Noticias Agrositio
El secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, llegó al cóctel de fin de año que brindaron las cuatro cadenas de granos, el viernes pasado, con una sonrisa en la cara y buena predisposición. Saludó a quien se le cruzó por el camino, y escuchó atento los discursos de los presidentes de la Cadena de Maíz, Soja, Trigo y Girasol. No todas fueron optimistas, pero las cuatro destacaron la necesidad del diálogo para arrimarse a un acuerdo con el Gobierno.
“Mis impresiones son que con cualquier parámetro que uno vea o analice, el crecimiento del sector agroalimentario y agroindustrial es importante. Y creo que es abierto que para el Gobierno lo prioritario es un tema tan sensible como son los alimentos, asegurar la provisión de los valores para el mercado interno. Todo el resto es crecimiento y todo el resto puede ir al mercado de la exportación”, destacó el funcionario a Agrositio.
En este sentido, advirtió que “las condiciones son muy favorables en los dos casos, porque el mercado interno también ha hecho que crezca mucho el interior del país, ha mejorado la competitividad y la posibilidad de acceder a alimentos que los argentinos en algunos años tuvieron restringidos”. De esta manera, concluyó que el escenario, hoy, “es muy positivo”.
Sin embargo, frente a la no tan positiva realidad de los pequeños productores, que deben hacerle frente al arancel impositivo con aumentos, De Urquiza se las ingenió para dejar cubiertos todos los agujeros: “Hemos impulsado desde el Gobierno nacional, de la Secretaría de Agricultura, la creación de un área específica para los pequeños productores, estamos apuntando a la creación de una Subsecretaría de Desarrollo Rural y de Agricultura Familiar, justamente para aplicar políticas diferenciales”.
“No importa como están, sino como se sienten”
De Urquiza sabe defenderse y, para ello, apela a datos históricos. Con tranquilidad pero con rapidez en los reflejos, cuestiona y argumenta a su medida. Destaca que entre 1983 y 1985, y diez años después, con los mismos valores externos, el buen contexto mundial no se reflejó en la producción argentina, como ocurre ahora. Y realza las políticas internas del último Gobierno que permitieron la reactivación de la producción como “un tipo de cambio competitivo, haber resuelto la sanidad que no contaba en el mundo, haber logrado que muchas tarifas, con disminución –no con valores internacionales- hayan llegado al sector agropecuario”.
Sin embargo, sus palabras no pueden tapar lo que algunos productores sienten en estos momentos: impotencia e incomprensión. Frente a esto, el secretario manifestó: “No importa cómo están, sino cómo se sienten”(sic). El funcionario tal vez haya querido decir que más allá de como se sientan, el hecho es que están económicamente en una situación favorable.
No obstante, explicó que “no importa cómo están económicamente (los productores), sino que se sienten mal, se sienten incomprendidos. Pero eso se resuelve en un marco de diálogo”. Y en seguida, agregó: “Usted puede dialogar, ¿pero sabe qué pasa? El que gobierna tiene responsabilidad, y es el que toma las decisiones”.
Sobre este tema, opinó: “En estos cuatro años y medio ha habido siempre la posibilidad del diálogo. Pero repito: hay que entender que la posibilidad del diálogo no quiere decir que cuando alguien tiene que tomar la decisión, esa decisión sea exclusivamente lo que en ese marco de diálogo sectorialmente se plantea. ¿Saben por qué? Porque un gobierno tiene que gobernar para todos los argentinos, y tomar decisiones para todos los argentinos”.
En defensa de las políticas económicas
En este sentido, defendió la aplicación de retenciones al sector: “La política de este gobierno es que las retenciones sean un instrumento de la política económica, un instrumento de redistribución de estas condiciones externas sumamente favorables”, porque -reiteró- “hay que atender a los 40 millones de argentinos”.
En cuanto al reciente conflicto por el precio máximo de leche que el Gobierno quería fijar en 78 centavos, y los tamberos rechazaban por escaso, argumentando que esa situación llevaría a que cierren más tambos, el entrevistado se remitió, una vez más, al pasado: “Cuando llegamos a la Secretaría de Agricultura, en mayo de 2003, el tambero recibía 23 centavos por litro. Hoy recibe 83”.
Los encuentros entre el secretario y las entidades del campo –asegura- se concretarán en los próximos días. La semana pasada, el ministro de Economía, Martín Losuteau, comenzó a reunirse con los representantes de la cadena para entablar el postergado diálogo con el sector.