El aumento sostenido que viene experimentando el consumo de carne vacuna
aparece como uno de los principales motivos de la aparición de nuevas
oportunidades de negocio.
El cambio se inició en los hipermercados, pero siguió en algunas carnicerías,
donde sus dueños decidieron que era necesario cambiar la imagen tradicional,
para convertirse en lugares que conjugan una excelente propuesta comercial,
esmerada atención, pulcritud y buen marketing.
Fidelizar la clientela es siempre el mayor objetivo, en algunos casos con el
precio como premisa; en otros, con la variedad, la frescura y el buen trato.
"Esa es la única manera de entender el negocio. Siempre pensé en poner primero
al cliente, vender calidad y competir con buen precio", expresó Enrique
Izaguirre quien lidera el negocio familiar ubicado en Necochea y Castelar.
Asegura que su objetivo fue desde el comienzo trabajar carne de animal liviano
(80-90 kilos la media res), aunque admite que a raíz del paro agropecuario el
abastecimiento podría verse seriamente resentido a partir de mañana.
Conseguir hacienda de calidad en la región hace tiempo que se convirtió en una
misión casi imposible. A las consecuencias de las sequías reiteradas se sumó
este año la intervención del gobierno en el Mercado de Hacienda de Liniers, con
la intención de poner un "techo" a los precios. En el Gran Buenos Aires el
desabastecimiento no tardó demasiado en ser noticia, y con él la generación de
un mercado secundario con promesas de mejores precios, que atrajo a muchos
productores y aceleró la salida de hacienda de calidad de la zona.
"Nuestro margen de rentabilidad no alcanza a un peso por kilo, cuando el
promedio se ubica casi en el doble de ese valor, pero eso tiene que ver con la
forma de entender el negocio", expresó Izaquirre.
Asado de tira a 10 pesos; tapa de asado, paleta, bifes de costilla en 8 pesos y
cuadril en $9,50 son algunas de las propuestas que atraen a los consumidores.
Para algunos minoristas, el sector más aventajado de la cadena es el industrial,
ya que minimiza los riesgos y tiene asegurada la colocación del recupero de la
faena.
Es común que los frigoríficos ofrezcan pagar a los distribuidores 30 centavos
por kilo faenado, a cambio de quedarse con el cuero, las achuras, y otras
menudencias con buen nivel de demanda en el mercado.
"La venta se concentra los jueves, viernes y sábados, pero conseguir hacienda de
calidad es cada vez más difícil", confiaron en Mity.
En su amplio local, la decoración que acompaña la oferta de carnes pone un toque
de frescura y originalidad, donde la carne de cerdo disputa un 20% de la venta
general sólo en fresco.
En este tipo de comercios es común que las ventas superen las 55 medias reses
vacunas por semana, un número que habla por sí sólo de la rotación del producto,
y donde además la elaboración aporta valor agregado y ayuda a evitar que queden
cortes rezagados.
Números nacionales. En el primer trimestre de 2007 el abastecimiento
del mercado interno demandó 641.000 toneladas de res con hueso, es decir 9,3%
más que en igual período de 2006. Este nivel de consumo interno se constituyó en
el registro más alto para el período analizado desde 2000 hasta el presente. Por
su parte, el consumo por habitante se ubicó en 63,8 kilos anuales en marzo, un
3,7% por encima del nivel observado en el mismo mes de 2006.
Sin embargo, esta tendencia podría interrumpirse, si como viene ocurriendo desde
hace un tiempo, el proceso de liquidación de hembras continúa, y se consolida la
mayor faena de animales livianos.
Esto hará que en los próximos meses disminuya la producción de carnes y vuelva a
surgir la tensión entre exportación y consumo interno, sostienen en la
industria.
En marzo, el precio promedio de la carne vacuna registró un alza del 0,1%
mensual, según el INDEC, y se ubicó 1,1% por debajo del nivel exhibido igual mes
de 2006. Este índice acumuló una suba de 2,5% entre el primer trimestre de 2006
y el mismo período de 2007.
En tanto, el precio promedio de los cortes delanteros experimentó una retracción
del 1,7% con respecto a febrero, mientras que para los traseros el alza fue del
2% en la comparación mensual.
Desaprensivo. La fuerte presión de los precios sobre la economía
doméstica se haría sentir la próxima semana con un aumento en el precio del kilo
de carne vacuna de alrededor de un peso, confiaron esta semana comerciantes
minoristas.
La casi segura aprobación de un aumento del 20% para el precio del kilo vivo de
hacienda que ingrese a Liniers, sostienen los comerciantes que se traducirá en
una inmediata suba en los mostradores.
En algunos sectores del comercio minorista también se especulaba ayer, que al
menos el abastecimiento de novillos livianos comenzaría a suspenderse a partir
del viernes, ante la ausencia de hacienda para faenar.