La empresa presentó esta semana dos nuevos agroquímicos que apuntan a
resolver dificultades puntuales de la próxima campaña gruesa. Agrositio
entrevistó a sus especialistas para informarlo de estas novedades importantes
para los cultivos de cosecha gruesa.
El nuevo Apron Maxx es un fungicida curasemilla, protector contra los hongos de
la semilla y del suelo, que favorece el poder germinativo y el desarrollo
inicial del cultivo.
En tanto, Cerillo es un herbicida de acción total (no selectivo), que elimina
las malezas difíciles de controlar con glifosato, el arma más letal pero cada
vez menos invencible frente a los yuyos rebeldes, que compiten con los cultivos
en el uso del agua.
El lanzamiento nacional tuvo dos actos, en Rosario y en Córdoba, en ambos casos
con respaldo técnico de especialistas del INTA, de universidades e
independientes, que mostraron ensayos y explicaron la utilidad de los nuevos
productos.
Un buen arranque, el primer paso
La fitopatóloga Mercedes Scandiani destacó que “ante las abundantes lluvias
registradas durante la cosecha anterior, que afectaron la calidad de las
semillas, es crucial controlar los hongos que pueden venir con las simientes de
la próxima siembra, para que la soja tenga un buen arranque, con la cantidad de
plantas adecuadas en cada lote”.
En ese sentido, Adolfo Bertachini, gerente de tratamiento de semillas de
Syngenta, precisó que Apron Maxx proporciona el máximo porcentaje de emergencia,
apuntando así a la obtención de altos rindes.
El nombre completo del nuevo producto es Apron Maxx (RFC): la sigla RFC, que en
inglés refiere a Rhizobia Friendly Concentrate, significa que el producto
propicia además el máximo aprovechamiento de las bacterias fijadoras de
nitrógeno de los inoculantes.
Este moderno curasemilla está formulado a base de dos ingredientes activos (Fludioxonil
2,50% + Metalaxyl-M 3,75%), cuya combinación le confiere un alto espectro de
control, por acción sistémica y de contacto y y un efecto prolongado.
“En su formulación se han utilizados los más modernos coadyuvantes y pigmentos
para asegurar la perfecta adherencia y no afectar la calidad de la semilla
tratada”, destacó Bertachini.
Entre las enfermedades que controla Apron Maxx, se cuentan: Phytium y
Phytophtora, más comunes en siembras tempranas, y Rhizoctonia, Fusarium y
Phomopsis, entre otras habituales de las siembras tardías.
Contra los yuyos rebeldes al glifosato
A su vez, frente a la progresiva resistencia y/o tolerancia de ciertas
malezas a los herbicidas más utilizados, se busca “engañar” a las especies
indeseadas que logran sobrevivir al glifosato y a otros agroquímicos presentes
en el mercado. El objetivo es dejar los terrenos despejados y con suficiente
humedad para que la soja, el maíz, el trigo o el girasol desarrollen todo su
potencial.
Con ese fin, Cerillo se presenta como un herbicida post emergente, recomendado
para barbechos químicos, como un aliado del glifosato; para detener la
resistencia progresiva a este agroquímico que evidencian muchas malezas, la
alternancia es vital.
En efecto, la principal ventaja de Cerillo es que combate mejor los yuyos con
los que el glifosato tiene problemas de control. “En ese sentido, las más
preocupantes son Commelina, Parietaria y Viola, en ese orden”, dijo Matías
Balsa, gerente de herbicidas e insecticidas de Syngenta a Agrositio Noticias.
A partir de las distintas especies que fueron generando resistencia al glifosato,
como el sorgo de Alepo, los productores y asesores técnicos intentaron
soluciones como la rotación de los cultivos o la labranza previa a la siembra,
pero no había una alternativa química tan clara frente a la resistencia y/o
tolerancia al glifosato.
Lo cierto es que, además del sorgo, hay muchas otras malezas que comenzaron a
mostrar tolerancia al glifosato (Commelina, Parietaria y Viola), que en muchas
zonas, como Córdoba, oeste y norte de Santa Fe y Entre Ríos, generan grandes
trastornos. En estas regiones, los lotes muestran cada vez mas presencia de
malezas tolerantes (que nunca fueron susceptibles) o resistentes (que en algún
momento fueron controladas por un herbicida pero luego desarrollaron habilidad
para sobrevivir).
“Con el modo de acción diferente de Cerillo buscamos preservar la acción que hoy
tiene el glifosato contra todas las malezas, para que no llegue el momento en
que haya lotes donde pierda efecto, porque la población de malezas tolerantes
sea tan alta que la performance de control no resulte adecuada”, destacó Balsa.
Por Luis Ciucci - Exclusivo Agrositio.com