Basterra aseguró que desde su provincia provienen de una historia de producción de modelos prácticamente extractivos, en donde el desarrollo de infraestructura y la historia productiva del país, del norte y Formosa en particular se trabajase sobre el concepto de extracción de materias primas, básicamente quebracho para la industria tánica, terneros para ser engordados en el sur y algunas experiencias productivas de las corrientes migratorias que llegaron a la Pampa Húmeda, posteriormente al Chaco y que finalmente poblaron algunas partes del territorio formoseño con una agricultura como la del algodón.
Por otro lado, aquellos emigrantes del Paraguay que venían por problemas políticos a radicarse a la zona norte de la provincia orientando sus producciones también al algodón y hacia cultivos frutihortícolas.
“Este escenario con infraestructura muy poco desarrollada hacía que la posibilidad de un desarrollo de la región con competitividad tuviera techos que la limitaban”, señaló Basterra y explicó que a partir de los últimos años hay un escenario totalmente distinto ya que el gobierno nacional ha entendido y están construyendo las rutas las líneas de energía eléctrica.
De esta manera, contó que se están realizando obras de gestión del agua, que está permitiendo que las producciones de Formosa empiecen a verse como producciones competitivas. “Desde este punto de vista nosotros hoy estamos volviendo a posicionar la banana como una producción que viene a cubrir una demanda absolutamente insatisfecha en Argentina”, sostuvo Basterra y agregó que actualmente están incrementando el stock ganadero, pasando en los últimos cinco años de 1,3 millones de cabezas a 1,8 millones de cabezas y ya no sólo produciendo terneros sino terminando animales, incluso proveyendo a frigoríficos que exportan a la Unión Europea.
“Hemos avanzado en el concepto de agregación de valor en la cadena forestal y hoy tenemos una industria forestal que está exportando muebles tanto a Estados Unidos como a Europa”, contó.

Por otro lado, Basterra explicó que, si bien hay un gran camino por recorrer, está demostrando que el trópico y el subtrópico tienen un altísimo potencial que se va concretando y viene a romper esa historia en la cual sólo las producciones de las regiones templadas eran las que podían nutrir a nuestro país de riqueza y generación de valor.
“Hoy se está demostrando en el norte en general y en Formosa en particular, que esto se puede revertir”.

Además, el ministro habló de los problemas climáticos que hoy existen, los precios y las políticas que se aplican tienen la intencionalidad de evitar los elementos que pongan en riesgo la sustentabilidad de las empresas. “Desde este punto de vista nosotros hemos intervenido en la cadena de comercialización de algodón, banana, carne, para que nuestro productor tenga asegurada la retribución justa a su esfuerzo”.

De esta manera, aseguró que este cambio en la producción ha mostrado la potencialidad de las provincias del norte, donde uno ve que no es una cuestión abstracta pensar que hoy el algodón es viable a partir de la tecnología de surco estrecho y de cosecha que ha llevado adelante el INTA, que es factible que nuestros pequeños productores no sólo tengan una economía de subsistencia sino que puedan tener economías rentables, que le den calidad de vida a partir de las producciones de altísimo valor. Q
Instalaron el instituto para la Agricultura Familiar (IPAF) en donde el gobierno de la provincia hizo la infraestructura, el INTA aportó sus equipos de trabajo y están trabajando en el desarrollo de tecnologías focalizadas hacia la agricultura familiar. “Tenemos un programa que se llama PAIPA, que es el Instituto Provincial de Acción Integral para el Pequeño Productor Agropecuario, que genera este abordaje sistema de lo que es un pequeño productor y que en el componente tecnológico llevó a que constituyamos con el INTA el IPAF y que apunta justamente a darle la sustentabilidad de nuestros sistemas”, contó Basterra, en donde aseguró que ven que la tecnología empieza a desarrollarse, está disponible y sin duda el esfuerzo de los productores, hoy empiezan a revertirse y a tener un fruto positivo. “Lo que termina trascendiendo la producción y empieza a ser un resultado concreto en la calida de vida”.

De esta manera, Basterra resaltó que hay que tratar de que la gente del campo no vaya a las ciudades, no desde la perversidad del pensamiento de que molesten en la ciudad, sino desde la coherencia de que el hombre que nació en el campo y quiere vivir ahí, tenga la oportunidad de poder hacerlo dignamente a partir de su esfuerzo.

Por Santiago Rivas - Exclusivo Agrositio