Las favorables condiciones climáticas que se registran en el Medio Oeste de los Estados Unidos, donde más del 13% de los cultivos ya entraron en la etapa de polinización -definirá el potencial de rinde-, siguen deprimiendo las cotizaciones del cereal, en una campaña que cuenta con el área sembrada (37,6 millones de hectáreas) más grande desde 1944, según los datos del USDA.
Tanto las pizarras de la Bolsa de Chicago, como las del mercado disponible local y las del Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) mostraron para el cereal un solo color: el rojo, sinónimo de bajas.
Los exportadores ofrecieron $ 315 por tonelada de maíz disponible en San Martín, San Lorenzo y Rosario, $ 20 menos que anteayer. La misma pérdida se registró en Bahía Blanca, donde la demanda propuso $ 320 (la mercadería sin descarga se cotizó a $ 335). En Necochea, el cereal se negoció a $ 310, con una merma de $ 10. En este mercado sigue sin haber ofertas por mercadería de la próxima cosecha.
En el Matba las posiciones julio y abril del maíz perdieron US$ 4,60 y 2,20, mientras que sus ajustes fueron de US$ 111 y 111,30 por tonelada.
Los contratos julio y septiembre del maíz en Chicago retrocedieron US$ 4,13 y 4,43, en tanto que sus ajustes resultaron de US$ 125,98 y 129,32 por tonelada. Desde que se inició la tendencia negativa, a mediados del mes pasado, los precios perdieron poco más de 23%.
Si el tiempo sigue acompañando los cultivos en los Estados Unidos son pocas las opciones para revertir la actual tendencia del mercado, al menos desde los fundamentos propios del sector agrícola. La expectativa está puesta en el desarrollo de La Niña, que, aunque de manera algo tardía para el maíz, empezaría a reducir las precipitaciones en las próximas semanas. La región que evidencia ciertas restricciones de humedad (nada grave aún) es el centro este de la zona núcleo estadounidense (Ohio, Indiana y parte de Illinois).
Toma de ganancias
Para la soja el panorama es bien distinto del vigente para el maíz. La fuerte reducción del área sembrada en EE.UU. impulsó los precios en las últimas jornadas. Ayer, una previsible toma de ganancias de los operadores le puso una pausa a la tónica alcista en Chicago, previo al feriado por el Día de la Independencia estadounidense.
En el nivel local, las fábricas pagaron $ 630 por tonelada de soja en San Lorenzo, Timbúes, Villa Gobernador Gálvez, Ricardone, Ramallo y Bahía Blanca, $ 10 menos que anteayer.
La soja nueva se cotizó a US$ 216 en San Lorenzo, con una merma de 2 dólares. Los contratos julio y mayo en el Matba retrocedieron US$ 2,30 y 0,90, mientras que sus ajustes fueron de US$ 206,50 y 217,40 por tonelada.
Las pizarras de Chicago mostraron bajas de US$ 5,33 y 5,60 sobre las posiciones julio y agosto de la soja, cuyos ajustes fueron de US$ 312,51 y 314,44.
Respecto del trigo, ayer los exportadores pagaron $ 450 en San Martín y $ 420 en Bahía Blanca, sin cambios. En Necochea el cereal se cotizó a $ 415, con una baja de $ 5. Los molinos, en tanto, ofrecieron entre $ 425 y $ 460, según calidad y procedencia.
El trigo nuevo se negoció a US$ 153 en San Martín, San Lorenzo, Arroyo Seco y Bahía Blanca, con una baja de 2 dólares. En Necochea el valor se mantuvo estable en 150 dólares.
Por tonelada de girasol la demanda pagó $ 930 en Rosario, Ricardone y General Deheza, sin cambios. El girasol nuevo se mantuvo es 270 dólares.
Dante A. Rofi