Hace años que no se escuchaba hablar del sorgo granífero como ahora. Y motivos para ello, sobran. Después de 20 años de ser la sombra de la preciada soja, este cultivo vuelve a instalarse en el mercado, y muchos aseguran que es merecedor de un futuro dorado.

Conrado Porta, director de la corredora Zeni y gerente general de la Mesa Rosario, comentó en una entrevista exclusiva con Agrositio durante la realización de CREA 2007, que “algunos mercados que están buscando productos no transgénicos, encontraron que el sorgo -contrariamente con el maíz que está modificado genéticamente- les da muchas más posibilidades de ingresarlo a Europa y producirlo como alimento”.

Y recuerda que nunca antes en la historia argentina el sorgo estuvo más caro que el maíz: “Para el 2008, el sorgo valdrá 130 dólares (por tonelada), mientras que el maíz 120 (por Tn) en la misma moneda, y ya hay una razón de mercado que está indicando el requerimiento de algunos países que, hasta el momento, no procesaban sorgo, no lo consumían y, ahora, lo están haciendo a partir del tema genético”.

No se trata de reemplazar a un grano por otro, pero las características positivas del sorgo ante las del maíz, son notables. A esto se refiere Fernando Miguez en su artículo La hora de Cenicienta (Agromercado), donde afirma que “el sorgo presenta notables ventajas sobre el cultivo del maíz, por su tolerancia al estrés hídrico”.

En dicha nota, Miguez sostiene que “se trata del mejor cultivo para rotar con la soja, ya que aumenta el rendimiento del sorgo que suceda a una soja, y el de la soja sembrada sobre rastrojo de sorgo”. De esta forma, se vuelve beneficioso para ambos cultivos. Además, el sorgo es inmune a las enfermedades dado que la mayoría de los híbridos son resistentes.

Calidad diferenciada

Porta, por su parte, defiende la producción de maíz transgénico tanto como la de los que no están alterados genéticamente: “Yo creo que todos nosotros deberíamos apostar a tener maíces transgénicos y no transgénicos, poder diferenciarlos, poder abastecer y ser nosotros el país donde se vengan a buscar nuestros materiales”.

Su visión integradora alienta a incrementar la cantidad, pero sin olvidar la búsqueda de calidad: “El mercado europeo es cada vez más exigente y nosotros tenemos que estar adaptados. No digo que tengamos que hacer todos maíces no transgénicos, pero sí creo que debemos adaptarnos para hacer las dos cosas y proveerle a cada uno lo que necesita. [...] Hay que apostar a la calidad y no sólo a la cantidad”. También recalcó que de no hacer un intento por cubrir los requerimientos del exterior, se van a presentar limitantes.

Multiplicidad de usos – el biobutanol

Otro de los aspectos a destacar es que del sorgo se puede obtener biobutanol. Hoy, este biocombustible es de notable importancia, puesto que no es corrosivo y que puede mezclarse con naftas en mayores concentraciones que los actuales biocombustibles. Ya en 1993, el Ing. Qco. Pablo Silber presentaba en Santa Fe un proyecto que promovía la producción de acetona, etanol y biobutanol a partir del sorgo granífero.

En lo que va del año, se han exportado 788 mil toneladas de sorgo, con vistas a llegar a 1,1 millones. Las provincias que hoy lo cultivan son Santa Fe, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis, Chaco, Entre Ríos, Buenos Aires, y La Pampa en menor proporción.

Por: Flavio Salon- Agrositio.com