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El criadero de semillas forrajeras Barenbrug organizó una salida a campo en la localidad de 25 de mayo para observar los ensayos realizados en pasturas en suelos overos, para realizar una invernada intensiva.
El Ing. Agr. Juan Bologna, Gerente de la empresa, habló con Agrositio sobre
los ensayos que realizaron y los resultados que les han dado, además de dar un
panorama actual de lo que se viene en forrajeras.
Según explicó a Agrositio, el modulo incorpora la información de la tecnología
generada en la Escuela Aerotécnica Inchausti, en la localidad bonaerense de 25
de Mayo para suelos representativos de la zona centro oeste de Buenos Aires, en
lo que se refiere a la invernada intensiva, “este moduelo se basa en una serie
de conceptos que se basan en una muy adecuada planificación y siembra de una
base forrajera. Es un modulo basado en el consumo de pasto, por lo tanto es de
carácter netamente pastoril. Se caracterizaron diferentes ambientes y para cada
uno se definieron distintas rotaciones forrajeras, que incluyen una proporción
balanceada de verdeos de invierno, particularmente Rye Grass, praderas de
rotación corta y praderas de mas larga rotación con Alfalfa y Festuca, así como
promociones de Rye Grass, que son una muy buena herramienta para mejorar el
aporte de los bajos de campo natural” explicó.
Invernada intensiva
Por otro lado se ajustó el pastoreo, “se emplean altas cargas con pastoreo controlado, se usan animales jóvenes que son muy eficientes para transformar el pasto que consumen en carne, esto se hace además siguiendo un protocolo de manejo que involucra el seguimiento de la performance de las pasturas y los animales, lo que nos permite saber a nosotros cuanto pasto produce cada uno de los recursos y en cuantos kilos de carne lo estamos transformando a lo largo del año. Por ultimo se hace un monitoreo de los resultados, incluyendo el análisis económico financiero de la producción, lo que nos permite a nosotros saber cuanto sale producir un kilo de carne utilizando sistemas de este tipo, cual es el costo del kilo de materia seca que consumen los animales y por lo tanto nos permite proyectar cual es el retorno sobre la inversión que puede esperar el productor utilizando este tipo de tecnología” sostuvo Bologna a Agrositio.
Se realizaron invernadas cortas, ingresando a los animales con 180kg en marzo
o abril y sacándolos con 350kg en noviembre, aunque algunos se mantuvieron hasta
enero o febrero para sacarlos con 400kg.
Para ello se sintetizó, jerarquizó y aplicó información que la escuela fue
generando en los últimos 20 años. Se seleccionaron tecnologías de acuerdo al
tipo de suelo y se definieron rotaciones. En las medias lomas se hicieron
rotaciones cortas seguidas por maíz para silaje.
Pasturas en los bajos
En los bajos hicieron Rye Grass anual por promoción, aplicando glifosato y con fertilización. Se agregó una suplementación estratégica para mantener altas cargas y un crecimiento parejo durante todo el año. El objetivo fue mantener un crecimiento mínimo en promedio de 700grs/día. Los resultados les dieron un promedio en diez meses de 691grs/día, totalizando 765,2kg de carne/ha con una carga promedio de 3,9 animales/ha, con una eficiencia de stock del 63,4%. De acuerdo a los números mostrados por la empresa, se puede lograr un saldo a favor de 500U$S/ha entre los kilos producidos y el costo de implantación de las pasturas más la compra del silo, con una alimentación con 94% de pasto, 21,% de heno y el resto de silaje.
El desafío de mantenerse frente a la agricultura
“La presión de la agricultura es un hecho”, sostuvo Bologna al referirse a
las perspectivas del mercado de forrajeras, agregando que “hay un doble desafío,
por un lado los sistemas mixtos de producción obligan a desarrollar materiales
de más pasto para aumentar más carga. Por el otro, hay que desarrollar nuevos
cultivares para suelos marginales por la relocalización de la ganadería, tanto a
las zonas malas del campo como a nivel regional, hacia el norte del país y las
zonas más áridas”.
Frente a este desafío se vienen productos para suelos ganaderos, la empresa está
trabajando mucho en suelos sódicos y salinos, como trébol balanza y trébol
persa, los cuales están en fase avanzada de desarrollo para pastoreo. En
gramíneas están trabajando en agropiro alargado y puccinelia, que tolera suelos
muy salinos y sódicos, con riesgo de inundarse.
Por otra parte están probando especies para zonas semiáridas, como phalaris,
pasto llorón y agropiro, mientras que están comenzando a incursionar en especies
subtropicales.
Por Santiago Rivas – exclusivo Agrositio.com