El jueves pasado, la empresa productora de semillas forrajeras Barenbrug Palaveresich y la escuela Inchausti presentaron en Valdés, 25 de Mayo, una muestra de cómo producir 750 kilos de carne por hectárea en suelos overos del centro oeste de Buenos Aires, Agrositio Noticias estuvo presente para relevar la información. El proyecto convocó a más de 500 productores y técnicos de toda la provincia, que se empaparon de las novedades tecnológicas disponibles para una producción de invernada intensiva.

Se trató del tercer módulo que lanzó la empresa de invernada intensiva, que contó con la colaboración de los alumnos de 5º año del colegio donde se realizó la muestra. El último proyecto había sido en Entre Ríos en una problemática de suelos totalmente diferentes. Al respecto, el Ing. Juan Bologna, gerente de Marketing de la empresa, explicó: “Son programas de producción donde se sintetiza, se jerarquiza y se aplica la información que ya está disponible para cada región con la finalidad de producir más pastos utilizados eficientemente y cumpliendo los objetivos de persistencia y de producción animal que nos fijamos en cada caso”.

“Los 750 kilos se lograron en los primeros 10 meses de implantación de este módulo”. Actualmente, la producción ronda los mil kilos por hectárea “en base a muy altas cargas animales, con terneros y con suplementación estratégica”, comentó el líder del proyecto.

Y agregó: “Todos nuestros módulos, que han sido de invernadas, se caracterizan por un lado porque la alimentación es en base a pasto, el 90 por ciento de los nutrientes que ingieren los animales en nuestros módulos provienen del pasto, y después lo que se hace es aplicar tecnología que no es nada exótica”.

Además, Bologna explicó: “Lo que nosotros hacemos es identificar aquella información generada por la investigación con el INTA, en este caso por la propia escuela Inchausti, o por la experiencia de algunos productores, jerarquizarla, sintetizarla y aplicarla”.

En relación al análisis económico de la producción, Eduardo Bayley Bustamante, gerente General de la empresa, manifestó a Agrositio que “lo importante a tener en cuenta es que el margen de ganancia que dejó después de un año de producción estas pasturas fue de 500 dólares por hectárea (1.500 pesos por Ha.). Ese es el número y, lejos, es la ración más barata”.

También, pronosticó las características del próximo proyecto, que procurará continuar este módulo con vistas a incrementar la producción: “Cuando abrimos la charla se planteó que el objetivo nuevo era llegar a los 900 ó 1.000 kilos de carne por hectárea. Ahora tenemos que redefinir cuáles van a ser los nuevos tipos de pasturas que vamos a tener y cómo vamos a hacer para producir más kilos de materia seca por hectárea incorporando algún silo de maíz, como se ha hecho hoy en la producción del orden del 2 ó 3 por ciento, siempre dentro de la misma superficie”.

De esta manera, concluyó: “Se vuelve a plantear cómo seguimos el desafío tecnológico, pero siempre dentro de una misma fórmula o propuesta que esté al alcance de todos, nada demasiado complicado”. Y destacó que “lo importante es que si cualquier productor quiere, puede replicar este mismo campo mañana mismo. Los insumos son financiados, la tecnología está disponible, no hay ninguna excusa para no hacerlo”.

El mejoramiento genético de los cultivares

Juan Bologna comentó sobre la muestra: “Esto que estamos presentando hoy es cuantificar en términos de producción animal, las mejoras que la empresa está incorporando a través de su programa de mejoramiento genético de producción de especie y de selección de cultivares”.

El ingeniero reveló que la festuca que exhibieron en el campo había comenzado a ser desarrollada 15 años antes: “Quince mil plantas provenientes de colecciones de todas partes del mundo, luego reducidas a 50 líneas provisorias que fueron evaluadas bajo tratamiento de pastoreo, y de esas 50 líneas nos quedamos solamente con siete poblaciones que fueron las que se cruzaron y dieron origen a esa variedad sintética”.

Y recordó: “Hace 15 años nos estábamos imaginando cuál sería el rol que iba a cumplir la festuca hoy, en el presente, en el sistema de producción pastoril en la Argentina”.

Despojarse de los prejuicios

“A lo que debemos apuntar es a producir más pasto en cualquier circunstancia utilizándolo lo más eficientemente posible, y ahí está la clave, el verdadero modelo. Muchas veces se ven los lotes de suelo ganadero como un residuo, como lotes agrícolas frustrados. Hay que sacarse los complejos: si son suelos ganaderos son suelos ganaderos, y de la misma manera en que se desarrolló la tecnología agrícola, se puede generar la tecnología o aplicar la información disponible para mejorar la capacidad de producción del pasto, y por lo tanto de la carne”, manifestó Bologna en la charla de presentación del módulo 2006- 2007.

“Otro de los temas es que se piensa que como son suelos marginales para la agricultura, se los maneja marginalmente, sin una gota de fertilizantes”, comentó el experto en Marketing, y exhortó a los productores a no condenar a los suelos ganaderos a la baja productividad por decisiones propias. “Tomemos en cuenta que son ambientes de producción de pasto tan especializado como la alfalfa”, remató.

Bayley Bustamante, por su parte, aseguró que “el verdadero costo que enfrenta un productor agropecuario al decidir o no decidir hacer las cosas bien en ganadería es el costo de oportunidad. Y el costo de oportunidad es el costo de no ganar la plata que puede ganar. El que produce 150 kilos de carne por hectárea no gana nada, entonces su verdadero costo es la diferencia de 150 a 500. Ese es su verdadero costo, el de no ganar la plata que puede ganar”.

El desafío de cambiar el modelo de producción

Muchos productores que llevan al menos 15 años bajo el mismo modelo de producción de carne, se ven en una encrucijada cuando las propuestas tecnológicas son tentadoras, pero los miedos al fracaso no permiten incorporarlas.

Frente a los peligros que el productor puede enfrentar, el gerente expresó: “El riesgo es el mismo, porque el riesgo climático lo tiene en cualquier circunstancias, con lo cual se puede decir que el clima es una constante porque se va a dar igual, para bien o para mal, sea cual sea la tecnología que aplica. Por el contrario, si el productor está utilizando tecnología que nosotros le proponemos va a tener reservas forrajeras que le van a permitir manejarse mejor en los años malos. En esto hay una diferencia con la chacra, que puede ser riesgosa, pero la ganadería eficiente no lo es, y este es un concepto de fondo”.

En cuanto a la resistencia que todo productor puede aplicar a la incorporación de nuevas tecnologías, el licenciado en Administración comentó: “La gente entra con un planteo mental y se vuelve a su campo lleno de interrogantes y de esperanzas. Esta esperanza es la que crea en la decisión de cambio, el motor”.

“Yo veo en esta reunión que la gente se va con expectativas distinta, y en este momento es lo que necesita la ganadería porque está muy eclipsada por la chacra. Pero la realidad es que los campos que no son agrícolas no lo van a hacer nunca, entonces hay que aceptarlo y hay que ganar plata con la ganadería”, remató Bayley Bustamante a Agrositio.

Módulo de invernada intensiva: la recorrida

Los recorridos consistieron en tres paradas, cada una con una combinación de pasturas diferentes. La primera, con suelos altos, combinó la producción de Verdeo raigrás Ribeye con raigrás perenne Bronsyn + Rg perenne Arrow + trébol rojo BarTino + T. rojo Quiñequeli + T. Blanco Churrinche. Por otro lado, raigrás perenne Bronsyn con Rg. Perenne Meridian + T. Rojo BarTinto + T. Rojo Quiñequeli + T. Blanco Churrinche.

La segunda parada, también de suelos altos, tuvo por una parte Verdeo raigrás BAR HQ; y, por otra, Alfalfa Verzy + Festuca BAR 2025 + Trébol blanco Churrinche.

Y, por último, la parada número 3, con suelos bajos, mostró la Promoción raigrás Ribeye, y Alfalfa Verzy + Festuca BAR 2025 + Trébol blanco Churrinche.

Por: Flavia Salon – Exclusivo Agrositio.com