El director de Ganadería, Juan Bellón, expresó que el Gobierno busca hacer más fuerte la actividad del sector con la incorporación de la Provincia al plan "más ternero", propiciado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPYA), mediante el cual se otorgan créditos no retornables para los productores de entre 10 y 20 mil pesos.

El funcionario subrayó que el Plan Nacional Ganadero de 2005 contribuyó al éxito del Plan Provincial que se venía desarrollando, el cual logró duplicar el número de camélidos y cuadruplicar el de ovinos.

También se aumentó considerablemente el número de vacunos.

Alcanzado el objetivo de incrementar la producción ganadera, comentó que van a continuar con las mismas líneas que ya tenía el plan provincial, y agregó que con la incorporación de la nueva iniciativa trabajarán tanto con los productores chicos como con aquellos que tienen 500 ó más animales.

Lo harán con líneas de crédito, una no retornable para aquellos pequeños productores que tienen hasta 50 animales y con préstamos retornables, en el que el monto otorgado dependerá del proyecto presentado.

"El objetivo consiste en fortalecer lo que venimos haciendo con el plan ganadero, porque es para mejora de instalaciones, para manejo de mejora de pasturas, mejorar sus reproductores, hacer trabajos de inseminación o transferencia de embriones en aquellos que estén debidamente organizados, mejorar los sistemas o canales de riego, todo eso es lo que permite ese plan", explicó Bellón.

Respecto a la cantidad de productores que hay en la provincia, precisó que entre el 60 y el 80 por ciento son pequeños tenedores de 1 hasta 100 animales, el 10 por ciento corresponde a los que tienen entre 100 y 500 animales, y el porcentaje que resta son los productores que están dentro de la economía formal, que se encuentran en la zona del este, en el departamento La Paz, donde hay mayor concentración de bovinos.

En relación con esto, dijo que el plan busca interiorizar a la gente acerca del registro de marcas y señales, para que entren al sistema de economía formal, es decir, para que se registren en el SENASA, en donde tendrán una clave única de identificación ganadera, lo que le permitirá mejorar los canales de comercialización. Bellón consideró que esto también fortalecería el plan ganadero.

Acerca del plan nacional del 2005, dijo que éste pedía la adhesión de las provincias con el objetivo de aumentar la cantidad de vientres, el stock ganadero y fortalecer a los distintos estratos de productores que hay en el país.

En este sentido, dijo "que como toda la parte del sector agrícola había avanzado terriblemente con el tema de la soja, y la ganadería se estaba desplazando, disminuyendo en el stock de cabezas, consideraron que había que fortalecerlo con un plan".

Catamarca tomó ese plan y lo incorporó al provincial en el que a diferencia del nacional, abarcaba a todo el espectro, desde rumiantes menores hasta cabras, ovejas, camélidos y todo lo que era la parte de bovinos.

"La idea era comenzar con los pequeños productores, abarcando a aquellos que tenían de 1 a 50 cabezas, y de ahí iba de 50 a 250, y así sucesivamente", precisó.

Logros del Plan

Dentro de ese Plan ganadero hicieron un programa provincial forrajero, al observar que la mayoría de los productores son pequeños y estaban en campos comuneros, por lo que el problema que detectaron fue la falta de pastura, de forraje por el factor climático.

Por esa razón se implantaron 800 hectáreas en Paclín, Santa Rosa, La Paz, Capayán y Pomán, y se logró que 800 productores fueran beneficiados.

Bellón dijo que también pudo fortalecer el departamento marcas y señales, en el que se había creado un sistema alfanumérico similar al que tienen las patentes de los vehículos, el cual les permite agilizar el trámite en el nuevo registro de marcas y señales.

El plan ganadero a través de capacitaciones propició asimismo la quita de animales improductivos, que ya no producen y se convierten en consumidores del poco forraje que hay en el campo. Ya se realizaron en La Paz, Ancasti y próximamente lo harán en La Puna, puesto que en esa región hay muchos burros que consumen la pastura de las cabras.

En este sentido, explicó: "La idea es que a través de las capacitaciones ellos puedan empezar a aprender que el animal también tiene su valor agregado y para que no piensen que por ser viejo no sirve, y tienen que sacrificarlo. Debemos concientizarlos de que al animal se le puede sacar valor agregado al cuero, a la carne, que a pesar de ser vieja, hay técnicas que permiten tiernizarla para que se puedan hacer embutidos tanto de carne de cabra, oveja, y hasta de burro.

Hoy por hoy, hay frigoríficos en La Pampa, Buenos Aires y Córdoba en donde se consume mucha carne de burro y se exporta, lo mismo que el caballo.

Entonces no es el hecho de que nosotros propiciemos la matanza, sino que estamos diciendo que se tome la precaución de quitar todo lo que sea improductivo, esto también es válido para ovejas, cabras, llamas o para ovinos".

El Ancasti