GUALEGUAYCHU.- Los asambleístas dicen que se preparan para resistir. Pese al bloqueo de las fronteras ordenado ayer por el gobierno uruguayo, los manifestantes entrerrianos hoy se movilizarán para protestar por la puesta en marcha de Botnia.
Los vecinos de Gualeguaychú marcharán masivamente a partir de las 14: saldrán a la ruta 136 en caravanas de automóviles y ocuparán con lanchas el río Uruguay. También quieren aportar una novedad: que en el aire participen avionetas, comandadas por los pilotos "amigos del aire", que arribarán de distintas ciudades de la Argentina.
El plan, no obstante, podría sufrir cambios a último momento. Al cierre de esta edición, la Asamblea de Arroyo Verde discutía eventuales modificaciones para sortear las estrictas medidas de seguridad que dispuso el gobierno uruguayo, tanto por tierra, por agua, como también por aire (Ver página 9). Medidas que contarán con ayuda argentina: Gendarmería Nacional anunció anoche que también estará apostada sobre el puente San Martín para impedir cruces.
En ese contexto de creciente tensión, los vecinos entrerrianos anoche discutían además cómo intensificar los reclamos políticos. El primero está definido: votaron por unanimidad que pedirán una "audiencia urgente" con el presidente Néstor Kirchner. "Y no con sus ministros", protestaban en la asamblea.
El objetivo del encuentro será exigirle al primer mandatario "acciones concretas contra Botnia, Uruguay y Finlandia" y "no esperar el fallo de La Haya para exigir la relocalización de la empresa".
También hubo tiempo para las críticas, que se repartieron entre dos destinatarios: el presidente Tabaré Vázquez, a quien llamaron "violador serial", y el propio Kirchner, a quien algunos acusaron de "no haber sabido llevar medidas eficaces en los últimos 4 años". Eso sí, todos acordaron exhortar a que los movimientos de protesta de hoy sean pacíficos.
"No queremos quedar pegados a eventuales actos de violencia", dijeron anoche en la asamblea.
Sucede que todos conocen el delicado clima de zozobra que causa nerviosismo de uno y otro lado del río. Ayer ya hubo un adelanto: en la línea blanca que divide la Argentina de Uruguay, en la cúspide del puente internacional San Martín, junto al monolito que le rinde homenaje al dictador Jorge Rafael Videla (que inauguró la obra en setiembre de 1976), ayer una decena de efectivos de la prefectura naval oriental se apostaron con cachiporras y cerraron el tránsito.
La medida fue tan rigurosa que un par de periodistas uruguayos que habían cruzado a la Argentina debieron volver malhumorados a Fray Bentos por el puente internacional José Artigas, entre Colón y Paysandú. En el predio de Botnia las chimeneas seguían echando humo.
Por eso los asambleístas prometen "resistir" y no dar el brazo a torcer.
"Queremos confirmar que estamos firmes y que Botnia se tiene que retirar", dijo Isabel Nievas, una de las asambleístas entrerrianas. "Que corten el puente es una payasada", opinó sobre la actitud de Tabaré Vázquez de cerrar ese paso fronterizo.
"Esto parece represión militar. Parece que volvemos a los años 70. Una defensa de las corporaciones en vez de defender la vida", protestó el asambleísta Angel Frías.
Jorge Fritzler también criticó las medidas de seguridad: "Es una ridiculez que pongan 10 prefectos con palitos de escoba". Después criticó a Kirchner: "Me pareció buena la actitud del Presidente de recibir el petitorio de los asambleístas, pero no lo toma como causa nacional; lo declara, pero no actúa en consecuencia".
Nelly Pivas, otra asambleísta, fue tajante: "Nunca pensamos que íbamos a tener este monstruo. Desgraciadamente están ahí, pero que se van a ir, se van a ir, se lo digo yo". Algunos les temen a esas advertencias.
Por Daniel Tirso Fiorotto
Para LA NACION