Entre la noche del miércoles y la mañana del jueves pasado, una helada tardía afectó a cultivos de la provincia de Buenos Aires, especialmente en el sudeste de la misma. Los impactos aún no están del todo evaluados, pero lo cierto es que a muchos productores que habían comenzado a sembrar en fecha, la helada les quemó gran parte de sus cultivos. Y, quienes siguiendo los pronósticos de este año atrasaron la siembra, se vieron beneficiados ante este imprevisto de la naturaleza.
Por el sudeste de Buenos Aires, los cultivos que habrían sido más afectados son la cebada y el trigo floreciendo que, pese a las bajas temperaturas, éste puede haber estado amparado en parte por la humedad del follaje y la temperatura del suelo. En Tres Arroyos, las estaciones meteorológicas de productores en el campo indicaron que entre la una y las cinco de la madrugada, la temperatura llegó a -1,5 ºC. Más hacia el este, en Tandil, la baja alcanzó los -2 º C y se prolongó durante 4 ó 5 horas.
La helada, en primera persona
Roberto Seltzer, productor en Cnel. Pringles, manifestó, en diálogo con Agrositio, que en su zona la temperatura registrada fue de –2 ºC, y duró 7 horas. Y comentó que, la semana pasada, habían sufrido otra helada. “Se habían empezado a recuperar (los cultivos de maíz) y ahora otra vez exactamente el mismo proceso. Lo que va a suceder es que vamos a estar más atrasados que lo que pensábamos y el retraso, obviamente, va a tener como consecuencia menores rendimientos a largo plazo”, concluyó el agricultor.
Sobre la helada anterior que acechó la zona, apenas una semana atrás, Seltzer especuló: “Pensamos que no tuvo una afectación importante porque como los trigos están muy atrasados por la sequía, todavía esa primera helada suponemos que no fue grave. Y respecto de la de ayer, ya tenemos nuestras reservas”.
Según el productor, es común que las heladas lleguen a la región por esta época. Y recordó, compungido, la helada de 2001 que afectó la cosecha de trigo y los dejó fuera de los deleites de la devaluación: “Mientras todos festejaban la devaluación porque el trigo que tenían los silos pasaba a valer tres veces más, nosotros mirábamos los trigos helados, y los proveedores querían cobrar los insumos por tres. Esa fue nuestra situación en ese momento”.
Aprender del error
Más al norte, en General Belgrano, otro productor vivía una situación similar, aunque con más suerte. Juan Ávalos comentó a Agrositio que por la falta de una máquina, su producción se atrasó, y eso le salvó gran parte de sus cultivos. “Tenía soja sembrada pero todavía no estaba emergida. En lo único que me puede haber afectado es en trigo, todavía no medí las consecuencia, pero tampoco creo que vaya a afectar tanto”, aseguró el agricultor para la envidia de sus linderos.
Por la zona, la helada hizo estragos: “Había mucho maíz adelantado que no dejó nada, hay muchísimos cultivos de papa que hoy están negros, y alguna soja sembrada en fecha (del 25 de octubre en adelante), que se quemó bastante”.
Ávalos recordó que el año pasado, cuatro días antes a la helada registrada de antes de ayer, las bajas temperaturas le helaron 60 hectáreas de soja. “Este año afectó a un sector mucho más grande”, precisó.
El agricultor destacó que este año se pronosticó que debían sembrar más tarde porque “hubo 95 heladas, prácticamente seguidas, en el invierno”, y para evitar futuros dolores de cabeza, siguió las instrucciones al pie de la letra.
De clima candente, por las retenciones, a la helada
Alejo Ladaga, productor de las zonas de Bragado, 25 de Mayo y 9 de Julio, comentó a Agrositio que los daños son cada vez más importantes hacia el sur y el oeste de la provincia: “En soja, los lotes sembrados muy temprano están muy complicados, los que sembraron después del 20 de octubre da la impresión de que tienen más chances de ser recuperados. Hoy por hoy es muy difícil manejar un daño de trigo, y en los próximos días se va a notar”.
Y especificó que, en algunos casos, los maíces se van a tener que resembrar: “Hay muchos lotes en los que se ve la planta totalmente volcada sobre el surco y quemada. Hay otros que van a perder mucha masa foliar pero se van a recuperar. Aunque, de todas formas, se pierde el rendimiento, así que estamos realmente preocupados”.
Ante la falta de una posible previsibilidad, Ladaga comentó que 15 días antes se había hecho la fertilización necesaria, se habían aplicado todos los tratamientos y los maíces estaban ya listos para llegar a la cosecha. “Teníamos la cabeza en otros problemas como las retenciones y, ahora, esto no ayuda mucho”, analizó el productor.
Por estas zonas, la temperatura también llegó a los –2 ºC. “La evaluación final la vamos a poder tener en cuatro días, aproximadamente, cuando se pueda hacer el recuento de cuantas plantas quedaron, y en función de eso tomar las medidas que podamos”, concluyó, apenas esperanzado, Ladaga.
El trigo, el más afectado
Por su parte, el ingeniero Guillermo Cavalleri, del grupo Ceres Tolvas, indicó que "si bien se había anticipado sobre algún riesgo de heladas tardías, nos sorprendió la muy baja temperatura, algo que incidió masivamente en todos los cultivos". En Tandil, la temperatura llegó casi a – 3º C.
El diario El Eco Digital publicó que los trigos de la zona "están en plena floración, que es el momento de máxima sensibilidad y donde una temperatura de un grado bajo cero durante dos horas puede producir la muerte de flores y por lo tanto no hay producción de granos", según manifestó el productor.
Sobre el rinde de la producción, el ingeniero agrónomo dijo que "los cultivos venían con una muy buena condición, ya que si bien el invierno fue muy frío y seco, el cultivo estuvo vegetando, lo que favoreció el macollaje y no fue negativo para el desarrollo".
Y destacó, como Ladaga, las dificultades de recuperar el trigo: "Otros años hemos tenido heladas tardías y la soja se ha recuperado", por lo que "el cultivo más afectado es el trigo por el momento que estaba, y porque el daño que se produce no se revierte".
Temiendo lo peor
La incertidumbre en la provincia de Buenos Aires es generalizada. Y el temor de una helada, también. Y lo peor es que hay altas probabilidades de que vuelva a ocurrir. A pesar de que para el fin de semana, se esperan temperaturas mínimas que oscilarán entre los 11º y 13º C., para los próximos quince días se pronostican días de bajas temperaturas.
A prevenir antes que curar, que el remedio sale caro…
