Las 48 explotaciones ganaderas catalanas "permanecerán inmovilizadas y
bajo control oficial hasta pasado el período de observación superior a 10
días".
No obstante, las autoridades catalanes aseguran que "no se constató
ninguna entrada de vacuno procedente de la zona donde se detectó el primer foco
inglés, una granja de la sureña localidad de Guidford, en Surrey, cerca de
Londres".
Del total, 25 granjas inmovilizadas están ubicadas en la provincia de Lleida,
11 en Barcelona, 10 en Girona y 2 en Tarragona.
La fiebre aftosa "tiene un período de incubación de entre 2 y 14 días,
por lo que se revisaron las entradas procedentes del Reino Unido con destino a
Cataluña desde el pasado 1 de junio".
En este sentido, el gobierno catalán señala que las entradas de ganado
registradas desde el 1 de junio fueron de 1.943 animales, y que en los últimos
15 días se incorporaron 492 animales.
La fiebre aftosa es una enfermedad vírica y contagiosa que afecta a diversas
especies animales como vacas, ovejas, cabras, cerdos y rumiantes salvajes.
El brote de fiebre aftosa registrado el 4 de agosto en Surrey es el primero en
el Reino Unido desde la epidemia de 2001, que obligó al sacrificio de entre 6,5
y 10 millones de cabezas de ganado y generó unas pérdidas de unos 8.500
millones de libras (unos 12.500 millones de euros).
Como medida de precaución para evitar la propagación de la fiebre aftosa, la
Comisión Europea prohibió ayer la exportación a la UE de ganado, carne y
productos lácteos procedentes de todo el Reino Unido.
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