Si bien la intersiembra trigo- soja no es algo nuevo en el sur de la
provincia de Buenos Aires, ahora se están realizando todo tipo de ensayos para
hacer un manejo más exacto y conocer mejor cómo funcionan las diferentes
variedades de ambos cultivos ante cada situación. El ingeniero Pablo Calviño
expuso en una muestra a campo organizada por el CREA San Manuel, los resultados
de distintos ensayos que se realizaron allí, con el objetivo de tratar de
determinar cuáles son los factores que inciden en el rendimiento, en base a
distintas combinaciones de siembra y manejo. Explicó cómo identificar, para cada
región, cada ambiente y tipo de suelo, cuál es la caída de rendimiento de trigo
y el aumento de rendimiento de soja con intersiembra, fundamentalmente en cuanto
a la vida y al sufrimiento de la soja. “Hemos visto que esto funciona bien
cuando la soja de intersiembra deja de parecerse a una soja de segunda y
comienza a parecerse a una de primera”, señaló Calviño.
De esta manera, aseguró que el desafío es que el trigo se parezca más a uno de
segunda y que la soja se parezca a una de primera en algunos ambientes. En otros,
se busca que los dos sean un intermedio y en otros que el trigo ceda poco y la
soja sea una de segunda, simplemente para aumentar más la capacidad de siembra
en siembras de segunda.
Por ese motivo argumentó que hasta el momento lo que se vio fue que las
relaciones son curvilíneas, a medida que van sacando hileras de trigo el
rendimiento de éste se cae, llegando a un punto de equilibrio en aproximadamente
un 50% de densidad, donde el rinde del trigo llega a caer un 17%.
Cuando los trigos son sembrados a 80 cm., en siembras tempranas, el rendimiento
cae entre un 30% a un 35%, en cambio en siembras más tardías baja hasta un 40%.
Si el potencial de rendimiento pasa los 7500 kg y puede alcanzar los 9500 kg.,
la caída de rendimiento se va hasta el 45% por sembrar a 80 cm. “Estamos lejos
de encontrar una única relación porque influye mucho el rendimiento, mucho más
la fecha de siembra y la variedad y si bien no estamos estudiando la altura de
la variedad, nos estamos dando cuenta de que influye sobre la soja”, opinó
Calviño. Dando como ejemplo lugares donde decidieron hacer tratamientos
comparativos en el mismo ensayo. La mayoría se realizaron con Baguette, pero hay
algunos que se hicieron con Biguá en fechas tardías o BioInta 3000 en siembras
tempranas, aunque Calviño remarcó que “éste es muy bueno haciendo espigas pero
destruye a la variedad de abajo, puede ser por la sombra o por la extracción de
agua”. Evidentemente las variedades no se comportan siempre igual.
De esta manera, Calviño analizó que lo que se ve es que las únicas sojas que se
parecen más a la de primera son las que son intersembradas con estructuras de
trigo que son muy abiertas, que serían entre 60 cm. a 80cm de distancia,
trabajando con una hilera. “Hay algunas estructuras muy interesantes que son los
trigos de alrededor de 60 cm. porque tienen una curva donde va cayendo el
rendimiento en donde de repente empiezan a aumentar la taza de caída, el de 60
está en el rango donde todavía no cayó demasiado el rendimiento”, explicó
Calviño y continuó diciendo que no baja tanto como sucede con los que se
siembran a 70cm., mientras que tiene una altísima capacidad de compensar la soja;
posiblemente porque tiene dos hojas adentro, con una sola hilera de trigo. Esas
estructuras si se parecen a sojas de primera y las estructuras 1/3 si son sojas
de primera.
Definir la estructura
“En la medida que tengamos precios como el de este año, donde el trigo valía
U$S 100 cuando sembrábamos y la soja U$S 160, conviene hacer estructuras bien
sojeras”, señaló Calviño, mientras que otros años conviene hacer estructuras más
trigueras. Por eso, resaltó que lo bueno de tener estas funciones es que
permiten identificar cómo varían esos rendimientos y hacer los cambios
necesarios en la medida que se tengan las máquinas que permitan hacerlos.
La muerte de la soja se da mucho más cuando se siembra un solo surco y no tiene
al surco de al lado para compensarle. También en las estructuras 1 de trigo y 2
de soja, esta última sufre muchísimo menos que en las estructuras 2/2, porque
tiene más agua disponible, por eso se parece más a una soja de primera que la
2/2, que es un poco más parecida a la de segunda.
Más espigas por hilera
“La caída de rendimiento de trigo es compensada a medida que vamos sacando cantidad de espigas por hileras”, afirmó Calviño. El factor más importante es el número de espigas, si no hay espigas la capacidad de compensar es baja, el peso del grano varía muy poco (5 al 10%) y el número de grano por espigas puede llegar a variar como máximo el 20%. “En siembras tempranas lo compensamos a través de variedades macolladoras, fechas tempranas y fertilizaciones tempranas, eso produce macollaje”, resaltó Calviño y aseguró que en siembras tardías no hay más remedio que echarle kilos de semilla. “El problema es que con secas no macollan, esto nos va marcando que en donde la probabilidad de sequía es alta o la muerte de macollos por helada es alta, vamos a tener que pensar en fertilizaciones muy tempranas de Nitrógeno o Fósforo sobre todo, para favorecer macollaje o trabajar con muchos más kilos, pero esas cosas todavía falta definirlas bien.”
Las variedades
Por otro lado, Calviño aseguró que la estructura de plantas del Baguette 10, que son petizas macolladoras, de alta producción y a su vez que tengan alta calidad panadera, no hay ninguna duda de que es la mejor para hacer intersiembra. Además, explicó a los productores que para los campos que no hacen solamente Baguette, lo mejor es sembrarlo en donde se hace soja de segunda, porque se cosecha más temprano que las otras variedades panaderas, es una planta chica con poco rastrojo, así automáticamente hay mejores sojas de segunda que con otras variedades panaderas, que son más foliosas, se cosechan tarde, son verdes y ahí surgen los problemas. En cuanto a otras variedades explicó que “el Baguette 21 no lo cosecho más por los ataques de virosis terroríficos, donde desde 2 nudos los trigos se pusieron totalmente amarillos. Se puede seguir pensando para intersiembra si se controlan mucho los pulgones desde temprano, porque la estructura es muy buena de todas maneras. El Baguette 11 mostró que no le gusta la sequía para nada, es una variedad interesante en ambientes donde uno sabe que no tiene sequía. En Baguette 19 no vi virus, es una planta interesante. El Biguá también es interesante para ciclos cortos, pero tiene un ataque de virosis tan grande como el Baguette 21, así que también lo descarto. Sino fuera por eso, rinde más que los otros. Otro es el BioInta 1002, muy bueno para intersiembra en ciclos cortos.”
Contras
Pablo Calviño aconsejó que en situaciones como las de Mar y Sierras y con
sequía, la máquina es clave, es muy importante que se adapten a sembrar la soja
sin dañar la espiga del trigo, que sean con bastidor alto, de un mínimo de 80
cm. libres desde la clavada a la máquina.
“Para hacer superficies grandes pasó a ser un elemento limitante la sembradora
alta, porque con una de estas máquinas no habría problemas para sembrar en
diciembre”, explicó Calviño, mientras ejemplificaba: “si es un trigo temprano, a
comienzos de diciembre ya se le está acabando la fecha para hacer intersiembra,
ya estaríamos entrando en grano pastoso y las sembradoras normales empiezan a
golpear las espigas”.
Por ese motivo, señaló que la única manera en la que se puede sembrar sin
golpear es ponerle dos bolsas a los bastidores para que el golpe al trigo no sea
en un ángulo recto, ya que el ángulo rompe espigas y tallos cuando el grano ya
pasa de pastoso en adelante, también hay que bajar la velocidad de siembra. Sino
lo ideal es ponerle patines bajo el bastidor, usando los carteles de propaganda
de plástico.
Por otro lado, aseguró que lo peor que puede tener la intersiembra es que haya
humedad para que nazca la soja y que luego por 15 o 20 días no llueva, porque la
planta sufre al nacer.
Desde el punto de vista agronómico no puede competir contra la cebada/ soja, el
tema es el riesgo de la cebada en la comercialización. Explicó que se pueden
tener altar pérdidas en la cebada al cosecharla, aunque pueden ser compensadas
por una soja que sufre mucho menos.
“La tecnología de más impacto fue utilizar la topografía para sembrar”, afirmó
Calviño. De acuerdo a lo que explicó, sembrando en la loma, que antes era lo
peor del campo, hoy es mucho más rentable que el mejor suelo del bajo. En ésta
no se hela la soja de segunda, se puede sembrar el trigo el 1º de junio y a la
soja nunca le agarra helada en el fin de llenado. Es interesante usar sensores
de temperatura para medirla en las lomas y los bajos, así se ve que en las lomas
hela menos.
Densidad de siembra
“En lo que son densidades de trigo recomiendo normalmente tratar de que en
estructuras de 2 hileras y 2 de soja sembrar un 75% las semillas, en siembras
tempranas el 70% y en tardías el 80%. Con las hileras 2/1 y 3/1 la densidad es
casi pura, aunque ya casi no se usan. En la medida en que se realizan
estructuras más separadas se puede llegar hasta el 60% del total.”
Por otro lado, el asesor recomendó que en cuanto a la soja conviene sembrar un
10% más de plantas que en un cultivo puro porque la probabilidad de pérdida es
mucho más alta y la distribución normalmente es peor. Con respecto a la variedad,
es muy importante que sea compensadora, a través de ramas, tamaño y ciclo. “En
la medida que haya un ambiente que no hele, conviene sembrar una soja bastante
larga para la zona”, afirmó Calviño y aseguró que en una buena fecha, por
ejemplo el 1º de diciembre en la zona Mar y Sierras, una soja 4800 va muy bien y
es muy plástica, siguiendo por la 3901, a medida que se va a sojas más cortas,
la plasticidad se va acabando.”
Control de malezas
En lotes en donde no se sabe cómo van a estar las malezas recomendó usar sojas
tolerantes al Metsulfurón, como la 4303, “lo que no me gusta de esa soja es que
es muy petisa, como cuando está dentro del cultivo la soja sufre, los entrenudos
basales son muy petisos, por lo tanto la captura de la cosecha se complica,
sobre todo por el rastrojo del trigo, por eso convienen sojas altas o sembrar un
poquito más tarde la soja para que no sufra tanto dentro del trigo. Si se
escapan las malezas hay opciones para hoja ancha como MCPA con otras mezclas,
hay que estudiar cada situación particular” resaltó Calviño.
“La intersiembra no compite con el trigo- soja directamente, sino que es útil en
donde me quedo con mucho trigo a comienzos de enero, o para reducir la cantidad
de trigo que hay después de navidad, porque el trigo- soja da buenos rindes y la
intersiembra es más complicada”. Lo importante es no tener sojas tardías, ya que
la intersiembra no compite con las primeras sojas de segunda, sino que es una
excelente alternativa contra las siembras tardías.
Por Santiago Rivas - exclusivo Agrositio.com - Fuente: AACREA