La detección de celos es una de las tareas fundamentales en todo rodeo
lechero y una de las de más difícil realización, indispensable para ser
eficiente. Los médicos veterinarios Rodolfo Murray y Pablo Giudice consideraron
las ventajas que ofrecen los medidores de actividad para sistemas pastoriles.
Según explicó Murray, la detección de celo es una de las prácticas más
complicadas en el manejo reproductivo, no obstante, es uno de los puntos más
importantes para alcanzar un intervalo entre partos ideal, que debe ser cada
13,5 meses, ya que 13 meses es muy difícil de alcanzar. Para llegar a ese
intervalo es muy importante el manejo, la alimentación, eficiencia de
inseminación y la detección de celos. se debe controlar la fertilidad del rodeo
cada 20 días.
Primero se debe intervenir cuando la vaca está seca, luego chequear el
puerperio, revisar la vaca desde el punto de vista sanitario y físico y por
último la otra etapa en la que se debe intervenir es en la detección de celo, ya
que de ellos depende que se acorte el período entre parto hasta la preñez, que
debe ser de 4 meses para tener una separación de 13 meses entre partos.
Cuando la vaca entra en celo se aleja de sus compañeras, se vuelven más
agresivas y cuando aparece el celo se dejan montar. Cuando dos vacas se montan
entre sí, si una de ellas elude la monta, esto se puede deber a que no haya
entrado en celo todavía, que esté a punto de entrar o que ya se le esté pasando.
Por esa razón el que detecta celo debe ser muy observador y a esas vacas hay que
volver a observarlas tiempo después para ver si siguen escapando a la monta.
Las vacas de alta producción tienen un celo de menor duración y menos montas,
por ejemplo, mientras una de baja producción tiene un celo de 11 horas de
duración y 9 montas, las de alta producción tienen un celo de seis horas y seis
montas. De todas maneras, la duración y la detección dependen del medio
ambiente, el animal y el hombre.
Para sacar celo se puede ser eficiente pero no exacto, cuando se ve la monta, la
ovulación es aproximadamente a las 12 horas, como el óvulo vive hasta las 18 o
19 horas, los espermatozoides deben llegar a las 16 horas, ya que tardan entre
tres y cuatro horas para capacitarse. Si la inseminación se realiza mucho tiempo
antes, los estrógenos se encuentran en plena actividad, con mucho movimiento en
el útero que daña a los espermatozoides.
Llevar registros de la detección de celo hace la diferencia, ya que el 60 al 70%
de los celos se da a la noche y la fertilidad de los celos nocturnos es muy
alta, luego hay otro pico al mediodía, aunque es menos fértil.
Para mejorar la detección se realizaron ensayos con el equipo medidor de
actividad, que brinda una aproximación para detectar los celos. Se separaron las
vacas por grupos, de acuerdo al mes de parición y se les colocaron los
medidores, que detectaron un 83% de los celos, cuando antes se lograba el 54%.
De esta manera al inseminarse las vacas, se aumentó el porcentaje de preñez por
cada celo el 24 al 32%.
De todas maneras este trabajo debe ser acompañado por un personal bien
capacitado que sepa interpretar la información de que dispone. La detección de
celo es solo un proceso en el manejo reproductivo, al implantarse este tipo de
sistemas hay que analizar todo el manejo del campo. Una vez realizada la
detección, Murray aconseja marcar con colores las vacas sin servicio y las que
fueron inseminadas, para saber fácilmente si hay mucha preñez o no.
Además explicó que cada cambio en el sistema reproductivo de un rodeo se
evidencia recién a los dos años, notándose el aumento en la cantidad de partos y
la disminución en los días abiertos (entre partos) de 190 a 140.
Como ejemplo, mejorando la tasa de detección en un 27%, la concepción puede
crecer en un 5%, manteniendo los gastos en un mismo nivel, con lo que la
facturación puede aumentar en un 2%, permitiendo mejorar la calidad del semen y
por ende la producción.
Como funciona el medidor de actividad
Pablo Giudice, de DeLaval, explicó con detalles el funcionamiento del medidor
de actividad, resaltando que entre sus principales ventajas aumenta
considerablemente la detección a la noche, cuando no se puede recorrer
eficientemente el campo y los celos en ese horario son muchos y más fértiles. El
sistema está compuesto por un collar con un medidor de movimientos, alimentado
por una batería 12 voltios que dura diez años y se instala en un día, cuyo
conjunto pesa solo 170gr. Luego de cinco días de instalado aprende a medir la
actividad de ese animal en particular, ya que cada vaca tiene niveles distintos
de actividad y la relaciona con el grupo en que está, analizando también su
estado reproductivo y la producción de leche. Algunas vacas no muestran señales
visibles cuando están en celo y otras no tienen un incremento visible en su
actividad, existiendo un riesgo de falsas alarmas. Dado que el medidor aprende
la conducta individual de cada vaca, se fija el umbral de alarma a consecuencia
de ésta. Luego comienza a enviar informes dos veces por día a una PC a través de
una antena, con entre 800 a 1000 metros de alcance. El sistema predice la
actividad de la vaca, cuando ésta es mayor a lo normal durante un lapso de cinco
horas, la compara con el calendario de reproducción y cualquier alarma por bajo
consumo de alimento y/o baja producción de leche, dando una alarma para que se
realice la revisación de esa vaca en particular. Cuando el sistema da su informe
cada 12 horas, indica cuales vacas están en celo y la hora de inicio del mismo,
por lo que se puede calcular la hora de ovulación, posibilitando lograr mayor
fertilidad y preñez. Se estima una mejora en la detección de celo de un 20%, con
lo que el sistema completo se pagaría en unos 27 meses, mientras que dura diez
años (una vez agotada la batería se reemplaza el equipo). El costo es de unos
140 dólares por unidad, aunque el costo final depende de la cantidad de vacas,
ya que lo más caro es el software y la PC central, de modo que es mejor para
grandes rodeos, en los cuales es más económico y también son rodeos que
requieren de un mejor control. La cantidad de equipos necesarios es de
aproximadamente un 50% del total de vacas, ya que una vez que quedan preñadas se
les saca el collar y éste se pone a un animal que esté por entrar en servicio.
El sistema además de enviar la información dos veces por día, guarda todos los
datos durante 24 horas, de manera que si la vaca sale del alcance de la antena,
cuando vuelve a quedar dentro del radio de los 800 a 1000 metros, envía toda la
información del último día. Para campos de gran tamaño se pueden poner más de
una antena y así tener una cobertura completa.
Los ensayos realizados dieron una exactitud del 90 al 95%, con menos de un 1% de
falsos negativos. De todas formas, no reemplaza al inseminador ni al tambero, es
una herramienta más, pero una vez detectadas las vacas sospechosas de estar en
celo, se las debe revisar y el tambero debe tomar la decisión de inseminar o no,
interpretando la información que da la máquina y lo que se observa.
Dado que el animal no necesita ir a ordeñe para que el equipo brinde la
información, se puede usar sin problemas en vaquillonas. También detecta el celo
en vacas viejas, que tienen menos actividad.
Como ejemplo, Giudice citó que en México hay tambos que emplean prostaglandina
para coordinar los celos y luego los detectores, para saber como responden los
animales ante las hormonas.
Un sistema para ser más eficientes
Si bien el sistema tiene un alto costo de implementación, los beneficios en
tambos de alta producción son grandes y significan la facilitación de una de las
tareas más difíciles que actualmente se realizan, como es la detección de celos,
y de la cual depende en gran medida la efectividad de la producción, ya que un
celo perdido significan 21 días menos de producción de leche por vaca, lo cual
representa una baja en los ingresos considerable en vacas de alta producción.
Por Santiago Rivas – Agrositio.com