En al actualidad, la necesidad de mejorar los márgenes ganaderos y lecheros obliga a que sea necesario mejorar la producción por hectárea haciendo más eficiente el uso de los alimentos. El uso de silajes se presenta como la opción más barata para mejorar la oferta de comida a los animales en épocas en las cuales el pasto escasea. Sin embargo, si bien el silo puente de planta entera es lo más económico, confeccionarlo correctamente no es una tarea fácil. El silo de alfalfa, si bien tiene una buena productividad, hay que hacerlo con mucho cuidado para no tener una gran pérdida en la calidad y cantidad de alimento. Estos puntos fueron explicados por el Ingeniero Gustavo Clemente en una jornada que organizó la zona Este de AACREA en la localidad de Lobos.
Según definió Clemente, un silo es la conservación de plantas o alimentos con un elevado contenido de humedad, protegidos del ingreso de aire, luz y humedad. La principal diferencia con el heno y el henolaje es el porcentaje de materia seca, que depende de la velocidad de deshidratación en el campo. Esta velocidad varía de acuerdo al clima, el cultivo y el estadío de la planta, además de la opción de usar algún sistema de acondicionado. Las pérdidas que se producen en el heno son en el período de deshidratación, que es mucho mayor, ya que por ejemplo una alfalfa al 10% de floración tiene un 80% de agua y para realizar heno ese valor de humedad hay que llevarlo al 20%, para lo que debe pasar entre 7 y 8 días en el campo, sujeto a las condiciones climáticas. Mientras tanto, para hacer un silo solo debe llevarse al 60-65% de humedad. Por su parte, el henolaje es un proceso intermedio, con un 45-50% de humedad, que está menos tiempo en el campo, con menores pérdidas y mayor calidad final que el heno. En el caso de la alfalfa conservada de esta manera, tiene un 2% más de proteína y entre 0,3 a 0,4Mcal/kg de materia seca más que el heno.
En el silo se da un proceso de fermentación que ocurre en ausencia de oxígeno (anaerobiosis) en el que crecen una serie de microorganismos (bacterias acido lácticas, BALs) que transforman los azúcares solubles de la planta en un ácido orgánico de alto poder de acidificación, llamado ácido láctico, el cual baja el pH del silo hasta un punto en que los mismos microorganismos que lo formaron desaparecen. Si se mantienen las condiciones de ausencia de oxígeno y se impide la entrada de humedad, se ingresa en una fase estable que permite guardar a la masa ensilada indefinidamente. Por este motivo el silo debe estar tapado si o si. Si las condiciones de anaerobiosis se logran rápido, las pérdidas son casi inexistentes.
Un aspecto importante a tener en cuenta es que los azúcares disponibles para las BALs son solamente los azúcares solubles (mono, di y trisacáridos), ya que no poseen en su organismo enzimas amilasas, no pueden emplear los azúcares complejos como el almidón para alimentarse.
Dentro del proceso de confección del silo, en el primer día las bacterias aeróbicas consumen el oxígeno hasta que se acaba y estos organismos mueren, incluyendo a las células. Inmediatamente comienza la fase anaeróbica, en donde va bajando el pH hasta que aproximadamente al día 14 las bacterias lácticas mueren y se entra en la fase estable, hasta la apertura del silo.

¿Qué afecta al silaje?

En el silaje, los distintos actores que lo afectan son:

Hongos: son aeróbicos puros, por lo que su presencia es un sinónimo de que la entrada de aire al silo. Los aumentos de temperatura en el silo también son signos del ingreso de aire.
Levaduras: pueden ser aeróbicas o anaeróbicas, aunque como son poco resistentes a la acidez, se presentan sólo en la primera etapa de ensilado.
Enzimas: vienen de la propia planta, son moléculas pero con condiciones similares a los microorganismos, también modifican la calidad de la proteína y otros productos.
Bacterias: hay aeróbicas y anaeróbicas. En el segundo caso son útiles las que transforman azúcares en ácido láctico, ya que también hay otras como los clostridium, que usan los azúcares solubles para producir ácido butírico, con un menor poder acidificante, que produce mayores pérdidas en cantidad y calidad, dado que al no bajar tanto el pH permite una mayor degradación del silo.
Los clostridium se desarrollan mejor y prevalecen en la competencia contra las BALs si el contenido de humedad es superior al 70%, ya que son menos resistentes a la presión osmótica (cuando hay poca agua, les cuesta tomarla del medio, que hasta incluso les puede quitar la que tienen las bacterias). Estas bacterias están presentes en gran cantidad al inicio del ensilado debido a que son más resistentes en el campo, especialmente en bosta o en la tierra, por lo que hay que evitar que la andana de la cortadora no se infecte entrando en contacto con el suelo o bosta. Sin embargo, los clostridium son menos resistentes a ambientes muy ácidos, inferiores a 4,4 de pH, punto por debajo del cual debe estar el silo para que se estabilice. Los altos niveles de humedad, además de favorecer a los clostridium, diluyen los ácidos, provocando un pH más alto. La única ventaja de los clostridium es que están compuestos por enzimas amilasas, por lo que pueden transformar azúcares más complejos, como el almidón.

Azúcares solubles: la cantidad de ácido láctico que se pude producir depende de la cantidad de azúcares solubles que haya en un comienzo. Las leguminosas se caracterizan por su bajo contenido de azúcares solubles, como se puede ver en una alfalfa, que al 10% de floración solamente cuenta con un 6% de estos azúcares, mientras que el resto de las reservas están como almidón. En cambio, las gramíneas tienen mayores niveles, como es en el caso del maíz con grano en 2/3 de línea de leche, que tiene de 18 a 20% de azúcares solubles.

Cuadro Nº 1: Requerimientos de azúcares en porcentaje para una máxima reducción de pH y contenidos de azúcares típicos de alfalfa, maíz y pasturas

CONTENIDO DE M. SECA

ALFALFA

VERDEOS

MAIZ

17

34

28

20

20

25

19

14

25

21

14

10

30

17

10

7

35

14

7

5

40

10

5

4

45

7

3

1

50

6

2

1

Para que ocurra una buena fermentación de ácido láctico, necesitamos un contenido mínimo de azúcares solubles, que se describe en el cuadro Nº 1, en donde los valores en azul son aquellos que pueden alcanzar los distintos cultivos, y se ve que la alfalfa necesita un mínimo de 35% de materia seca para lograr un buen silaje. Además, el valor del 12 al 14% de azúcares solubles solamente es alcanzado en primavera, ya que en otoño no supera el 8%; esto hace que los silos de este cultivo sean difíciles de conservar. Sin embargo, para mejorar esta condición se pueden agregar potenciadores de la fermentación como melaza, lactosuero en polvo o ácidos exógenos como el ácido fórmico (en dosis de 5lts/tn), que acidifican directamente al forraje antes de que las BALs se multipliquen. Hoy además se trabaja con la inoculación de lactobacillus, con muy buenos resultados si existe un nivel de azúcares que lo permitan.

Poder buffer

El poder buffer es la resistencia que opone la planta a las variaciones de pH en el medio; en el caso del silaje es un punto que hay que tener en cuenta porque representa una resistencia a la acidificación. Ésta depende del contenido de materias nitrogenadas, como son las proteínas, ya que de acuerdo al medio van a tener carga positiva o negativa. Además, a mayor contenido de ácidos orgánicos y sus sales (cítrico, málico, succínico, etc), mayor poder buffer. Por otro lado, influye el contenido de sales derivadas del calcio y el fósforo y los productos resultantes de la fermentación. La alfalfa tiene un poder buffer muy alto, mientras que el maíz es el que tiene el más bajo (ver cuadro 2).

Cuadro 2

Tipo de forraje

Contenido de M.S.

Poder buffer

Rye grass

18

90

Pradera permanente

19

90

Festuca

19

80

Alfalfa

17

150

Pasto ovillo

17

85

Maíz

32

50

Este punto es importante para evitar una gran población de clostridium, ya que el alto poder buffer de las leguminosas brinda el hábitat para la existencia de estas bacterias. En la alfalfa, además como debe ser ensilada con alto contenido de humedad para tener un nivel aceptable de ácidos solubles, esto es más complicado.
Los niveles altos de ácido butírico son peligrosos porque pueden producir la muerte de un animal con cetosis. Consumiendo 50 gramos de ácido butírico una vaca se muere. Esto se alcanza con 7,4% de ácido butírico, porcentaje con el cual en 600 gramos de materia seca ya se alcanzan los 50 gramos, esto son 3kg de alimento tal cual.

Relación azúcares solubles - proteínas

En el silo las bacterias hacen más soluble a la proteína, ya que por hidrólisis rompen enlaces de hidrógeno, haciéndola más digestible en el rúmen, de manera que con poca materia seca hay más proteína soluble.

Momento de corte

El momento óptimo de corte debe ser cuando se combine la mejor calidad posible con la mayor producción de pasto, lo cual en la alfalfa sucede cuando comienza a florecer, pero con el problema de que el nivel de humedad es de al menos un 80%, por lo que debe dejarse preorear para llegar a un máximo de 65% de humedad. En soja conviene cortarla entre R-4 y R-6, mientras que en gramíneas es mejor en prefloración. El corte, de la misma manera que cuando se hace heno, conviene hacerlo con una cortadora a tambores o platos, con acondicionador mecánico de rolos estriados de caucho, ya que el corte sobre la planta es neto, y dado que copian el terreno no entran en contacto con el suelo, evitando la contaminación con bosta o tierra. En caso de pasturas consociadas, el momento de corte estará determinado por la especie predominante, ya sea por su contenido de materia seca como por su aporte cualitativo y cuantitativo.

Rastrillado e hilerado

Para realizar silo, conviene rastrillar e hilerar con valores más altos de humedad que para el heno, entre un 65 y un 75%, de modo que el nivel de pérdidas de hojas es mínimo.

Tamaño de picado

Debido a la forma en que las leguminosas como la alfalfa son presentadas al rotor picador por la plataforma de recolección, la uniformidad del picado no es la misma que con las gramíneas. Para silos bolsa, la longitud teórica de corte debe ser de 1,5 a 2cm, aunque para silo puente se debe trabajar con el valor mínimo de longitud teórica de corte, ya que sino se dificulta la compactación.

¿Por qué tapar el silo?

En un silo tapado y otro al descubierto, se puede ver una capa superficial podrida, que en ambos casos puede tener el mismo espesor. Sin embargo el oxígeno tiene una tasa de difusión muy grande, que la da la tasa de concentración. Lo que se ve en la parte superior del silo son solamente cenizas, debido a que lo que sucede es una oxidación del material vegetal, que se transforma en agua y dióxido de carbono, quedando solamente los minerales como cenizas. Si el silo está descubierto, este proceso se da constantemente y si bien la capa podrida es siempre del mismo tamaño, cada vez se va consumiendo más y la cantidad de alimento va disminuyendo. Además, para detectar la presencia de oxígeno, hay que ver a qué profundidad el grano es de un color uniforme, que debe ser el mismo en que fue picado (amarillo), lo cual se ve normalmente entre 50 y 90cm de profundidad. Hasta ese punto hay procesos oxidativos, que también se detectan por una mayor temperatura del silo.

La alfalfa si bien presenta grandes condicionamientos para ser ensilada, ante los cuales hay que extremar los detalles para hacer un silo de calidad, si se respetan las precauciones básicas, como el nivel de humedad, preoreo, buen apisonado o embolsado y hermeticidad se puede lograr un silo de buena calidad, con el cual aprovechar la alta producción de primavera para aumentar la producción por hectárea, incrementando la carga animal.

Recuadro

Un ejemplo de problemas de humedad

 

Materia Seca

 

Nivel de ácidos

 

%

Densidad

pH

Láctico

Acético

Butírico

1

38.0

20.6

4.7

4.4

3.0

--

2

41.1

18.6

4.3

5.5

1.7

--

3

51.4

16.2

4.4

4.1

1.1

--

4

27.4

20.9

5.7

--

7.2

7.4

5

45.0

13.7

4.6

1.9

2.9

--

En la foto se puede apreciar un henolaje al que se analizó en cinco puntos diferentes, midiendo la humedad, densidad, pH y los niveles de ácidos láctico, acético y butírico. En el punto 4 de la medición, debido a una mayor humedad, se registró un pH mucho más alto que en el resto del silo, a un punto que permite la existencia de Clostridium, por lo que no se registró presencia de ácido láctico y si niveles altos de acético y butírico.

Por Santiago Rivas - Agrositio.com