultó elevado, probablemente debido al bajo contenido de MS del forraje fresco.
A partir de estos resultados, el INTA Rafaela concluyó que la producción de forraje del Gm más largo fue mayor que en el intermedio, mientras que éste presentó un valor nutritivo superior. Con respecto al momento de corte, cuando se efectuó en estados más avanzados del cultivo se alcanzó mayor acumulación de forraje, pero con disminución del valor nutritivo, especialmente en R7.