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El 18 de este mes, el diputado Eduardo Macaluse, el electo gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner, y tres legisladores más, también del ARI, presentaron un proyecto de ley que propone la creación de un Instituto de Promoción de la Lechería Argentina (IPLA)*, un ente de derecho público, no estatal, que por medio de la Comisión de Precios al Productor, fijará mensualmente un “precio mínimo para la leche entregada en tranquera de tambo, que califique con las condiciones y estándares de calidad reglamentados por el Instituto”. De esta forma, se busca lograr un consenso entre los actores primarios de la producción lechera, los consumidores y el Estado.
A partir del 10 de diciembre, la Coalición Cívica contará con 11 bancas en Diputados, además de los dos legisladores del ARI y los dos radicales que responden a Margarita Stolbizer. Este dato alcanza para deducir que el proyecto tiene factibles chances de ser defendido en la Cámara Baja.
Formarían parte del IPLA integrantes del sector agropecuario primario como los titulares de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas), Confederación Intercooperativa Agropecuaria, Federación Agraria Argentina, Sociedad Rural Argentina y otras organizaciones. Desde el Estado, el titular de la SAGPyA (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos), Javier de Urquiza; y luego, distintos representantes del sector industrial, de la comercialización; de los consumidores, y de la producción.
*La creación de IPLA es una propuesta formulada inicialmente por FAA (Federación Agraria Argentina)..
Objetivos: mayor producción y apertura de mercados
Los objetivos de esta iniciativa son: “impulsar el ordenamiento, crecimiento y desarrollo” de la producción, que brinde “previsivilidad y sustentabilidad en el corto, mediano y largo plazo”; además de “promover nuevas formas de comercialización de la leche cruda, con la finalidad de lograr un mercado equitativo, eficiente y transparente”; proponer las normas “que favorezcan el desarrollo de las PyMEs industriales y toda la actividad tambera, mediante la aplicación de políticas sectoriales para la producción primaria de leche cruda, privilegiando a los productores mas chicos, contribuyendo así a una mayor generación de empleo en las pequeñas y medianas localidades del interior del país”, entre otras cosas.
El proyecto aspira, a través de la creación del organismo, a “transparentar toda la cadena láctea” para “debatir y acordar los márgenes de rentabilidad de cada actor de la cadena de valor”. Y de esta forma, se intentará a abrir el mercado de exportaciones y lograr un incremento en la producción. Además, prevé la creación de un Fondo de Promoción sostenido por los aportes de los productores y la industria.
“La iniciativa busca revertir la caída libre que parece haber succionado a la lechería a partir de la fijación del precio de corte en 2.100 dólares la tonelada de leche en polvo, problemas adicionales de orden productivo y climático, sumado a los mencionados aumentos de retenciones, y a la arrolladora competencia de los campos por el cultivo de soja”, se informó desde El Enfiteuta.

La Comisión de Precios al Consumidor

El artículo 14 del proyecto de ley, anuncia la constitución de “una comisión de precios al productor integrada por representantes de la industria y de la producción [...], cuya función será fijar mensualmente un precio mínimo para la leche entregada en tranquera de tambo, que califique con las condiciones y estándares de calidad reglamentados por el Instituto. El mismo se deberá determinar en la primera quincena del mes inmediato anterior”. La norma regiría en todo el país, y su carácter de obligatoriedad supondría multas para quienes no la cumplieran.
Los firmantes del proyecto argumentaron las necesidades de que esta iniciativa se concrete lo antes posible: Entre los años 1999 y 2003, la producción argentina pasó de 10.300 millones de litros a 7.900 millones de litros. Se perdió más del 20 por ciento de la producción y se cerraron muchos tambos. [...]El tambo ocupa mano de obra y mantiene gente en el campo como no lo hace casi ninguna otra actividad. Por eso consideramos que existe todo un componente social detrás de la lechería que hay que preservar, defender y fortalecer”.
Los diputados no olvidaron remarcar que a partir del 2003, el sector comenzó a recuperarse, hasta que en julio del 2005 se elevaron los derechos de exportación “que tuvieron como consecuencia directa una fuerte disminución del volumen exportado en el segundo semestre de 2005 en comparación con el segundo semestre del año anterior”.