Ni en el mejor de sus sueños algún agricultor sureño imaginó lo que hoy está viviendo. Con los cereales con precios por las nubes, le cuesta decidir qué sembrar frente a tantas buenas alternativas. Lo opuesto de cuando hace pocos años lo que más le recomendaban era ¡reconviértase! ¡Deje los "cultivos tradicionales'! Todo indica que la bonanza se instala en sus tierras, y por un buen tiempo más.
Varios "astros' se alinearon en este nuevo escenario que ya cumple un año.
El analista argentino Ricardo Passero nombra, entre ellos, a la influencia masiva de inversionistas financieros en busca de rendimientos actuando en los mercados a término; incrementos de la demanda por aumentos de la población y consumos en el sudeste asiático; crecimiento de la demanda por maíz en Estados Unidos para la producción de bioetanol; reducción de los stock mundiales de cereales hacia mínimos históricos; el alza del costo del transporte y, principalmente, del flete marítimo, como consecuencia del alto precio del petróleo.
El resultado tiene a economistas y ejecutivos de los agronegocios afirmando que los precios de varios de los cultivos más importantes del mundo iniciaron una marcha alcista que podría durar años.
"El consumo de granos, que además de alimento para humanos y animales también se usan para combustibles alternativos, sigue creciendo. El próximo año será el tercero consecutivo en que el mundo consume más de lo que cosecha, los inventarios se reducen a los niveles históricamente más bajos', advierte Passero, profesor de marketing industrial y agropecuario de la Universidad Argentina de la Empresa.
Este licenciado en comercialización, master en agronegocios y con posgrado en mercado de capitales será uno de los principales expositores del Encuentro Nacional del Agro, Enagro 2007 que organizó la Sociedad Nacional de Agricultura para el próximo 5 de noviembre. Su tema será "El futuro de los commodities agrícolas'.
Passero adelanta algunos de los conceptos que expondrá el lunes en Chile.
Señala que la demanda para la producción de biocombustibles muestra hoy que ante las alzas de precio del petróleo, las materias primas utilizadas en la generación de energía renovable tienden a seguir el mismo comportamiento.
"Además, existe hoy una enorme demanda, empujada fuertemente desde el sudeste asiático, en donde más de 90 millones de personas cada año se incorporan al consumo; hay un mayor requerimiento de carnes y productos lácteos, lo que incrementa el precio de los granos y oleaginosas forrajeras. Altos precios del petróleo, sostenidos por la creciente demanda de grandes naciones emergentes como India y China, contribuirán a mantener valores altos para importantes producciones agrícolas, ya que el mayor consumo de biocombustibles estimulará la demanda', añade.
—¿Qué impacto se ve por los precios?
—Al mundo le preocupan los efectos inmediatos que tienen estas alzas generalizadas en términos inflacionarios. En China, el precio de los cerdos aumentó 20% en relación con el año anterior, mientras que la carne bovina subió 6%; en EE.UU., el precio por mayor del pollo es 10% más alto, una docena de huevos podría costar 21% más y la leche 14%. Los precios de la leche, el queso, la manteca y la carne bovina podrían subir 15% en 2008, según la FAO.
—¿Hay una idea clara sobre hasta dónde llegará la presión de los biocombustibles?
—Se estima que en 15 a 20 años la bioenergía cubriría el 25% de las necesidades energéticas mundiales, según la FAO.
Hay que tener en cuenta que la sustitución total del petróleo y gas por bioenergía es inviable, por ello, su desarrollo ayudará a diversificar la matriz energética mundial, en una transición hacia nuevas energías renovables y limpias.
Si el 10% de las naftas fuera cubierto por biocombustibles, se estaría utilizando el 30% del cultivo total de cereales, oleaginosas y azúcares de EE.UU., Canadá, la UE y Brasil, por lo que algunos hoy cuestionan la sustentabilidad de dicha expansión.
Por ejemplo, la Comisión de la UE sugirió el uso de biocombustibles para asegurar y diversificar la oferta de energía, estimándose que se necesitarán 18,6 millones de toneladas de ellos, eso implica que se tendrán que destinar 17 millones de los 97 millones de há de tierras aptas para la agricultura.
Hoy el 30% de toda la gasolina que se vende en EE.UU. se está mezclada con etanol, y ese país ya cuenta con 81 plantas instaladas y otras 16 en construcción que, en conjunto, podrían producir 16 mil millones de litros de etanol. Algunos analistas sostienen que podría generarse una sobrecapacidad que, tarde o temprano, derivará en un proceso de depuración como el que ocurrió con las punto com, dudando que haya suficiente capacidad de cultivo de cereales, oleaginosas y azúcares para que el negocio pueda ser rentable, ya que también será necesario atender la mayor demanda de alimentos de los próximos 10 años.
—¿Qué se espera de los biocombustibles en el futuro?
—Se estima que su participación en el consumo mundial de los vehículos se multiplicará cinco veces, trepando de una participación de apenas 1% a algo más de 5% hacia el año 2020.
Pero Oil World, de Alemania, indicó que las metas para incrementar la producción mundial de biocombustibles deben ser recortadas, debido a que los mercados de aceites vegetales y oleaginosas no pueden satisfacer la fuerte demanda. Según el análisis, las metas de uso y producción trazadas por distintos países fueron demasiado optimistas.
Los precios han alcanzado puntos muy altos y, probablemente, los gobiernos deberían comenzar a reconsiderar sus actuales políticas de biocombustibles.
Maíz, codo a codo con el petróleo
Las fuertes subidas registradas por el petróleo son un aliciente para los precios del maíz, dado que vuelven más rentable la producción de etanol a partir de este cereal. Si el petróleo sube y el maíz baja, por la presión de la cosecha, la fabricación de biocombustibles a partir del cereal se puede potenciar.
China, India, el Sudeste de Asia y la UE importan anualmente el 50% del volumen total comercializado de maíz, aproximadamente 43 millones de toneladas. Desde 2007 se ha desatado una suerte de enfrentamiento en EE.UU. y en los principales países productores de granos por la soya y al maíz. Este último ha ganado un importante espacio en EE.UU. por el desarrollo de las plantas de etanol y el alto consumo interno.
La demanda de etanol en EE.UU. está creciendo a un ritmo de 5% anual y obliga a obtener incrementos de producción año a año.
Hoy está entrando al mercado una gran cosecha norteamericana, 340 millones de toneladas —la mayor en hectáreas sembradas después de la Segunda Guerra Mundial-, lo que impide cualquier repunte importante de precios. Esto probablemente cambie entre diciembre de este año y marzo de 2008, cuando se decida el área por sembrar en cada cultivo.
En el balance global, el Departamento de Agricultura de EE.UU., Usda, indicó que la cosecha mundial de maíz será de 768,97 millones de toneladas, por debajo de los 774,10 millones estimados en septiembre. En cambio, las existencias finales de maíz en el mundo crecen hasta 110,36 millones de toneladas, desde 105,44 millones, gracias al crecimiento del stock estadounidense antes detallado.
Soya, de Latinoamérica depende
Todo indica que el precio de la soya no bajará, ya que Sudamérica no podrá aumentar su producción como se necesita.
El fuerte cambio en EE.UU. modificó el mercado mundial hacia una manifiesta estrechez, que da un fundamento de mediano a largo plazo de precios altos.
China, India, el Sudeste de Asia y la UE importan al año más del 70% del comercio mundial de soya: más de 52 millones de toneladas. La UE importa cerca del 43% de la harina, unos 24 millones de ton. En aceite, China con 2,45 millones de ton e India con 1,58 millones representan el 38% de la demanda total.
EE.UU., el principal productor mundial, está viendo recortada su producción en casi 14 millones de ton, mientras que la demanda mundial se incrementa aproximadamente en 10 millones de ton por año, mientras que el crecimiento en el consumo de aceites y harinas representa unos 12 millones de ton. Para la campaña 2008/09, EE.UU. estaría en los mismos niveles de producción, ya que la siembra es igual en hectáreas a la presente campaña.
Frente a este escenario, el mundo mira hoy a los países productores de Latinoamérica, donde el peso de la demanda se hará sentir en 2008/09. Argentina proyecta un nuevo récord de siembra, cerca de 17 millones de hectáreas, pudiendo llegar a producir 50 millones de ton, contra 47 de la temporada pasada.
Brasil llegaría a 62 millones de toneladas frente a 59 millones del año anterior. Sus costos de producción han crecido y es mayor la distancia a puertos. Además, tiene una tasa cambiaria distinta a la argentina, con un real más valorizado frente al dólar, de manera que si los precios se consolidan, la producción podría crecer.
Uruguay, Paraguay y Bolivia podrían aportar 2 millones de toneladas.
Más demanda en trigo
Los precios del trigo vienen sufriendo un fuerte incremento, por la reducción en la disponibilidad mundial, que ha caído a límites muy bajos y se enfrenta a una fuerte demanda. La suma del precio de exportación y la subida que se está observando en los fletes marítimos llevan a importantes alzas en el precio del pan y otros alimentos críticos para varios países en desarrollo. Y no se prevé que las reservas de los cereales se incrementen en el próximo ciclo.
Se recortó la estimación de producción en Australia y la UE y subió para Argentina, Canadá y Rusia, pero no se pueden compensar las mermas con las alzas. El balance hoy es muy ajustado y la relación stock consumo está en el nivel histórico más bajo.
A nivel global, la cosecha de trigo fue estimada por el Usda en 600,47 millones de ton, por debajo de los 606,24 millones de septiembre
Por Ricardo Passero - analista argentino