Los animales de una granja situada en el condado inglés de Surrey, al sur de
Londres, fueron sacrificados después de detectarse un nueve brote de fiebre
aftosa, el octavo hasta el momento en la misma zona, informó el Ministerio
británico de Agricultura en la noche del domingo.
Como medida de precaución también fue sacrificado el ganado en otras cuatro
granjas adyacentes, según despacho de DPA.
Todas las granjas afectadas están ubicadas cerca del laboratorio experimental de
Pirbright, del que había escapado en agosto el virus causante de la fiebre
aftosa.
Más de mil animales han sido sacrificados desde entonces. Las pérdidas
económicas ocasionadas por la epidemia se calculan hasta el momento en 500
millones de dólares.
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