El director ejecutivo de Quickfood, que podría ser adquirido por el brasileño Marfrig antes de fin de año, dijo que la falta de financiamiento oficial y la vigencia del sistema de comercialización de medias reses conspiraron contra la eficiencia del sector.

El ejemplo de Brasil.La industria frigorífica argentina no logró iniciar una fase de crecimiento global debido a la falta de financiamiento oficial y a la vigencia del sistema de comercialización de carne obsoleto. Así lo indicó hoy a Infocampo Miguel Gorelik, director Ejecutivo de Quickfood, en una entrevista telefónica.

El grupo brasileño Marfrig informó ayer que firmó un acuerdo para una eventual adquisición del 70,51% de las acciones de la empresa argentina Quickfood (una de las últimas grandes compañías exportadoras de carne bovina que aún permanecen en manos de capitales locales).

"Seguramente habrá alguna novedad por sí o por no antes de fines de este año", dijo Gorelik en referencia a la negociación, para luego indicar que "no podemos informar el monto de la oferta por una cuestión de confidencialidad, pero eso se está revisando para ver la posibilidad de informarlo a la Bolsa de Comercio" de Buenos Aires (dado que la firma cotiza en dicha plaza bursátil).

"Cuando a fines de 1992 se quiso implementar el programa denominado Corte por lo sano -por medio del cual se pretendió reducir de manera progresiva la comercialización de la media res para pasar a la venta de cuartos envasados- la medida finalmente se frustró por la oposición de algunos sectores; pero dos años más tarde, Brasil tomó esa idea y la implementó, de manera tal que en todas las grandes ciudades y en algunas medianas (del vecino país) ya no se comercializan medias reses", explicó Gorelik.

"Ese programa sentó las bases para el surgimiento de la industria eficiente y gran tamaño en Brasil, algo que en la Argentina no ha podido ocurrir", añadió.

"En Brasil, además, tienen un mecanismo de financiación para este tipo de emprendimientos, que en la Argentina no existe", apuntó Gorelik en referencia al Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES).

Por ejemplo: a fines de junio de este año, la compañía brasileña JBS S.A., controlante del grupo frigorífico JBS-Friboi (el más grande de Sudamérica), anunció una emisión de 227,40 millones de acciones para recaudar un total de 1853,8 M/R$ (unos 950 M/u$s), de los cuales 1463,5 M/R$ fueron aportados por BNDES Participações. Esto le permitió a JBS-Friboi contar con el dinero necesario para alzarse con la empresa estadounidense Swift & Company por un valor del orden de 1400 M/u$s (el monto restante fue aportado por los propietarios de la firma).

"Brasil ha podido avanzar más rápido que la Argentina por contar con empresas mucho más grandes que el promedio presente en nuestro país, y esto les dio el músculo necesario para concretar las posibilidades de expansión internacional que las empresas argentinas, con su tamaño medio, no han podido hacer", señaló Gorelik.

"La consolidación de los diferentes eslabones de la industria procesadora de la carne (bovina) en la Argentina ha sido históricamente muy fragmentada y tal fragmentación conspiró siempre contra la competitividad de la cadena", apuntó el director de Quickfood.

"Desde hace muchos años lo venimos diciendo, pero parece que ahora algunos se están dando cuenta, de que la única región del mundo que tiene posibilidades importantes de aumentar su producción de carne es la integrada por los cuatro países que integran el Mercosur; por este motivo, es lógico que empresas cárnicas que quieren ser globales inviertan en el mercado argentino", agregó Gorelik.

Infocampo