Las termitas pueden convertirse a corto plazo en un elemento base para la
producción de biocombustibles, aseguró Achim Steiner, director del Programa de
la Organización de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUD) en una columna
publicada en el diario brasileño Gazeta Mercantil.
Según Steiner, las termitas albergan microbios capaces de transformar de "forma
eficiente y económica los residuos de madera en azúcares para la producción de
etanol".
"Estados Unidos está invirtiendo miles de millones de dólares en combustibles
alternativos, una parte de los cuales fue destinado a las termitas", reveló
Steiner, quien agregó que "estudios semejantes están siendo realizados en
laboratorios de insectos tropicales de Kenia con financiamiento europeo".
En "pocos años", pronosticó, la tecnología de termitas podría superar a la de la
caña de azúcar o del maíz, con las cuales Brasil y Estados Unidos producen
etanol como sustituto de los combustibles fósiles.
El etanol, que se obtiene del azúcar presentes en el maíz y la caña de azúcar,
entre otros cultivos, se perfila como un recurso energético potencialmente
sostenible con importantes ventajas medioambientales y económicas a largo plazo.
Sin embargo, los actuales métodos de producción de etanol utilizan una
cantidad significativa de energía, comparada al valor de la energía del
combustible producido, y presionan sobre los precios de las materias primas
utilizadas y los alimentos derivados de ellas.
Por ello, distintas investigaciones buscan terminar con la competencia entre
combustible y alimento, a partir de convertir la celulosa en azúcares para
producir etanol.
La fórmula que utilizan las termitas para transformar madera en azúcar es una de
las opciones más prometedoras, coinciden investigadores del Instituto de
Tecnología de California y de la Universidad de Stanford, entre otras
instituciones y empresas.
Si los estudios prosperan, podrían reproducirse los procesos químicos de las
termitas sintéticamente; sin embargo, admiten, aún no es posible la producción
masiva de etanol a partir de celulosa ya que hasta el momento los científicos no
han logrado reproducir especies individuales de microorganismos en el
laboratorio.
No obstante, ya hay compañías que empezaron a instalar plantas para producir
etanol a partir de los desechos de las fábricas madereras.
Simultáneamente, en Valencia, aprovechan la pulpa y la cáscara de las naranjas
para producir etanol; y en Suecia tratan de obtener etanol a partir de hongos;
entre muchas otras experiencias en todo el mundo.
Noticias Agrositio