El Ingeniero Rubén Massaro brindó durante una conferencia en Mundo Agro, ocho aspectos que hay que tener en cuenta para preparar una pulverizadora y sobre los cuales pesa el éxito del trabajo que se realice con ella. Como primer paso, al menos dos puntos deben combinarse para trabajar de manera eficaz, uno son las características intrínsecas del equipo, mientras que el otro es la idoneidad de quien lo use.
Luego calificó el resultado de los componentes del sistema aspersor de los pulverizadores terrestres, en cuanto a la aplicación de plaguicidas y la tarea segura de los operarios. Esta calificación fue por observación, supuestos y evaluaciones realizadas de los mismos, incluyendo también algunas variables propias del funcionamiento y su calibración, basándose principalmente en normas estandarizadas, para tener resultados objetivos. Los componentes fueron divididos en el tanque o depósito, su sistema de agitación, los filtros, los comandos para la regulación del caudal, las computadoras que se usan, las pastillas, la presión y el volumen asperjado.

Componentes de un pulverizador y su calificación subjetiva/ objetiva de exitoso o no y su probable causa

Componente o variable.

Exitoso

No exitoso

Diseño

Operador

Tanque o depósito: forma y superficie interna.

 

X

X

 

Tanque: sistema de agitación.

 

X

X

 

Filtros.

X

X

 

X

Comandos para regulación de caudal (CPT y CPM).

X

X

 

X

Computadoras.

X

X

 

X

Pastillas: tipo.

X

X

 

X

Presión.

X

X

 

X

Volumen asperjado.

X

X

 

X

1. Tanque o depósito

La forma de los tanques o depósitos de los pulverizadores debe permitir q ue quede la menor cantidad de deriva (remanente de caldo), además de facilitar la tarea de descontaminación y limpieza interna. Es un requisito constructivo que deberían cumplir los pulverizadores terrestres para asegurar una correcta y segura aplicación de fitosanitarios, sin embargo, en general la forma de los tanques dificulta la descontaminación y el enjuague, ya que no son lo suficientemente redondeados o cilíndricos; muchos de ellos poseen fondos a diferentes alturas (pisos a diferente nivel o escalones). Según Massaro este componente debe ser mejorado.

2. Sistema de agitación

El sistema de agitación, mecánico o hidráulico, es considerado como un componente más del aspersor y debe cumplir con una función muy importante, como es la de mantener homogénea la mezcla de los plaguicidas. Por lo tanto, sus características y capacidad deben ser acordes con las dimensiones y formas del depósito, así como a las demandas de agitación de las formulaciones utilizadas, para lo cual debe cumplir con las normas internacionales.
Las formulaciones que contienen partículas sólidas, como polvos mojables, suspensiones concentradas, microencapsuladas, encapsuladas o gránulos dispersables, son las que exigen una correcta agitación para mantener homogénea la suspensión de los sólidos en el agua y en los últimos años se ha incrementado su uso en herbicidas, insecticidas y fungicidas para aplicación foliar.
De acuerdo con ensayos realizados con pulverizadores para montes frutales, los sistemas de agitación mecánicos cumplen con las exigencias impuestas por la norma de referencia, sin observarse interferencia por la forma y la capacidad del tanque sobre la eficiencia del sistema de agitación mecánico, al tiempo que los sistemas de agitación hidráulicos evaluados no cumplen con las exigencias de la normativa utilizada. Esta norma exige un valor de recirculación del 5% del volumen del tanque expresado en l/min. Si bien existen elementos que pueden "potenciar" la recirculación en el interior del tanque, no se conocen evaluaciones realizadas con pulverizadores para cultivos extensivos. Sin embargo, los registros de la empresa de servicios de revisión técnica y diagnóstico de pulverizadores terrestres Balestrini y Cía, señalan que el 76% de los equipos controlados presentaron mala eficiencia en la agitación.

3. Filtros

El filtrado debe retener las partículas extrañas o indeseables que ingresan al sistema aspersor con el agua o que se desprenden del material del tanque o las cañerías por deficiencia en el mantenimiento. Las mallas (medidas en número de orificios/pulg.2) de los filtros son variables, entre 16 y 200 en filtros de pastillas y de 16 a 100 en filtros de línea o pre-bomba. Los filtros deben asegurar la retención de las partículas que pudieran causar daños a la bomba del equipo o dificultar la buena pulverización del líquido en las pastillas. Con esta idea, cuanto más pequeños sean los orificios (mayor número de malla), mayor será el filtrado de partículas, sobre todo si esto se produce desde un punto anterior a la bomba.
Con los productos formulados que generan soluciones o emulsiones al mezclarse con el agua del tanque, no existiría inconveniente en cuanto a un filtrado fino, en cambio con los que generan suspensiones, las partículas del principio activo son retenidas en los filtros, se obtura el sistema y la dosis pulverizada será menor a la del tanque. Por lo tanto, en la práctica deberían utilizarse diferentes combinaciones de filtros según las formulaciones que se utilicen, considerando más críticas a las suspensiones.

4. Comandos para regulación de caudal

La distribución del producto está directamente relacionada con la uniformidad en la distribución del caudal de un pulverizador durante su avance en la superficie a tratar y para ello los pulverizadores terrestres deben ser convenientemente calibrados para asegurar la homogeneidad de la aplicación.
Cuando se reduce o aumenta la velocidad de avance, los comandos de presión constante no aseguran regularidad de la dosis, de la misma manera que ocurren variaciones cuando se anula algún sector del botalón por razones operativas. Esta condición impide mantener constantes las dosis establecidas por unidad de superficie, generando subdosis o sobredosis y mayores riesgos de contaminación ambiental. Los comandos de "retornos proporcionales" (denominados volumétricos), utilizados en los pulverizadores agrícolas, son de reciente incorporación en Argentina.
En el sur de Santa Fe se ensayaron -bajo condiciones de campo- pulverizadores equipados con comandos convencionales, comandos de control proporcional al régimen del motor del tractor (CPM) y comandos de control proporcional a los tramos en uso del botalón (CPT), concluyéndose que, a diferencia de los convencionales, ambos comandos demostraron su capacidad para entregar una tasa de aplicación estable.
Los CPM mantuvieron la tasa de aplicación hasta con una variación del 17,6% de las vueltas por minuto de la toma de fuerza que acciona la bomba del pulverizador. Los CPT lograron lo mismo ante sucesivos cierres de tramos. Por lo tanto, los comandos proporcionales son eficaces para evitar variaciones en la tasa de aplicación y contribuir a la uniformidad en la distribución de los productos.

Variación porcentual de la tasa de aplicación ante cambios de las vueltas/minuto de la Toma Posterior de Potencia del tractor (Maroni et al, 2000)

Variación de la tasa de aplicación según el tramo en uso del botalón (Maroni et al, 2000)

Muchos equipos fueron provistos con estos comandos, especialmente los CPT, en pulverizadores automotrices con transmisión a la bomba independiente del motor. Sin embargo, muchos operarios desconocen esta función y la forma de calibrarla, por lo que el buen aprovechamiento y pulverización uniforme está más sujeta al conocimiento que al elemento en sí.

5. Computadoras

Desde hace más de una década se dispone de computadoras con funciones entre las que se destaca la de mantener la tasa de pulverización, por lo menos al mismo volumen (l/ha). Estas computadoras reemplazarían a los comandos CPM y a los CPT, aunque se desconocen ensayos que validen esta hipótesis.
De esta manera, el volumen pulverizado se mantiene constante, a pesar de las variaciones de la velocidad. Como esta alteración no es acompañada por el correspondiente cambio en el número de la pastilla utilizada, la variable de ajuste que hace la computadora es una mayor presión de trabajo para que se alcance el caudal necesario. El resultado es una pulverización que varía el tamaño de las gotas, normalmente disminuyéndolo. Este tipo de aspersión, en un ambiente meteorológicamente adverso, con cultivos de buena cobertura del suelo, produce aplicaciones de plaguicidas que fracasan en su cometido, por lo que el uso exitoso de computadoras en pulverizadores depende de la comprensión de su funcionalidad por parte de los usuarios.

6. Tipo de Pastilla

En el mercado existen pastillas de diferentes tipos, que pueden clasificarse de varias maneras, aunque la denominación no es absoluta y suele producir confusiones. La selección del tipo de pastilla debe responder al logro de una aplicación eficaz del producto y no al nombre, y esto dependerá del conocimiento de las condiciones de trabajo necesarias, en función de la solución al problema que nos plantea el control de plagas.

Denominación de las pastillas según forma de aspersión de las gotas y asociación con productos

Por la distribución de las gotas

Por asociación con productos

Abanicos planos (vertical simple, inclinado simple, doble abanico).

Herbicidas.

Abanicos planos con aire inducido (vertical simple, doble abanico).

Herbicidas.

Conos huecos o llenos.

Insecticida, fungicida.

Conos huecos con aire inducido.

Herbicidas.

Espejo (abanico simple inclinado, u horizontal).

Herbicidas.

Las empresas han contribuido sustancialmente a través del diseño de las pastillas a la solución de problemas como la deriva, surgiendo los nombres de antideriva, baja deriva o súper antideriva, en las cuales se destaca el aumento en el tamaño de las gotas y la mejora en la uniformidad del diámetro de las mismas.

7. Presión de trabajo

La presión de trabajo en pulverizaciones es una variable que debe ser establecida de acuerdo con el tipo de pastilla, el tamaño de las gotas, el ambiente meteorológico y la penetración necesaria en el follaje del cultivo o de las malezas. La idea generalizada es que la alta presión define la penetración y esta variable está fuertemente relacionada con el tipo de pastilla. En la actualidad, también es el usuario el que define como usar los beneficios que brinda la correcta elección de pastilla/presión de trabajo, acorde con una situación de plaga/producto/ambiente.

Pastillas, presiones recomendadas y gotas producidas según presión de trabajo

Fuente: Spraying System Co

Resultados de cobertura obtenidos en pulverizaciones con pastillas de aire inducido a diferentes presiones, en condiciones de campo

Velocidad (km/hora)

Presión (bar)

Pastilla

Distancia entre picos (cm)

Volumen (l/ha)

Cobertura (gotas/cm2)

1

19

3

AI11002

35

70

26

2

24

4

AI11002

70

35

24

3

15

3.5

AI11002

52

83

55

4

21

5.5

AI11002

52

67

73

5

18

3.5

AI11002

35

60

18

6

22

4.2

AI11002

70

33

42

7

24

4.7

AI110015

35

52

78

Fuente: Massaro, R.A. INTA EEA Oliveros, 2006.

Como se puede apreciar en los datos del cuadro, utilizando pastillas con aire inducido (AI) de diferentes marcas comerciales y seleccionando distancia entre picos, presión de trabajo y volumen de pulverización, se puede optimizar la pulverización para barbechos químicos. El objetivo del trabajo es lograr 20-30 gotas/cm2 en el follaje de las malezas o en el suelo, de acuerdo con el modo de acción de los herbicidas habitualmente utilizados. Con esta información se puede decir que se puede obtener la misma cobertura (casos 1 y 2) o aumentarla notablemente (casos 5 y 6), reduciendo a la mitad el volumen asperjado. Además se puede obtener una mayor cobertura reduciendo parcialmente el volumen pulverizado (casos 3 y 4) y asegurar una buena cobertura con bajos volúmenes (casos 4, 6 y 7).
En todas estas condiciones de trabajo se logra un resultado técnica y económicamente exitoso, se cumple con la exigencia de la relación plaga/producto y se duplica la autonomía del pulverizador; además, se conserva el concepto de antideriva ya que las gotas pasan de ser muy gruesas o extremadamente gruesas a gruesas y con mejor distribución.

8. Volumen asperjado

El volumen (l/ha) utilizado es relativo y depende de varios factores (Método de Melle):
a) Cobertura (gotas/cm2) necesaria en el blanco;
b) Tamaño de las gotas producidas;
c) Follaje del cultivo o de las malezas;
d) Proporción (%) del follaje que se desea alcanzar con las gotas (Fórmula de Sauter).

Al hablar de la presión de trabajo se concluyó que con volúmenes inferiores a los de uso habitual a campo, se pueden obtener aplicaciones eficaces de herbicidas para barbecho químico, con mínima o nula exoderiva y mayor eficiencia de pulverización.
De acuerdo con resultados obtenidos en evaluaciones realizadas a campo en trigo y soja se puede hacer una propuesta de volúmenes para aplicación de fungicidas, que se describe a continuación:

Propuesta de condiciones de pulverización para fungicidas en trigo y soja

Cultivo: l/ha

Blanco

Cobertura

(gotas/cm2)

Tamaño

de gotas (µ)

Penetración en follaje

Tipo de pastilla

Trigo:

Menos de 100

Hojas

superiores

50-70

200-400

Media

Abanico plano

Doble abanico plano

Abanico plano inclinado

Cono hueco

Soja:

Más de 100

Todo

el follaje

50-70

200-400

Alta

Cono hueco

Fuente: Massaro, 2005

En los ocho puntos tenidos en cuenta, la calificación de exitoso se realizó bajo la consideración de condiciones propias del componente o variable y de la actitud o decisión de los usuarios. Para la mayoría de los componentes o variables analizados, el buen resultado depende más del concepto, criterios y conocimiento de los usuarios que deciden cómo realizar las pulverizaciones de plaguicidas con equipos terrestres, es decir: "la tecnología está, falta el conocimiento".

Por Santiago Rivas - Agrositio.com