El cambio que ocurrió en el escenario productivo en los últimos años, debido a los cultivos sembrados y los distintos sistemas de manejo implementados, tanto labranzas como la siembra directa, han alterado la composición de la población de los insectos de suelo, haciendo aumentar la proporción en que algunos de éstos se encuentran en los ecosistemas. El Ing. Pablo Minetti detalló los principales insectos de suelo que se han vuelto un problema en la implantación de pasturas en el oeste bonaerense. “Cuando hablamos de insectos de suelo nos referimos a algo como un iceberg, lo que podemos ver es una pequeña parte, porque lo más importante es lo que está por debajo del nivel de explotación. Es muy difícil poder observarlos, cuando uno hace un pozo ve el insecto pero es muy difícil verlos comiendo” explicó.
Como insectos de suelo nos referimos a un grupo de larvas de coleópteros que pertenecen a cuatro familias, aunque en algunos casos se incorporan también las cortadoras o moscas de la semilla. Es importante esta diferenciación porque su manejo, tanto en pasturas o en cultivos es diferente. Entre las cuatro familias los gusanos blancos son los más grandes y de ellos el bicho torito (Diloboderus abderus) es el mas común en la región pampeana. La mayoría de las larvas de gusanos blancos en la región pampeana presentan un ciclo anual, cada año completan su ciclo y se convierten en adultos. Por eso es importante el momento en que se haga el muestreo o la siembra de algún cultivo, ya que los podemos tener en algún estadío que sea más o menos dañino. Otra diferencia que existe con otras especies es que además de alimentarse de raíces, semillas y en algunos casos de hojas, procesan tierra, por eso en la parte anterior de la larva se ve tierra. Esto tiene importancia en cuanto al control, porque existe una vía de entrada importante al insecto, por lo que el control puede no sólo ser por contacto sino también por ingestión.
Las otras familias son el gusano alambre (Elateridae), curculiónidos como el gusano arroz y el último grupo son las larvas de la familia de los crisomélidos (las vaquitas defoliadoras). Ninguna de estas procesa tierra, sólo se las puede matar por contacto del producto o si la larva ingiere parte de la planta tratada. De esta manera, ya se empieza a ver que hay especies más simples o difíciles de controlar.

Los gusanos blancos

En cuanto a los escarabeidos o gusanos blancos hay distintos tamaños y una de las principales especies por cantidad es el Cyclocephala signoticollis. El adulto es un escarabajo rubio, de hábitos nocturnos, que no se alimenta, sólo se procrea, aparece en diciembre, coincidiendo con el principio del verano y se ven cerca de las luces. El problema son las larvas. La pupa y la prepupa tampoco tienen capacidad de alimentación.
Las distintas especies tienen hábitos diferentes en cuanto a la oviposición, algunas prefieren suelos sueltos, lo que va a ser potencialmente peligroso en cultivos recién implantados. En cambio hay especies que prefieren suelos compactos y traen problemas en pasturas y verdeos de implantación.
Las especies en estado de larva se diferencian por la distribución de los pelos y su tamaño; es complicado identificarlas. El bicho torito tiene una gran capacidad en cuanto a la alimentación, se lo ha visto dañando semilla de maíz todavía no embebida en agua y tiene una fuerza importante en la mandíbula. Este escarabajo no tiene capacidad de volar y tampoco se alimenta en estado adulto.
Al insecto de suelo le interesa muy poco qué especie es la que hay arriba, por eso daña cualquier tipo de cultivo, incluso árboles. Por eso hay que pensar en estos insectos como un problema independientemente de lo que tengamos arriba.
En colza los gusanos blancos no sólo se alimentan de las raíces, sino que van llevando a la planta hasta el interior de las galerías, comiéndosela toda. Esto también pasa en pasturas y verdeos.
Presentan ciclo anual e inician su actividad a partir de octubre, cuando pasan a prepupa y pupa. Se alimentan de raíces, semillas y tallos. En ese mes pasan al período en que no se alimentan, el adulto ovipone en los primeros días de enero y de ahí ya empieza el nuevo ciclo; entre fines de febrero y principios de marzo, la mayoría ya tiene capacidad de producir daños a la planta. Antes pueden hacer daño, pero son tan pequeños que con lo que se alimentan no alcanzan a matar la planta. En la época de larva son muy voraces y pueden producir que se pierda la planta. Estas larvas bajan la actividad en invierno y en primavera vuelven, coincidiendo con algunas siembras.

Gusano Alambre

Los gusanos alambre, la especie más abundante en Argentina es la Conoderus scalaris. El adulto no tiene nada que ver con la larva, es el saltaperico, cuya aparición también coincide con el principio del verano, en las luces y tampoco se alimentan en ese estado. El ciclo no es anual, dura de tres a cuatro años. La ventaja es que es una especie que hay en muy baja proporción en Argentina, aunque en algunas zonas puntuales es más problemático. Tiene mandíbulas muy fuertes y capacidad de alimentarse de semillas, hasta de rye grass o de festuca, además de tallos fundamentalmente.

Gusano arroz

Esta especie ataca principalmente a la alfalfa, ya que a diferencia de las anteriores, prefiere leguminosas. En muchos alfalfares genera la falta de persistencia en el tiempo, aunque éstos se encuentren en buen estado. Para identificarlos, una característica es que cuando se extiende sólo se le notan las mandíbulas, muy fuertes, es una larva muy dura para matarla y se alimenta bastante. Presenta un ciclo de varios años, el adulto es un gorgojo bastante grande, que se va comiendo distintas partes aéreas de las pasturas o cultivos. Como larva se alimenta de raíces y tallos.

Manejo

En cuanto a estrategias de manejo, en términos generales, una de las primeras es manejar la fecha de siembra de acuerdo a cómo será el estado del ciclo de los insectos en ese momento. En términos generales, los gusanos blancos anuales presentan un estadío larval que va desde mediados de enero hasta octubre, con picos de actividad en febrero- marzo y previo al estado de prepupa (en primavera). Son dos momentos cruciales en cuanto al daño y coinciden con el momento de implantación de las pasturas.
En cuanto a siembras de otoño, la mayoría de las larvas de gusano blanco, gusano arroz y gusano alambre se encuentran en su estadío más voraz.
En primavera, dependiendo del estado, pueden estar en prepupa o pupa, o sea que podemos salvarnos del peligro del problema de insectos de suelo variando la fecha de siembra, aunque eso muchas veces va en detrimento del rendimiento de lo que estamos sembrando.

Metodología de control

El método tradicional debería ser el control biológico, hay un gran número de controladores naturales. Además, hay algunas medidas de manejo, como el momento de implantación de pasturas, ya que entre las alternativas que tenemos de utilización de insecticidas, la única que sería rentable y utilizable es la aplicación de curasemillas, porque aplicar al suelo líquidos o granulados a una pastura, por los altos costos, es inaceptable.
El curasemilla en sí, por la cantidad de insecticida que tiene y el lugar en que esta ubicado, no va a controlar los insectos de los suelos, solo si hay una baja población. Le da un halo alrededor de la semilla y las raíces como para que haya una repelencia de las larvas a esas raíces. Esa repelencia tiene un tiempo que depende de la residualidad del producto pero nunca es demasiado larga. Sin embargo el problema se genera si en vez de tener 4 a 5 larvas por metro cuadrado tengo 200 o 300. Las larvas se tienen que alimentar, algunas harán el esfuerzo de escaparse y comerán otra cosa, pero si no hay otro alimento, tarde o temprano se van a alimentar de la semilla, estén o no tratados. Por eso hay que unirlo al control cultural.
Si voy a sembrar una festuca y hago un control que indica que hay 300 larvas por metro cuadrado, con curasemillas no lo voy a salvar. O cambio el lote, que es muy difícil o pienso en algún tipo de control cultural. Si estoy en labranza convencional puedo hacer labores para exponer las larvas a las gaviotas o algún otro pájaro.
Los umbrales de control de los curasemillas están estudiados para algunos cultivos, como maíz y trigo, pero no para pasturas. Tampoco se sabe exactamente cuánto come un insecto con respecto a otros, para saber cuál es el umbral para un insecto conociendo el de otro. Lamentablemente, hay pocos productos aprobados para insectos de suelo en pasturas.
Cuando se pone el curasemilla, la planta nace y extiende las raíces, el halo que genera el curasemilla se va disolviendo y además los que son sistémicos son absorbidos por las raíces y se van a la planta. Deben tener una repelencia suficiente como para llegar al invierno, donde baja la actividad de las larvas, permitiendo que las pasturas formen buena cantidad de raíces y se desarrolle la planta.
Evaluando ensayos realizados en otros cultivos, se logra casi un 22% de plantas por encima del testigo cuando se tratan con curasemillas, en casos donde existe una población grande de insectos en el suelo. Con estos resultados no queda duda de la necesidad de emplearlos para hacer un control más eficiente.

Plagas nuevas

En la actualidad, existen otras plagas que están surgiendo en algunas zonas y al igual que los insectos de suelo, no diferencian cuál es el cultivo que hay arriba, solamente están ahí y se alimentan. Esto se debe fundamentalmente al cambio de escenarios que trajo la siembra directa, que ha generado ambientes diferentes dependiendo de cómo se degrade el rastrojo. Si uno siembra cultivos que dejan rastrojos, se genera un clima donde hay menos temperatura y humedad y ahí arrancan otras especies como las babosas, que en la zona de Mar y Sierras de ser insignificante su presencia, pasaron a ser un problema. Son moluscos, y entre ellas hay una sola babosa autóctona, el resto son traídas del exterior. En algunos cultivos del sur de Santa Fe es bastante importante.
La postura de huevos es en restos vegetales, por lo que si no hay rastrojos no hay problemas. La especie más importante en nuestro país, Europa y Estados Unidos, se puede identificar porque cuando uno la toca segrega un mucus blanco.
Otra especie que ha avanzado bastante en los últimos años, también relacionado con rastrojos, es el bicho bolita. Hemos visto lotes de rye grass recién implantados con manchones sin ninguna planta. Habitualmente se los asociaba con zonas húmedas, aunque hoy diría que buscan zonas donde no haya tanta humedad. Ocasiona distinto tipo de daño, en algunos casos se pueden alimentar de semilla, en otros de restos vegetales, vuelcan la planta y se la comen. En girasol se alimentan de la planta recién en el inicio.
En babosas se hacen muestreos con marcos de 50 por 50 centímetros y se cuenta la cantidad de individuos que hay, se toma el tiempo en que se realiza la cuenta, porque son bastante móviles. Actualmente, existen umbrales de daño en nuestro país para cultivos y pasturas. Para control se pueden utilizar sebos tóxicos y en el bicho bolita también se pueden usar fosforados.
Otro insecto que en otras zonas es un problema son los colémbolos, que atacan sobre todo leguminosas y producen pérdidas de plantas bastante importantes. Son algo nuevo, el cambio de escenario ha hecho que plagas que antes no eran importantes ahora lo sean.
Se los identifica porque debajo del abdomen tienen un apéndice que se llama furca, que hace que cuando se lo toca, el animal salta. A veces es difícil encontrarlos en el campo, pero al caminar las pasturas se los ve saltar. Como alternativa de control hay que hacer un recorrido del lote y ante su presencia se emplea cualquier fosforado o piretroide a dosis normales.
En cuanto a los trips habitualmente se los asociaba con problemas de invernáculos, otros tipos de cultivos o transmitiendo virus. En el caso de verdeos o pasturas puede producir hasta la pérdida de plantas, el aparato bucal consiste en estiletes con los que rompen el tejido y succionan los jugos de las plantas. Se controlan con insecticidas post emergentes y curasemillas, porque al romper las células para tomar el jugo pueden tomar insecticidas sistémicos.

Por Santiago Rivas – Agrositio.com – fuente AACREA