La zona de Mar y Sierras es un área triguera por excelencia. Sin embargo, la diversidad ambiental de la zona, representada por la presencia de tosca cerca de la superficie, la diferencia pronunciada entre lomas, medias lomas y bajos y distintos grados de oferta de nutrientes, hacen que los rindes sean variables. Esto se nota en la respuesta de las distintas variedades y en cómo cada una de ellas actúa frente a cada ambiente. En la actualidad, la necesidad de hacer más eficiente y sustentable la producción, obligan a buscar la mejor variedad para cada suelo, con la mejor aplicación de fertilizantes y el mejor manejo. Por eso el CREA San Manuel realizó una serie de 140 ensayos en el establecimiento El Caburé, a 70km de Tandil, con el objetivo de determinar los mejores ambientes y el manejo para cada variedad., a cargo del Dr. Jorge González Montaner y el Ingeniero Marcelo Di Napoli.
Antes de la cosecha del cereal, González Montaner analizó el estado del cultivo en una jornada a campo, en donde los asistentes pudieron observar los resultados obtenidos en distintos ambientes y con diferentes manejos de fertilización. "Hemos encontrado que en función de los ambientes hay materiales que funcionan mejor y otros peor" explicó G. Montaner, citando como ejemplo que "el Baguette 10 en ambientes profundos se expresa mejor y en los ambientes someros las diferencias no son tan fuertes. Eso nos permite tomar decisiones con respecto a en qué lugar poner cada variedad, también es cierto que materiales de alto potencial puestos en lomas en años particulares como este que pasó, pueden tener riesgos en la calidad". Un caso típico de esta situación es el Baguette 21 puesto en loma, puede significar un problema serio, lo mismo que se ve en la cebada.
La idea central fue diferenciar los años en que en los ensayos han tenido finales de ciclo muy buenos, en donde el balance entre lluvias y evapotranspiración han sido positivos, con los años en donde han sido negativos. "Uno puede de esa manera separar los años en los cuales las lomas tienen necesidades altas de Nitrógeno de los años en donde tienen necesidades bajas." En los años en donde el balance es muy negativo, inmediatamente hay problemas en las lomas, mientras que en aquellos en que las lomas tienen lluvias normales, se comportan como los bajos por tener menos profundidad, son las que más respuesta tienen al Nitrógeno.
Las microparcelas en las cuales se experimentó, se dividieron en zonas de loma y las de bajo, en donde se sembraron las variedades Biointa 3000, Onix, Baguette 21, 11 y 10 y cebada Scarlet. El campo tiene tosca en la loma desde una profundidad de 20cm hasta un metro, mientras que la zona del bajo es toda profunda, del orden de 80 o más cm. Como primer punto, G. Montaner destacó que la cebada Scarlet tuvo la ventaja de no haber sufrido tanto los calores durante el llenado de grano, por llegar a esta etapa un poco antes.

Nitrógeno

En cuanto a la fertilización con Nitrógeno, se probaron en todas las variedades en distintos niveles de aplicaciónk, desde no poner nada, siguiendo por fertilizaciones con 125kg de N, 150kg, 150kg sin fungicida y 200kg, observándose la diferencia en el crecimiento de los materiales, con una mayor respuesta a medida que aumentaba la fertilización. "Sin embargo con los resultados puede pasar que se emparejen con las secas. Estas diferencias, que parecen muy fuertes, se compensan con el peso de mil granos; donde hay más granos puede pasar que haya menor peso en los mismos o puede ser al revés, mayor peso con menos cantidad de granos. Eso puede redundar sobre el calibre; en el caso de la cebada esto es una gran ventaja, ya que si hay seca nos pagan por el calibre."

Algunos puntos sobre cebada

En los ensayos que se hicieron de este último cultivo, junto al trigo, el rendimiento estuvo muy asociado a que arrancaron con 50kg de Nitrógeno en el suelo, "si no le poníamos, incluso con baja agua, las respuestas en biomasa eran buenas, pero se iban a atenuar por la seca final" remarcó González Montaner. En cuanto a las diferencias con respecto a los distintos momentos de aplicación del Nitrógeno en cebada, se realizó un tratamiento con 50 kilos de N inicial y 100 kilos después. "Muchas veces en cebada los productores, con la idea de preparar la proteína, hacen aplicaciones tardías, aunque este cultivo es muy complicado en ese sentido. Hay que buscar elementos más equilibrados, como puede ser aplicar 125kg temprano, más otros 25 tardíos, con tratamientos de división que permitan asegurar Nitrógeno temprano y acompañarla después para que la proteína no se caiga" explicó.

Fósforo en trigo

Se realizó un tratamiento con un alto nivel de Fósforo en uno de los ensayos, aplicando 150kg de fosfato diamónico sin agregar Nitrógeno, con un resultado en donde se pudo apreciar una mejor calidad en el trigo en el cual se hizo esta aplicación, por sobre los que no la recibieron. Para este ensayo se utilizó Baguette 21. "Cualquiera de las parcelas que se fertilizaron con altos niveles de Nitrógeno están bastante cerca del rendimiento potencial. El alto Fósforo en esta condición de tosca produjo una determinada utilización de agua y en la medida que le agregamos más Nitrógeno nos excedimos en la fertilización, ya que para este ambiente tan somero esa doble demanda se hizo demasiado agresiva" advirtió González Montaner, agregando que "hay que tener mucho cuidado cuando uno decide en las lomas mantener un balance muy positivo de Fósforo, agregando dosis muy altas. Sobre todo tener en cuenta qué vamos a hacer con el Nitrógeno, porque si el agua es muy limitante, esos niveles tan altos en muchos años pueden hacer que los rendimientos caigan." Para eso sostuvo que hay que equilibrarlo con el agua disponible. "En la medida que bajamos los niveles de Fósforo, la respuesta al Nitrógeno vuelve a aparecer, porque no le generamos tanto estrés por la demanda".
El Baguette 21 tiene altos riesgos para ambientes como los de Mar y Sierras, si en Baguette 21 uno se equivoca y aparece la roya o lo pone en una zona con mucha tosca, "hay serias probabilidades de que el peso hectolítrico se vaya a 60 o 65 y tengo corcho en vez de trigo", subrayó, aunque también remarcó que "es el material de más potencial que hay en la argentina para los ambientes profundos de la costa o cualquier otro lugar, incluso en Villegas o Madariaga."
En los ensayos realizados con Baguette 11, se notó el cambio principalmente en la profundidad del suelo, a pesar de que es un ciclo más largo, "aunque no necesariamente más largo que 21" según aclaró Montaner. Se notaron diferencias importantes pero no enormes, esto tiene que ver con que en las lomas las respuestas a N visuales son más buenas, porque tengo menos suelo, "en la medida que yo me voy hacia el bajo, el suelo tiene alrededor de 80 Kg. de N más el fosfato diamónico incorporado y si hay más suelo todavía hay más Nitrógeno disponible. En las zonas más profundas va disminuyendo la cantidad y por otro lado son suelos que tienen buena mineralización." Eso muestra que si bien hay una respuesta en las zonas altas, en la cosecha ésta puede ser hasta más alta que en el bajo, "la magnitud de biomasa es distinta, la loma siempre evidencia cosas más fuertes cuando hay agua y después esto puede desaparecer cuando hay seca, por lo que finalmente la respuesta es bastante moderada, mientras que el bajo es más consistente, puede dar una respuesta más segura." En el tratamiento de Baguette 11, el alto Fósforo permite expresar la potencialidad, sobre todo cuando además se aplicaron 150kg de Nitrógeno.

Otros materiales

En el caso de los ensayos de Biointa 3000 "lo interesante es que es un material de alta calidad y un potencial razonable en lo que hace a rendimiento. Es un ciclo más intermedio que largo" remarcó González Montaner.
El último de los trigos que se habían ensayado fue el nuevo SRM Nogal del semillero Sursem, "más verde, es nuevo e interesante por su potencial, desarrollado por Florimond Deprez, el semillero francés que inventó el Suasom, que es el trigo padre del Baguette".

Respuesta al azufre

Otro de los puntos evaluados en el trigo fue la respuesta a la fertilización con azufre. En una de las parcelas se agregaron 20 kg/ha de azufre, "tiene una expresión mayor de hoja y un verde más intenso, cuando aparece el agua hay una respuesta mayor al azufre", señaló G. Montaner, agregando que "para que haya respuesta a azufre tiene que haber agua, con agua hay respuestas hasta a la aplicación de cobre".

A tener en cuenta

Como última etapa de la muestra de los ensayos, González Montaner se detuvo a describir una nueva amenaza para el cultivo del trigo, que es la Aseria Cosichela, "es un nuevo amigo de los trigos que ya hace tres años que nos está volviendo locos, porque muchos lotes han presentado este año su presencia. En la zona lo vemos como un serio problema, porque cuando se hace un Baguette se pueden tener serias pérdidas por un insecto como este". Desde hace tres años que están monitoreándolo y han visto en los ensayos que quedan algunas espigas largas y otras más cortas, con mucha variabilidad. Además la sintomatología que uno encuentra es un marmoreado, que se puede ver en la vaina, donde aparecen zonas con y sin clorofila, es una consecuencia de un ácaro que se ubica en la hoja. Sin embargo, su lugar preferido fue difícil de encontrar, González Montaner describe que "con mucha paciencia encontré los sereófilos en la lígula de la planta, muy chiquitos, muy móviles, difíciles de controlar. Este insecto si uno lo deja en semilla puede atacar nuevos lotes. Lo hemos visto en Baguette 10, 21, 13 y Biguá."

Por Santiago Rivas - Agrositio.com - Fuente AACREA


Aseria Cosichela: aquí se pueden ver los ácaros en la espiga de trigo


B10: Baguette 10


B11 y B11 2: Baguette 11


B21: Baguette 21


B21 loma: Baguette 21 en la loma


Cebada Scarlett


Nogal: SRM Nogal de Sursem


Onix